El grupo Alibaba está considerando establecer un cargo por el uso de la próxima generación de su inteligencia artificial de código abierto Qwen. Esta medida, que refleja la estrategia de Moonshot AI, estará dirigida exclusivamente a grandes clientes corporativos, según información publicada el 6 de agosto.
Esta medida supone un cambio significativo en las directrices de la empresa china, que pretende implementar el cobro mediante contratos de reparto de ingresos. Por tanto, las empresas que obtengan beneficios sustanciales de la IA deberán repercutir una parte de esas cantidades al desarrollador, según revelan fuentes vinculadas al tema.
Los valores de reparto de ingresos siguen bajo negociación
Actualmente, los sistemas de inteligencia artificial de código abierto de Alibaba están disponibles para su descarga gratuita y se ejecutan en los propios servidores de los usuarios en la mayoría de las situaciones. Sin embargo, esta política cambiará con la llegada de Qwen3.8-Max.
- El gigante tecnológico planea cobrar una parte de los beneficios que generen las empresas que incorporen su tecnología, según trascendió.
- A pesar de la falta de detalles sobre la implementación, las fuentes indicaron que los términos del acuerdo serán similares a los de Moonshot AI.
- La startup china Moonshot AI puede solicitar hasta el 30% de los ingresos de los socios por utilizar el modelo Kimi K3, según el mismo documento, pero el desarrollador no ha confirmado la información.
- Para Alibaba, el porcentaje exacto de reparto de ingresos aún no se ha establecido mientras continúan las discusiones.
Este modelo de negocio, adoptado ahora por las empresas chinas de inteligencia artificial, es una práctica consolidada entre las empresas norteamericanas. En esta modalidad, el precio sólo se aplica a grandes aplicaciones comerciales, donde los clientes corporativos pagan para obtener acceso privilegiado a las actualizaciones del sistema.
La estrategia de monetización también puede incluir servicios adicionales y un uso más sólido de la tecnología. Por otro lado, investigadores, programadores autónomos y público en general seguirán teniendo acceso gratuito, sin depender de licencias para beneficiarse de la inteligencia artificial.
