Una rara infección transmitida por la saliva de un perro provoca la amputación de extremidades de una mujer en InglaterraPor Luís Henrique Costa
5 min de lectura
![]() |
Un caso médico complejo registrado en Birmingham, el día Inglaterra, llamó la atención de los expertos y de la comunidad local después de que una mujer de 56 años sufriera consecuencias devastadoras debido a una infección generalizada. A Manjit Sangha, ex empleada del sector farmacéutico, le amputaron ambas piernas y ambas manos después de contraer sepsis, una condición que los médicos asociaron con la interacción cotidiana con su mascota. El episodio, que comenzó en julio de 2025, destaca los riesgos potenciales de las bacterias presentes en la saliva de los animales cuando entran en contacto con heridas humanas.
La evolución del cuadro clínico se describió como abrupta y agresiva. Manjit regresó del trabajo sintiéndose inespecífico, lo que rápidamente progresó hasta convertirse en una emergencia médica. En cuestión de horas, el paciente pasó de un estado de plena conciencia a una situación de riesgo inminente de muerte, requiriendo la intervención inmediata de los equipos de emergencia.
El marido de la víctima, Kam Sangha, de 60 años, encontró a su mujer inconsciente en el sofá de la residencia de la pareja al día siguiente de los primeros síntomas. Sinais ya eran visibles apariencias físicas alarmantes, incluido el color azulado en los labios y el enfriamiento extremo de las extremidades, indicativos de una insuficiencia circulatoria periférica severa.
Rápida evolución de los síntomas y hospitalización.
Luego de que se llamara a los servicios de emergencia, Manjit fue transportada a Hospital New Cross, donde el equipo médico notó el deterioro acelerado de sus signos vitales. La gravedad de la situación obligó a los especialistas a inducir un coma inmediato, con el objetivo de estabilizar el organismo y permitir comenzar una terapia intensiva para combatir el agente infeccioso que se propagaba por el torrente sanguíneo.
Durante el período crítico de Unidade a Terapia Intensiva, el paciente enfrentó una grave inestabilidad hemodinámica, sufriendo seis paros cardíacos. El equipo clínico mantuvo pronósticos cautelosos, preparando a la familia para el peor de los casos, dada la agresividad de la respuesta inflamatoria del cuerpo y el compromiso de múltiples órganos vitales.
Diagnóstico de sepsis y vínculo con los animales domésticos.
La investigación clínica concluyó que Manjit desarrolló sepsis grave. La condición Esta ocurre cuando el sistema inmunológico reacciona desproporcionadamente a una infección y comienza a atacar los propios tejidos y órganos del cuerpo. El diagnóstico apuntó a un origen bacteriano externo.
Los expertos identificaron que el punto de entrada de la bacteria probablemente fue un pequeño corte o rasguño en la piel de la paciente, que entró en contacto con la saliva de su perro. Bactérias que componen la flora oral natural de los caninos puede ser inofensivo para los animales, pero potencialmente patógeno para los humanos cuando acceden al torrente sanguíneo profundo.
El caso sirve como un importante expediente clínico sobre la necesidad de una higiene rigurosa de las heridas, incluso superficiales, especialmente en ambientes donde hay contacto cercano con animales domésticos. La transmisión zoonótica, aunque rara y de extrema gravedad, es un factor de riesgo considerado en medicina infecciosa.
Complicaciones sistémicas y necesidad quirúrgica.
La persistencia del cuadro infeccioso desencadenó una complicación hematológica conocida como Coagulação Intravascular Disseminada (DIC). Condición Nesta, se forman pequeños coágulos de sangre en toda la red vascular, bloqueando el flujo de sangre y oxígeno a las extremidades y órganos. Como consecuencia directa de una isquemia prolongada, los tejidos de las manos y pies de Manjit sufrieron una necrosis irreversible. Para Para preservar la vida del paciente y prevenir la progresión de la gangrena, el equipo quirúrgico amputó ambas piernas por debajo de la rodilla y ambas manos. Adicionalmente, fue necesario extirpar el bazo, órgano que también se vio comprometido durante la lucha contra infecciones y complicaciones secundarias como la neumonía.
Proceso de rehabilitación y adaptación
Luego de 32 semanas de estancia hospitalaria, Manjit fue dado de alta y comenzó el complejo proceso de reintegración al entorno hogareño. La nueva realidad física impuso importantes desafíos de movilidad y autonomía, requiriendo adaptaciones estructurales de la residencia y apoyo continuo de los familiares para las actividades básicas diarias.
La familia organizó campañas para recaudar fondos para la compra de prótesis de alta tecnología. El objetivo es obtener manos robóticas funcionales que permitan al paciente recuperar parte de la independencia perdida, facilitándole tareas que antes eran automáticas y ahora representan barreras diarias.
El plan de recuperación también incluye una intensa agenda de fisioterapia y apoyo psicológico. El apoyo en salud mental ha sido fundamental para ayudar a Manjit a afrontar el duelo por la pérdida de extremidades y adaptarse a su nueva condición física y social.
A pesar de las graves limitaciones físicas, el paciente expresó su deseo de volver al mercado laboral. Su marido cita su determinación de retomar su rutina profesional como un ejemplo de resiliencia, contrariamente a las expectativas iniciales de una recuperación limitada al entorno familiar.
Búsqueda de autonomía y alerta médica
La experiencia de Manjit Sangha se convirtió en una advertencia de salud pública sobre los peligros de la sepsis y la importancia del reconocimiento temprano de los síntomas. La afección es una emergencia médica que requiere un tratamiento rápido para evitar secuelas permanentes o la muerte. La alerta Sinais incluye:
- Fiebre alta o hipotermia repentina;
- Confusión mental y dificultades del habla;
- Dolor muscular extremo y dificultad para respirar;
- Piel con imperfecciones o descolorida.
Manjit enfatiza que no se debe subestimar la gravedad de la sepsis y que es crucial buscar atención médica inmediata ante el menor signo de una infección atípica. Sua trayectoria de supervivencia y adaptación continua sendo monitorada, mientras ela guarda una posibilidad de reabilitación con el uso de próteses bicitadas.







