La Isla Sur de Nueva Zelanda fue escenario de un terremoto de magnitud 5,9 la noche del jueves 16 de julio de 2026. El evento sísmico, común en la región por su ubicación sobre el Anillo de Fuego del Pacífico, generó preocupación entre las autoridades locales.
Según información difundida por las autoridades del país, el epicentro del terremoto se registró aproximadamente a 40 kilómetros al norte de Te Anau, localidad reconocida como punto de acceso a Fiordland, aclamada región turística.
La Agencia Nacional de Gestión de Emergencias (NEMA) incluso emitió una alerta de tsunami dirigida a las zonas costeras del territorio. Sin embargo, la medida cautelar fue revocada aproximadamente una hora después de su emisión, minimizando el riesgo inmediato.
Pese a la cancelación del aviso de tsunami, NEMA mantuvo la recomendación de que la población costera esté alerta ante “fuertes e inusuales corrientes y olas impredecibles”. Un comunicado oficial recomendó a los ciudadanos mantenerse alejados del agua, las playas y evitar puertos, marinas y ríos por seguridad.
Hasta el momento no se han reportado heridos ni daños materiales significativos producto del temblor.
Maylene Puyat, residente y gerente del hotel Fiordland en Te Anau, describió el terremoto como “un poco fuerte”, sintiendo la vibración durante aproximadamente un minuto. Ella informó: “En el hotel temblaba, pero dentro no se movía nada. Las paredes definitivamente se movían”. Otro residente local, en declaraciones a un periódico, comparó el sonido del temblor con el de “un tren” y lo describió como “largo y fuerte”.
