La actriz Julie Newmar, inmortalizada como la Catwoman original, se convirtió en blanco de duras críticas en las redes sociales y en la prensa tras declarar que sólo los hombres deberían gobernar Hollywood. La veterana de 92 años saltó a la fama principalmente por su papel icónico en la serie de televisión “Batman”, que se emitió entre 1966 y 1968.
Newmar hizo estas declaraciones durante una entrevista reciente con el periódico británico The Guardian. En la conversación, la actriz reflexionó sobre los sensuales roles que interpretó a lo largo de su carrera y la atención masculina que atrajeron estos personajes, contextualizando su visión positiva de la dinámica de la industria en ese momento.
“Afortunadamente, me gustó”, dijo Newmar a The Guardian. “Fue bueno. No estoy… exactamente en la primera línea de la multitud #MeToo”.
La artista continuó explicando su punto de vista: “Me gustan mucho los hombres. Los entiendo. Y los jefes de los estudios, sí, derriban una puerta, hacen esto o aquello. Así actúan. ¿Crees que va a cambiar las cosas? No mucho… ¿Y sabes qué? Funciona. Funciona de maravilla porque los hombres son muy buenos con las mujeres”.
Cuando se le preguntó directamente si la industria del entretenimiento debería estar dirigida por hombres, la actriz respondió sin rodeos: “Debería serlo. Lo hacen mejor”.
El movimiento #MeToo, mencionado por Newmar, explotó tras las acusaciones de abuso sexual contra el productor Harvey Weinstein. Varias mujeres que vivieron agresiones y delitos sexuales decidieron salir a denunciar los abusos ocurridos en la industria del entretenimiento.
Weinstein, uno de los hombres más poderosos de Hollywood, ha acumulado más de 80 acusaciones de mala conducta. Siempre ha negado las acusaciones, pero actualmente cumple una condena de 16 años en una prisión federal tras ser declarado culpable de violación.
Julie Newmar, quien también es bailarina, diseñadora y empresaria, diseñó parte del icónico disfraz de Catwoman utilizado en la serie, pieza que ahora forma parte de la colección del Instituto Smithsonian de Estados Unidos. A sus 92 años, todavía cuida de su hijo John, de 42, que tiene síndrome de Down, algo que contrasta con el debate actual sobre el género en la industria.

