Ansu Fati, delantero del Mónaco, no está en la lista definitiva de convocados de España para el Mundial de 2026. Mientras el equipo se prepara para su debut ante Cabo Verde, el jugador de 23 años aprovecha el período de descanso en Río de Janeiro y compartió imágenes en las redes sociales.
Formado en las categorías inferiores del Barcelona, Ansu Fati ya ha sido señalado como una de las mayores promesas del fútbol mundial. Debutó con el primer equipo siendo un adolescente y rápidamente generó una gran expectación en el Camp Nou. Sin embargo, las lesiones recurrentes y la feroz competencia, especialmente con la irrupción de Lamine Yamal, redujeron su espacio en el club catalán.
La trayectoria reciente del delantero ha pasado por cesiones para buscar más minutos en el campo. En la temporada 2023/24 jugó en el Brighton, Inglaterra. En la 2025/26 jugó en el Mónaco, donde experimentó una recuperación técnica, con 12 goles en 30 partidos de la Ligue 1.
El padre cuestiona la elección, pero alega falta de regularidad
Boni Fati, padre del jugador, expresó públicamente su descontento con la decisión del técnico Luis de la Fuente. Afirmó que su hijo acabó la temporada en el Mónaco a un nivel superior al de otros delanteros españoles convocados. Al mismo tiempo, reconoció que las irregularidades de los últimos años pesaron en contra de la convocatoria.
“Si Ansu hubiera mantenido la regularidad durante mucho tiempo, seguramente habría regresado a la selección. Venía de una época difícil, en la que no jugaba con frecuencia”, declaró Boni Fati en una entrevista. El padre destacó el buen desempeño reciente, pero dijo respetar la elección del técnico.
Mayor contexto en la selección española
La ausencia de Ansu Fati se enmarca en una convocatoria histórica para España: por primera vez, la selección disputará un Mundial sin ningún jugador del Real Madrid. El conjunto que dirige Luis de la Fuente cuenta con una fuerte presencia de deportistas barceloneses, entre ellos Lamine Yamal, que asumió el rol que antes se proyectaba para Fati.
A sus 23 años, el atacante atraviesa un momento de reevaluación. La cesión al Mónaco sirvió para recuperar la confianza, pero la falta de secuencia constante en la selección desde el Mundial de 2022 limitó sus posibilidades. Muchos señalan que sin lesiones su carrera podría haber tomado un camino diferente.
Lo que cambia en la práctica es la oportunidad que tiene el jugador de centrarse en regresar a Barcelona o en una cesión definitiva. Con contrato hasta 2028, el siguiente paso será decisivo para recuperar el nombre entre los principales jugadores de España.
