Los turistas que visitan Okinawa participan en un programa que transforma el buceo recreativo en contribuciones a la conservación marina. El curso de especialidad en conservación de tiburones y rayas de Padi enseña a buzos certificados cómo recopilar datos sobre tiburones, rayas y arrecifes. La iniciativa surgió ante la presión sobre estas especies en declive.
Padi lanza curso que combina ocio e investigación en aguas japonesas
El programa llegó a Ishigaki, al suroeste de la isla principal de Okinawa. Allí, los buceadores, como los participantes en la primera clase, registran avistamientos durante inmersiones comunes. Cada inmersión dura alrededor de 45 minutos y requiere fotografías u observaciones simples. Los datos van a una aplicación gratuita llamada Padi Aware.
Estudiantes de la Universidad James Cook, en Australia, organizan la información. Organizaciones no gubernamentales reciben el material recopilado para apoyar políticas de protección. Samantha Pearson, directora global de relaciones públicas de Padi, destacó la elección de Japón para el lanzamiento debido a la importancia local de la especie.
- Los buzos anotan la ubicación, fecha, hora y fotografías de los animales.
- La aplicación permite una carga rápida después de salir del agua.
- La información sobre inmersiones sin avistamientos también cuenta como datos útiles.
- El censo global funciona continuamente y está abierto a nuevos participantes.
Amenazas combinadas ejercen presión sobre las poblaciones de tiburones y rayas
La pesca dirigida a aletas de tiburón y branquias de mantarrayas reduce el número de ejemplares. La captura incidental en las grandes redes utilizadas por las pesquerías japonesas agrava el problema. Estos animales funcionan como indicadores de la salud del ecosistema marino.
El calentamiento de los océanos añade estrés a los arrecifes. En Okinawa, el blanqueamiento de los corales ya ha alterado los hábitats. Los buzos ven menos tiburones en áreas que antes eran frecuentadas. La presión proviene tanto de la actividad humana como del cambio climático.
Los arrecifes de Ishigaki se convierten en un laboratorio de ciencia ciudadana
Eurodivers ClubMed Kabira está cerca de un punto de agregación predecible de mantarrayas. El viaje en barco dura menos de 10 minutos. Benjamín Lubrano, director del sitio, explica que la proximidad facilita la formación práctica en recopilación de datos.
Los participantes aprenden a fotografiar la parte inferior de las mantarrayas. Las manchas funcionan como huellas dactilares únicas. Rika Ozaki del Proyecto Manta de Japón brinda orientación sobre ángulos ideales para identificar individuos a lo largo del tiempo. Una hilera de tres mantarrayas pasó cerca de un grupo durante una inmersión reciente.
El coral de Okinawa muestra signos de lenta recuperación
El pueblo de Onna se declaró “pueblo de coral” en 2018. El objetivo es convertirse en la comunidad más respetuosa con los arrecifes del mundo. Buzos y pescadores unieron fuerzas para replantar los fragmentos de coral supervivientes.
En 2024, la ausencia de un tifón hizo que las aguas se calentaran. Las temperaturas alcanzaron los 34°C y provocaron un blanqueamiento a gran escala. Los arrecifes que albergaban a los tiburones puntas blancas han perdido alimento y refugio. Un instructor local informó que tres años antes los avistamientos eran más comunes.
- Los voluntarios regresan varias veces al año para mantener las estructuras submarinas.
- Los carteles con deseos escritos en japonés marcan los bloques de crecimiento.
- Los corales cuerno de ciervo azules reaparecen en los lugares dañados.
- El resort Anu Intercontinental Manza Bay sirve como base para el buceo ecológico.
Un pequeño avistamiento representa un avance para la base de datos
Durante seis inmersiones, un participante registró solo un tiburón punta blanca. El animal descansaba bajo una cornisa e ignoraba la presencia del buzo. La información fue enviada por la aplicación en cuestión de minutos.
Incluso las observaciones aisladas ayudan a mapear patrones. Padi ofrece el curso desde £140 en varias partes de Japón. El aprendizaje electrónico preparatorio cubre el ciclo de vida, las amenazas y las técnicas de registro. Los buceadores certificados obtienen herramientas para contribuir en futuras inmersiones.

