Aprende a diferenciar actividad física y ejercicio físico y su importancia para tu salud en el día a día

Atividade física

Atividade física - 220 Selfmade studio/shutterstock.com

Aunque a menudo se utilizan como términos intercambiables, actividad física y ejercicio físico tienen distinciones importantes. Acciones cotidianas simples, como levantarse, interactuar con una mascota o cuidar la casa, ejemplifican la actividad física, pero no constituyen un ejercicio estructurado. Es esencial entender esta separación.

La profesora Danielle Arisa Caranti, del Instituto de Salud y Sociedad de la Universidad Federal de São Paulo (ISS/Unifesp), aclara que la actividad física comprende cualquier movimiento generado por los músculos esqueléticos que requiere un consumo de energía mayor que el del reposo. Por el contrario, el ejercicio físico se caracteriza por ser una forma de actividad física con una planificación específica, que implica intensidad, frecuencia, volumen y duración definidas, con el objetivo de mejorar o preservar la condición física.

Así, aunque todo ejercicio físico es inherentemente una actividad física, lo contrario no es cierto. Las tareas diarias como usar escaleras, caminar a una tienda o hacer las tareas del hogar se clasifican como actividades físicas. A su vez, el ejercicio físico implica acciones intencionadas y programadas, como sesiones de entrenamiento con pesas, clases de carrera o natación.

Ejercicio físico – Foto: PeopleImages.com – Yuri A/ Shutterstock.com

La importancia de ambas prácticas para la salud general del cuerpo

Según Caranti, la relevancia tanto de la actividad como del ejercicio físico radica en mantener un estilo de vida activo, contribuir a un equilibrio energético favorable, gestionar el peso corporal y optimizar la forma física.

El experto destaca que, en los últimos veinte años, estudios epidemiológicos han puesto de relieve la conexión inequívoca entre la falta de actividad física y el aumento de varios factores de riesgo asociados a la obesidad y al síndrome metabólico.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) destaca que la actividad física regular juega un papel crucial en la prevención de enfermedades crónicas no transmisibles, incluidas la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y varios tipos de cáncer. Además, aporta beneficios a la salud mental, mitigando manifestaciones de ansiedad y depresión.

El ejercicio no elimina el impacto del comportamiento sedentario

El concepto de conducta sedentaria hace referencia al periodo en el que el cuerpo gasta poca energía, generalmente en posiciones como sentarse o tumbarse.

El profesor Caranti ilustra que este tipo de actividades suelen ocurrir frente a dispositivos electrónicos, como computadoras, televisores, teléfonos celulares y tabletas. También incluyen el tiempo que se pasa sentado cuando se viaja en vehículos, transporte público o realizando tareas manuales, juegos de cartas y de mesa.

Es posible que las personas que hacen ejercicio con frecuencia todavía presenten un comportamiento sedentario. Por ejemplo, alguien que dedica una hora al día al gimnasio, pero pasa el resto del día en inactividad, caracteriza un patrón sedentario.

Caranti destaca que la realización de actividades físicas no es suficiente para anular por completo los efectos adversos del tiempo prolongado de conducta sedentaria. En consecuencia, además de integrar el ejercicio físico en tu rutina y aumentar la actividad física general, es igualmente crucial reducir el tiempo de sedentarismo.

Estrategias para reducir el tiempo de conducta sedentaria

El profesor menciona la Guía de Actividad Física para la Población Brasileña, publicación del Ministerio de Salud, como un recurso valioso para promover hábitos más saludables y mitigar el sedentarismo. También sugiere algunas tácticas para aumentar el movimiento diario:

  • Limite el tiempo que pasa sentado o tumbado frente al televisor o utilizando dispositivos electrónicos.
  • Realiza movimientos breves, de al menos 5 minutos de duración, cada hora de inactividad, como cambiar de postura, levantarte, ir al baño o estirar el cuerpo.
  • Amplíe su distancia de viaje eligiendo, por ejemplo, caminar distancias cortas.
  • Priorizar formas de ocio al aire libre que fomenten el movimiento.
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