Cometa descubierto en Chile se acerca más al Sol y puede brillar en el cielo de abril

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cometa Foto: cometa - Misread/Shutterstock.com

El cuerpo celeste C/2026 A1, conocido como MAPS, alcanza esta semana su máxima proximidad a Sol, en un evento astronómico monitoreado a nivel global. El perihelio está previsto para el 4 de abril, cuando el objeto pasará a una distancia de aproximadamente 161 mil kilómetros de la superficie solar, enfrentándose a temperaturas extremas e intensas fuerzas gravitacionales.

El descubrimiento se produjo el 13 de enero por un equipo de cuatro astrónomos aficionados franceses utilizando un telescopio de 11 pulgadas operado remotamente en el observatorio AMACS1, situado en el desierto en Atacama. La temprana detección sorprendió a los expertos, ya que el objeto aún se encontraba a más de dos unidades astronómicas de la estrella central del sistema planetario.

Los análisis preliminares revelaron datos específicos sobre la estructura y trayectoria del objeto:

  • El núcleo tiene un diámetro estimado de alrededor de 0,4 kilómetros.
  • La magnitud actual varía entre 6 y 8, registrándose fluctuaciones en las últimas semanas.
  • La órbita tiene un largo período, calculado en aproximadamente 1.900 años.

La comunidad científica sigue con especial atención la trayectoria, ya que el cuerpo celeste puede desintegrarse completamente debido al calor o sobrevivir al paso, dejando una estela brillante visible desde Terra en los días siguientes al perihelio.

Origen y clasificación del cuerpo celeste.

La clasificación del objeto lo ubica en el grupo Kreutz, una familia de cometas bajos que se sumergen dramáticamente hacia la corona solar. Los cuerpos celestes que pertenecen a esta categoría se consideran fragmentos de un cometa gigante que se rompió en antiguos pasajes a través del sistema solar interior. Eles siguen órbitas muy excéntricas e inclinadas, lo que les lleva a alcanzar velocidades extremas durante su máxima aproximación, superando la marca de los 500 kilómetros por segundo. Un comportamiento volátil y una trayectoria suicida son marcas registradas de estos viajeros cósmicos, que a menudo terminan su viaje vaporizados por el intenso calor.

El acrónimo MAPS hace referencia a las iniciales de sus descubridores: Alain Maury, Georges Attard, Daniel Parrott y Florian Signoret. La temprana identificación de este sobrevuelo solar diferencia el evento de otros descubrimientos similares, que normalmente sólo se producen cuando el objeto ya se encuentra muy cerca del perihelio. Desde En marzo, los observatorios terrestres notaron una expansión en la coma y la formación de una débil cola, lo que indica que la actividad del núcleo aumentó considerablemente a medida que la radiación solar comenzó a sublimar los gases y el hielo atrapados en su interior.

Fuerzas gravitacionales y el riesgo de desintegración.

La interacción directa con la corona solar expone los materiales volátiles en el núcleo a temperaturas que alcanzan millones de grados Celsius. Esse Un violento proceso térmico libera grandes cantidades de material, formando la coma y la cola, pero también ejerce una presión interna que puede fracturar la estructura de la roca y el hielo.

Las fuerzas de marea gravitacionales plantean un peligro igualmente letal para la integridad física del objeto. Como Con un diámetro estimado de sólo 0,4 kilómetros, la estructura se considera pequeña y frágil, lo que aumenta sustancialmente los riesgos de una ruptura catastrófica incluso antes de llegar al punto más cercano.

Los científicos establecen paralelismos con acontecimientos anteriores, como el caso del cometa ISON en 2013, que no pudo resistir las fuerzas solares y se desintegró por completo. Si al visitante actual le espera el mismo destino, después del 4 de abril no quedará ningún rastro visible para los observadores terrestres.

Vigilancia espacial por satélites

La extrema proximidad al disco solar hace imposible cualquier tipo de observación directa desde la superficie terrestre durante el perihelio. La intensa radiación infrarroja de la estrella y su brillo cegador hacen que el uso de telescopios convencionales sea peligroso, con el riesgo de daños permanentes a la visión de los observadores.

Para sortear esta limitación, los astrónomos dependen exclusivamente de instrumentos espaciales. El coronógrafo LASCO C3, a bordo de la sonda SOHO, será el principal responsable de capturar imágenes de la inmersión solar entre el 2 y el 6 de abril.

El equipo funciona bloqueando la luz directa de la estrella con un disco opaco, permitiendo ver la corona solar y los objetos que la atraviesan. Las imágenes transmitidas casi en tiempo real permitirán seguir la trayectoria en forma de horquilla sin interferencias de la atmósfera terrestre.

Además de la sonda SOHO, otros observatorios orbitales, incluido el Telescópio Espacial James Webb, han contribuido en las últimas semanas con mediciones precisas del coma y estimaciones refinadas del diámetro nuclear, proporcionando datos cruciales para los modelos de predicción de supervivencia.

Posibles escenarios tras el paso por el perihelio

Si la estructura de roca y hielo logra resistir el encuentro extremo, el cuerpo celeste podría aparecer en el cielo occidental al anochecer durante la segunda semana de abril, proporcionando un espectáculo visual poco común. La dispersión de la luz por el fenómeno conocido como dispersión directa tiene el potencial de aumentar temporalmente el brillo del objeto, permitiéndole alcanzar una magnitud negativa y volverse visible a simple vista incluso durante el crepúsculo. En una situación optimista, la cola se alargaría hacia el este o sureste en los primeros días después del perihelio, impulsada por los vientos solares. La visibilidad exacta dependerá de la cantidad de polvo y gas liberado durante el calentamiento máximo, así como de la posición relativa del observador con respecto al horizonte. Existe también la posibilidad de una supervivencia parcial seguida de una fragmentación tardía, escenario que generaría una cola alargada sin una cabeza bien definida, similar a lo registrado en Grande Cometa de Sul en 1887. El uso de binoculares o pequeños telescopios facilitará la detección a los observadores ubicados en latitudes medias, siempre que las condiciones climáticas y la contaminación lumínica local permitan una visión clara, cielo oscuro.

Importancia científica del evento astronómico

El seguimiento continuo realizado por equipos internacionales proporciona información valiosa sobre la composición química y la resistencia mecánica de los cuerpos celestes primordiales. Mediciones recientes han indicado condensación moderada y actividad variable, con una notable ausencia de grandes cantidades de polvo en algunos registros, lo que sugiere un comportamiento atípico para los volantes de la familia Kreutz.

Cualquiera que sea el resultado, la fragmentación o la supervivencia generarán un inmenso volumen de datos sobre la dinámica del sistema solar interior. Estudiar a estos visitantes cósmicos en tiempo real ayuda a perfeccionar los modelos teóricos sobre la formación de planetas y la distribución de agua y compuestos orgánicos en el universo.

Recomendaciones para observadores aficionados.

Las agencias espaciales y los institutos de astronomía refuerzan la necesidad de extremar la precaución durante los días cercanos al perihelio. La principal recomendación es evitar cualquier intento de realizar una búsqueda visual cerca del Sol y seguir el evento exclusivamente a través de transmisiones oficiales desde los coronógrafos espaciales disponibles en internet.

Sólo después de confirmar que el objeto sobrevivió y se movió a una distancia segura de la estrella se reanudarán las campañas de observación de la Tierra. Los entusiastas deben esperar los boletines astronómicos que indicarán las coordenadas exactas y los mejores momentos para observar el cielo nocturno.

Expectativas de la comunidad internacional

El destino final del cuerpo celeste sigue siendo incierto y depende de factores físicos internos que sólo se revelarán durante el máximo estrés térmico. El sobrevuelo ofrece una oportunidad de investigación única, que enriquece el conocimiento humano sobre los fenómenos dinámicos que ocurren en las fronteras más calientes e inhóspitas de nuestro sistema planetario.

Carolina Costa é colaboradora da redação do Mix Vale, portal de notícias com cobertura de Brasil e mundo. Produz conteúdo nas editorias de economia e benefícios, com foco em informação de serviço para o leitor brasileiro. Escreve para o portal desde 2019. Formação: Administração

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