Los científicos detectan una emisión masiva de agua de un cometa interestelar utilizando un telescopio de la NASA

Sonda chinesa Tianwen-1 registra imagens 3I ATLAS

Sonda chinesa Tianwen-1 registra imagens 3I ATLAS - Reprodução/Tianwen

Los investigadores dirigidos por Universidade de Auburn confirmaron la presencia significativa de agua en el objeto celeste llamado 3I/ATLAS. El descubrimiento utilizó datos de Observatório Neil Gehrels Swift, Nasa, lo que marca un avance importante en el estudio de cuerpos externos al sistema solar. Las observaciones indican que el cometa libera vapor de agua constantemente, a pesar de su distancia de Sol.

El volumen de material expulsado es impresionante teniendo en cuenta la cantidad registrada por los instrumentos orbitales. El cometa pierde alrededor de 40 kilogramos de agua por segundo, una tasa que los científicos comparan con el flujo de una manguera contra incendios funcionando a su máxima capacidad. La intensa actividad de Essa sugiere una composición rica en volátiles, conservada durante su largo viaje a través del espacio interestelar.

3I/Atlas – X/@3IATLASEXPOSED

La identificación se produjo mediante la firma espectral del hidroxilo, un subproducto de la descomposición de las moléculas de agua por la luz solar. El equipo ultravioleta del Swift fue fundamental para captar estas señales, que se registraron inicialmente entre julio y agosto de 2025. El análisis detallado de estos datos permitió cuantificar la pérdida de masa y modelar el comportamiento del núcleo del cometa.

Este es el tercer objeto interestelar que se confirma que cruza nuestro sistema, ofreciendo una nueva oportunidad para comprender la diversidad química de la galaxia. La detección de agua acerca las características de 3I/ATLAS a las de los cometas formados en nuestro propio vecindario planetario, a diferencia de visitantes anteriores que presentaban diferentes composiciones o falta de actividad volátil visible.

Diferencias químicas entre visitantes interestelares

El análisis comparativo entre los tres objetos interestelares ya detectados revela una gran variedad en la formación de sistemas estelares. El primer visitante, 1I/’Oumuamua, no demostró evidencia de agua o actividad cometaria significativa, comportándose más como un asteroide seco y rocoso durante su paso.

El segundo objeto, conocido como 2I/Borisov, mostró una química dominada por el monóxido de carbono, lo que indica su formación en regiones muy frías de su sistema original. Já 3I/ATLAS destaca por su similitud con los cometas locales, lo que sugiere que los depósitos de agua pueden ser comunes en otros sistemas planetarios.

Estas variaciones proporcionan pistas cruciales sobre los entornos donde se originaron estos cuerpos hace millones de años. La presencia de hielos volátiles intactos en 3I/ATLAS indica que el objeto logró evitar una radiación intensa o un calentamiento excesivo durante su trayectoria solitaria a través de la galaxia antes de ser capturado por la gravedad solar.

Ventajas del seguimiento orbital

La detección de hidroxilo sólo fue posible gracias a la posición estratégica del telescopio Swift sobre la atmósfera terrestre. La capa de aire que rodea a Terra bloquea la mayor parte de la radiación ultravioleta, impidiendo que los observatorios en tierra puedan identificar débiles firmas químicas como la que presenta este cometa.

El equipo científico tuvo que acumular decenas de imágenes de corta exposición para revelar la nube de gas que rodea el núcleo. El instrumento UVOT del observatorio ha demostrado una sensibilidad comparable a la de telescopios terrestres mucho más grandes, demostrando ser una herramienta esencial para caracterizar rápidamente nuevos objetos que ingresan al sistema solar.

Mecanismo de liberación de gas

La actividad de 3I/ATLAS ocurrió en una región del espacio donde la mayoría de los cometas del sistema solar permanecen inactivos. La distancia del objeto a Sol desafía las expectativas convencionales sobre la sublimación del hielo superficial, lo que requiere explicaciones alternativas para la nube de gas observada por los astrónomos.

El modelo propuesto por los investigadores sugiere que el núcleo principal libera partículas de hielo y polvo. Esses Los granos más pequeños, una vez aislados, se calientan más rápidamente con la luz solar débil y liberan el vapor de agua detectado, manteniendo el coma activo incluso lejos de la zona de calor intenso.

La velocidad de 40 kilogramos por segundo se considera alta para un objeto en esta posición orbital. Isso indica que el núcleo del cometa es extremadamente rico en hielo y que los procesos de erosión espacial no agotaron sus recursos volátiles durante los viajes interestelares.

Trayectoria y observaciones futuras.

El objeto sigue una órbita hiperbólica que confirma su origen externo y garantiza que abandonará el sistema solar de forma permanente. Após alcanza su punto más cercano a Sol en octubre de 2025, el brillo del cometa ha disminuido considerablemente, lo que dificulta el seguimiento visual inmediato por parte de telescopios más pequeños.

Los astrónomos predicen que 3I/ATLAS volverá a ser visible para instrumentos sensibles a mediados de noviembre de 2026. El regreso de Esse permitirá nuevas mediciones para verificar cómo evolucionó la actividad del cometa después del perihelio y refinar los datos sobre su ruta de salida.

Carolina Costa: Carolina Costa é colaboradora da redação do Mix Vale, portal de notícias com cobertura de Brasil e mundo. Produz conteúdo nas editorias de economia e benefícios, com foco em informação de serviço para o leitor brasileiro. Escreve para o portal desde 2019. Formação: Administração
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