La inteligencia artificial impulsa una nueva era de robots autónomos en fábricas y hogares, pero los desafíos persisten

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Inteligência Artificial Foto: Inteligência Artificial - Foto: Owlie Productions/ Shutterstock.com

La visión de los vehículos autónomos y las entregas con drones ya es una realidad, allanando el camino para robots versátiles en oficinas, fábricas y hogares. Impulsada por la inteligencia artificial, esta evolución atrae inversiones multimillonarias y moviliza investigadores en todo el mundo. En el pasado, la atención se centraba únicamente en la navegación sencilla, pero hoy la autonomía cubre una variedad mucho más amplia de tareas, superando desafíos históricos. La Organización Internacional de Normalización (ISO) define la autonomía robótica como la capacidad de realizar tareas sin intervención humana directa.

El papel de la inteligencia artificial en los avances de la robótica

Las innovaciones en IA, como el aprendizaje por refuerzo y los grandes modelos básicos, han permitido a los robots visualizar y comprender secuencias complejas de actividades. Actualmente, las empresas buscan desarrollar máquinas de uso general para entornos impredecibles. Sin embargo, esta autonomía requiere procesar percepciones complejas, habilidades motoras sólidas y generalización de comportamientos. A diferencia de la IA puramente digital, que se beneficia de datos masivos de Internet, la robótica enfrenta el desafío de recopilar datos físicos costosos, un cuello de botella que impide un “momento ChatGPT” en la industria. La unión de la IA y las técnicas de teleoperación humana muestra avances, pero la falta de datos y la dificultad en las simulaciones realistas aún limitan la creación de robots multifuncionales altamente robustos.

Aplicaciones prácticas y desarrollos en robots de tareas específicas.

No es necesario esperar a que los robots de uso general vean las aplicaciones. Empresas como Boston Dynamics utilizan Spot para inspecciones autónomas de instalaciones en riesgo y Stretch para manipulación de carga en almacenes. Boston Dynamics también está avanzando en la producción del Atlas humanoide, que se está probando en Hyundai, con un objetivo de 30.000 unidades anuales para 2028. Sin embargo, los sindicatos de Hyundai ya aprobaron una posible huelga debido a la preocupación por el empleo, destacando los desafíos sociales de la automatización.

Agility Robotics, con sus robots Digit, ya mueve cajas en los almacenes de GXO y opera en las líneas de producción de Toyota y Schaeffler. La empresa tiene previsto cotizar en bolsa. Sus tareas evolucionarán hacia el manejo de varios artículos y el trabajo detrás de escena en el comercio minorista.

Inteligencia artificial
Inteligencia artificial – Estación Diginer/Shutterstock.com

Trayectoria de los robots para operar en centros logísticos y entornos domésticos

Si bien los robots eventualmente pueden ayudar en entregas autónomas y ayuda doméstica, Jonathan Hurst de Agility Robotics advierte que a la robótica le faltan décadas para crear máquinas que sean seguras para operar cerca de niños o en los hogares. Las empresas que hoy afirman esta seguridad “mienten o se equivocan”, dada la complejidad de la inteligencia necesaria para situaciones imprevistas.

La importancia de la seguridad en los robots que operan con humanos

La seguridad es crucial, algo que recuerda al fatal accidente de Ford en 1979. Los robots Digit de Agility operan en “celdas de trabajo” aisladas. Agility planea lanzar Digit v5 con “capacidad de cooperación segura” capaz de identificar y detener el movimiento cerca de las personas. Agility y Boston Dynamics colaboran con ISO para un estándar de seguridad internacional. Los robots quirúrgicos ya tienen una autonomía limitada y están controlados por humanos, buscando precisión sin delegar toda la decisión.

Robótica quirúrgica: desafíos de precisión y autonomía

La telecirugía robótica, que evolucionó a partir de conceptos espaciales en la década de 1980, ahora permite procedimientos mínimamente invasivos con una precisión mejor que la humana, con cirujanos controlando brazos robóticos. La autonomía en estos sistemas va desde la asistencia (nivel 1), con estabilización de visión y movimiento por IA, hasta tareas preprogramadas (nivel 2). El nivel 3, donde los robots analizan imágenes y generan planos con aprobación quirúrgica, es un objetivo de miles de millones de inversión, pero pocos sistemas lo alcanzan. Los niveles 4 y 5, con autonomía casi total, se consideran ambiciosos y clínicamente inexistentes, debido a la dificultad de afrontar imprevistos en las cirugías.

La inteligencia artificial inspira a las nuevas generaciones de ingenieros en robótica

El auge de la IA ha impulsado la investigación en robótica, atrayendo más profesionales e inversiones. Jonathan Hurst ve una “profecía autocumplida” con el crecimiento exponencial de programas y doctorados en este campo. Investigadores como Dipam Patel de la Universidad Purdue se centran en entrenar robots para navegar en entornos desafiantes, superando el “olvido catastrófico” de la IA y la necesidad de hardware robusto. La funcionalidad, más que la imitación humana, guía esta visión pragmática del futuro robótico.

Maria Clara é colaboradora da redação do Mix Vale, portal de notícias com cobertura de Brasil e mundo. Produz conteúdo nas editorias de economia e benefícios, com foco em informação de serviço para o leitor brasileiro. Escreve para o portal desde 2016: Formação: Atriz.

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