El director ejecutivo de Agência Internacional de Energia (AIE), hablando en Associação de Jornalistas Australianos, Birol, destacó que el bloqueo efectivo de Estreito de La pérdida diaria de suministro de petróleo alcanza ya los 11 millones de barriles, un volumen superior a los shocks combinados de 1973 y 1979.
La agencia coordinó la liberación de un récord de 400 millones de barriles de reservas estratégicas de petróleo por parte de sus miembros para mitigar los efectos inmediatos en el mercado. Birol enfatizó que se están llevando a cabo negociaciones con varios países, incluidos Canadá y México, para aumentar la producción y abastecer el mercado global. Ele también mencionó que las instalaciones de refinación en varios lugares están recibiendo orientación para acelerar las respuestas.
Bloqueo en Estreito de Ormuz afecta rutas vitales
El Estreito de Ataques con misiles iraníes interrumpió las exportaciones de GNL de Catar, creando escasez adicional en el suministro global.
Austrália aparece como un posible proveedor alternativo de GNL, pero Birol advirtió que el país por sí solo no cubrirá toda la demanda perdida en Oriente Médio. Se espera que en los próximos periodos entren en funcionamiento instalaciones de GNL de Novas en varias regiones, lo que podría aliviar parte de la presión.
- El bloqueo afecta no sólo al petróleo y al gas, sino también a los petroquímicos, fertilizantes y otros bienes esenciales.
- Al menos 44 instalaciones energéticas en nueve países de la región reportaron daños graves.
- En algunos lugares pueden ser necesarias medidas de conservación de energía, similares a las adoptadas durante la pandemia Covid-19.
Negociaciones y liberaciones de reservas en curso
La AIE mantiene contactos con los gobiernos del mundo para evaluar liberaciones adicionales de reservas, en caso de que la situación persista. Birol reforzó que estas acciones estabilizan temporalmente el mercado, pero no resuelven el problema subyacente.
La reapertura del comercio en Estreito de Ormuz sigue siendo la principal solución destacada por la agencia. Países productores fuera del conflicto reciben incentivos para aumentar la oferta y compensar las pérdidas.
Se intensifican los impactos regionales y globales
Los países más pobres enfrentan mayores dificultades con los costos de la energía y el posible racionamiento. La interrupción del flujo de productos básicos aumenta los riesgos para las cadenas de producción industrial y agrícola a escala global.
Birol indicó que la crisis afecta a múltiples sectores, con interrupciones en el comercio de azufre, helio y fertilizantes. La agencia monitorea los desarrollos para coordinar respuestas coordinadas entre los miembros.
Medidas de respuesta coordinadas
La histórica liberación de reservas busca tranquilizar a los mercados y evitar subidas excesivas de precios. Birol resaltó que futuras liberaciones siguen siendo una opción, dependiendo de la duración del bloqueo.
Las negociaciones con los países productores apuntan a aumentar la producción rápidamente. La agencia evalúa escenarios para minimizar los efectos económicos globales.
La actual crisis energética demuestra vulnerabilidades en la infraestructura de suministro global.
