La baja adherencia a la vacuna contra el herpes zoster en Reino Unido genera alarma entre las autoridades sanitarias

Médico preparando injeção de vacina Foto: Médico preparando injeção de vacina - Foto: bymuratdeniz/istock

Serviço Nacional de Saúde (NHS) de Reino Unido enfrenta un desafío importante en la protección de la población de edad avanzada contra el herpes zóster, una enfermedad viral dolorosa y potencialmente debilitante. Relatórios estudios recientes indican que la cobertura de vacunación está por debajo de las expectativas, especialmente entre aquellos que acaban de ser elegibles para recibir la vacuna. Especialistas advierte que la falta de protección adecuada puede provocar un aumento de casos graves y complicaciones a largo plazo.

Datos oficiales indican que sólo una minoría de los ciudadanos que cumplieron 66 años recibieron la primera dosis de la vacuna Shingrix, ofrecida de forma gratuita por el sistema público. La situación es monitoreada de cerca por los organismos de seguridad sanitaria, que buscan comprender las razones detrás de la baja demanda, incluso con la disponibilidad del medicamento en clínicas y farmacias locales.

Vacinação
Pasar la aspiradora – pixelaway/shutterstock.com

La inmunización se considera la principal herramienta para prevenir la neuralgia posherpética, una afección crónica que provoca dolor nervioso persistente después de que desaparecen las lesiones cutáneas. El programa británico utiliza la vacuna Shingrix, conocida por su alta eficacia, superior al 90% en la prevención de la enfermedad en adultos sanos, y se administra en dos dosis espaciadas con unos meses de diferencia.

– La vacuna está dirigida principalmente a personas mayores de 65 años o más.
– Pessoas con inmunosupresión grave son elegibles a partir de los 18 años.
– El esquema completo de vacunación requiere dos dosis para garantizar la protección.
– La baja adherencia actual preocupa a los directivos por la inmunidad colectiva.

Escenario actual de tasas de vacunación

Las encuestas realizadas hasta octubre de 2025 muestran que la cobertura de la primera dosis entre las personas de 66 años se estancó en el 42,1%. El número Esse revela una brecha considerable en la protección para este grupo de edad, dejando a más de la mitad del público objetivo expuesto al virus.

Entre las personas de 71 años, la tasa de inmunización es ligeramente superior, alcanzando el 53,5%, pero las autoridades sanitarias aún la consideran insuficiente para establecer una barrera epidemiológica sólida. La adherencia a la segunda dosis, esencial para la eficacia duradera de la vacuna, tiene tasas aún más bajas.

Las autoridades sanitarias británicas señalan que la falta de conciencia sobre la gravedad de la enfermedad y las dificultades ocasionales para acceder a las clínicas pueden estar contribuyendo a estos resultados. El seguimiento continuo tiene como objetivo identificar regiones críticas donde es necesario intensificar la intervención.

Ampliación de los criterios de elegibilidad

El programa de inmunización ha sido objeto de revisiones estratégicas en los últimos años para ampliar el acceso y proteger a los ciudadanos más vulnerables. Originalmente centrado en personas mayores de 70 años, el NHS redujo la edad inicial a 65 años a partir de septiembre de 2023, siguiendo las recomendaciones de Comitê Conjunto, Vacinação y Imunização. El cambio Essa se basó en evidencia que muestra beneficios claros en la prevención temprana, antes de que el sistema inmunológico se debilite naturalmente con el envejecimiento avanzado.

Además del grupo de edad, hubo una inclusión importante de grupos de riesgo clínico. Desde de septiembre de 2025, todos los adultos con inmunosupresión grave, de 18 años o más, pasaron a ser elegibles para recibir la vacuna. La medida Essa tiene como objetivo proteger a los pacientes con cáncer, trasplantados o con enfermedades autoinmunes, cuyos sistemas de defensa no pueden contener la reactivación del virus varicela-zoster con la misma eficacia que los individuos sanos.

Riesgos asociados a la enfermedad.

El herpes zóster se produce debido a la reactivación del virus de la varicela, que permanece latente en el organismo de quienes padecieron varicela en la infancia. Quando el sistema inmunológico no logra mantener el virus bajo control, este se vuelve a multiplicar provocando inflamación en los nervios y la piel.

Los síntomas iniciales generalmente incluyen hormigueo, dolor local intenso y fiebre, progresando a erupciones que pueden aparecer en el tronco o la cara. En casos más graves, la enfermedad puede afectar la visión o la audición, dependiendo de los nervios afectados.

Los informes médicos indican que alrededor del 20% de los pacientes desarrollan dolor crónico que persiste durante meses o años, lo que afecta drásticamente la calidad de vida y la movilidad. La complicación Essa es más común en personas mayores, por lo que la vacunación preventiva es una prioridad absoluta.

Para los pacientes inmunocomprometidos, el riesgo de complicaciones secundarias, como infecciones bacterianas en las lesiones y problemas neurológicos, es significativamente mayor. La vacunación no sólo sirve para prevenir un brote, sino también para reducir la gravedad de los síntomas si la enfermedad se presenta.

Estrategias para ampliar el alcance

Para revertir la situación de baja cobertura, el Servicio Nacional de Salud planea una serie de acciones integradas que involucran educación y facilitar el acceso. La información Campanhas está diseñada para aclarar dudas sobre la seguridad de la vacuna y resaltar los beneficios de la prevención, mediante alianzas con organizaciones comunitarias y el envío de recordatorios digitales a través de aplicaciones de salud. Las localidades Estudos indican que la posibilidad de vacunación en farmacias sin necesidad de agendamiento previo aumenta significativamente la adherencia, estrategia que debe reforzarse en zonas urbanas y rurales. Além Además, la integración de la vacuna contra el herpes zoster con otras campañas, como la de la gripe, se ve como una oportunidad logística para optimizar las visitas de los pacientes a las unidades de salud.

Protocolos y tecnología de vacunas.

La vacuna utilizada, Shingrix, es de tipo recombinante no viva, lo que supone un avance en seguridad para pacientes inmunodeprimidos respecto a versiones anteriores. La formulación de Sua contiene antígenos específicos que estimulan una respuesta inmune sólida y duradera, como se ha demostrado en extensos ensayos clínicos.

Los profesionales de la salud recomiendan que, para los pacientes que iniciarán tratamientos inmunosupresores, la vacunación idealmente comience un mes antes de las terapias. En las directrices técnicas se hace hincapié en el estricto cumplimiento del intervalo entre las dos dosis para garantizar la máxima eficacia prometida por los estudios.

Seguimiento y futuro del programa

Los informes periódicos, como el publicado en febrero de 2026, siguen guiando las políticas públicas y la asignación de recursos del NHS. La expectativa es que el programa se expanda gradualmente a lo largo de la década, incorporando nuevas cohortes a medida que la capacidad del sistema lo permita y basándose en datos de la vida real.

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