Mikel Oyarzabal marcó una marca histórica negativa en el choque entre España y Cabo Verde. Según los datos recogidos por la plataforma de estadísticas OptaJoe, el deportista de la selección española se convirtió en el primer jugador de campo monitorizado, desde el Mundial de 1966, en permanecer en el campo durante la primera media hora de un duelo del torneo sin realizar un solo toque de balón.
El medio español Marca informó sobre la inusual actuación del deportista de la Real Sociedad en el partido, calificando su actuación inicial como un comportamiento invisible en el terreno de juego. Sin embargo, la publicación consideró que el equipo europeo enfrentaba un sistema de marcaje africano muy bien estructurado por el comité técnico contrario, factor que limitó severamente las acciones del delantero.
Análisis de la prensa española apunta a lentitud táctica en el sector ofensivo
La etapa inicial del equipo que dirige el técnico Luis de la Fuente presentó claras dificultades colectivas. Ante un rígido bloqueo defensivo establecido por la selección de Cabo Verde, los centrocampistas españoles demostraron lentitud en el intercambio de pases y en la transición ofensiva. Esta falta de dinamismo aisló al delantero centro, que acabó neutralizado por los defensores contrarios hasta completar el minuto treinta de partido sin participar en ninguna jugada, rompiendo el ayuno histórico de aislamiento en los mundiales.
