Los cuartos de final del Mundial 2026 terminaron por todo lo alto, con Inglaterra y Argentina asegurando su lugar entre los cuatro primeros de la competición tras superar a Noruega y Suiza, respectivamente.
En el equipo inglés, Jude Bellingham emergió como figura central. El joven centrocampista de 23 años reafirmó su condición de uno de los deportistas más completos del panorama actual, actuando con maestría en distintas zonas del terreno de juego y sellando la victoria ante la Noruega de Erling Haaland con dos goles.
A su vez, la selección argentina tuvo su mayor momento de inspiración en Julián Álvarez. El delantero centro se aseguró el puesto con un gol espectacular en la prórroga, en un choque que también tuvo su cuota de polémica por una decisión del videoarbitraje.
Una vez completados los cuartos de final, los enfrentamientos de semifinales estarán listos. Con un breve parón de partidos hasta el próximo martes 14 de julio, el momento es ideal para analizar los cuatro equipos que aún están en la pelea por el trofeo.
Los equipos que compiten por los codiciados puestos en la final
El camino de Inglaterra hacia la semifinal está marcado por la destacada actuación de su dúo atacante, Harry Kane y Jude Bellingham. Ambos jugadores marcaron seis goles cada uno en el Mundial de 2026, lo que resultó crucial para la permanencia del equipo inglés en la competición y evitó eliminaciones tempranas.
A pesar de algunos desafíos tácticos que afrontó el equipo, especialmente en el sector defensivo, que demostró debilidades en varias ocasiones, el genio individual de estas dos estrellas ha marcado la diferencia. Kane se destaca como un rematador impecable.
Bellingham, por otro lado, combina excelencia técnica, vigor físico y una fuerte personalidad, cualidades que han solidificado a Inglaterra como un oponente formidable y desafiante a vencer en esta edición de la Copa del Mundo.
En su intento por conquistar su segundo título mundial, el primero desde 1966, la presión sobre los aspectos más destacados del equipo es considerable. La última aparición de la selección inglesa en una semifinal de un Mundial tuvo lugar en 2018, cuando cayó derrotada por Croacia.
En el lado opuesto del enfrentamiento, Argentina siguió una trayectoria similar. El equipo, vigente campeón del mundo en 2022, también se basó en actuaciones individuales decisivas para avanzar a los octavos de final, evitando la eliminación en más de una ocasión.
Como era de esperarse, Lionel Messi retomó su rol de protagonista en los momentos cruciales. Sin embargo, en esta etapa el protagonista fue Julián Álvarez, responsable del gol que garantizó el pase a la fase en la prórroga.
Al igual que Inglaterra, Argentina puede no haber jugado un fútbol llamativo, pero demostró una gran capacidad para competir y triunfar, incluso sin estar en su mejor momento, un atributo vital en competiciones de corta duración. Pese a ello, los argentinos cuentan con el ataque más potente del torneo, con un total de 17 goles.
La amplia experiencia del equipo de Lionel Scaloni también es una ventaja. La mayor parte del grupo que ganó el título mundial en 2022 sabe cómo gestionar la intensidad y la presión de los partidos de alto riesgo. Ante este escenario, la expectativa es por un electrizante choque entre Inglaterra y Argentina, previsto para el próximo miércoles 15 de julio.
La otra semifinal contará con el choque entre Francia y España, un duelo que promete ser un espectáculo futbolístico que reunirá a dos de las selecciones con mayor talento individual y colectivo del campeonato.
Considerado por varios analistas como el gran favorito al título, el equipo francés avanzó hasta las semifinales con relativa facilidad. Mientras que otras potencias enfrentaron dificultades para avanzar, los franceses consolidaron una trayectoria sólida, impulsada por una línea de frente de muy alta calidad.
Kylian Mbappé una vez más resultó crucial, haciendo uso de su velocidad y capacidad de remate. Junto a él, jugadores como Ousmane Dembélé y otros talentos ofensivos transforman a la selección francesa en una de las amenazas más importantes del Mundial.
Esta edición del torneo también representa el fin de la era Didier Deschamps al frente de la selección francesa. El técnico, que llevó al equipo al título mundial en 2018, pretende coronar su despedida con otro logro.
El desafío de frenar esta ambición francesa recaerá en España. La selección española, que también era considerada favorita, confirmó su presencia en semifinales, pero hasta el momento no ha demostrado su mejor actuación sobre el campo.
La mayoría de las expectativas recaen en el prometedor Lamine Yamal. El joven talento, sin embargo, aún no ha logrado demostrar todo su potencial, lo que puede estar relacionado con problemas físicos que lo afectaron antes del inicio del Mundial.
Por otro lado, el mediocampo y la línea defensiva española mantienen una consistencia notable: el equipo sólo permitió un gol durante todo el Mundial, hazaña que será duramente puesta a prueba contra el poderoso sector ofensivo francés.
A pesar de que Francia comienza el duelo con ligero favoritismo, la historia reciente de enfrentamientos se inclina hacia España. Los españoles superaron a los franceses en las semifinales de la Eurocopa de 2024, en una campaña que les valió el título continental, y también salieron victoriosos en un choque por la Liga de las Naciones el año anterior.
El equipo que logre clasificarse para la decisión final, prevista para el 19 de julio, probablemente se convertirá en el principal candidato a la copa. Todo apunta a unas semifinales que ofrecerán dos espectáculos futbolísticos de altísimo nivel.
