El futuro iPhone 18 Pro podría suponer un aumento del 38% en los costes de fabricación para Apple. Este aumento sugiere un posible impacto en el precio final del dispositivo, con estimaciones del mercado que indican valores cercanos a los 1.399 dólares, equivalentes a alrededor de 7.145 reales, según el precio actual. Sin embargo, la expectativa es que la empresa opte por absorber parte de este costo, reduciendo su margen de beneficio en lugar de traspasar el monto total al consumidor.
Además, el modelo iPhone 17 Pro también puede aumentar de precio, aunque no se han anunciado cambios formales. La prensa especializada señala la escasez de RAM como el motivo central de esta situación, aunque otras etapas del proceso productivo también estarían bajo influencia.
Las informaciones apuntan a que Apple podría adoptar una táctica similar a la utilizada en los MacBook, con un ajuste parcial en el coste final. Sin embargo, los gastos de fabricación podrían escalar aún más en 2027, superando el 38% inicial, lo que dificultaría que la compañía mantenga precios atractivos, según indican los análisis de mercado.
Por qué la escasez de chips de RAM es la principal causa del aumento
Apple destaca como una de las pocas corporaciones del sector tecnológico que aún no ha implementado ajustes sustanciales en sus valores en los últimos meses. Incluso después de la declaración del CEO Tim Cook, que calificó tales ajustes como “inevitables”, la línea de teléfonos inteligentes de la marca, por ejemplo, no sufrió ningún cambio. Hasta ahora, sólo las líneas de ordenadores, como Mac Mini y Mac Studio, han mostrado algún movimiento, pero los expertos ya predecían aumentos a partir de la próxima cosecha de iPhone.
Ahora, según un informe publicado, esta tendencia alcista se está intensificando debido al aumento de los costes de producción. Según el estudio, la memoria RAM es la gran responsable, suponiendo el 34% del gasto total de montaje. Si la escasez persiste con la misma intensidad, los chips podrían alcanzar más del 40% del valor total en la fabricación del teléfono inteligente.
Ante este escenario, el gasto superaría el aumento del 38% inicialmente previsto, ya en el primer trimestre fiscal de 2027. Apple tiene previsto un segundo período de lanzamiento entre marzo y junio del próximo año, cuando debería introducirse en el mercado el iPhone 18 estándar.
Los modelos de iPhone más antiguos y otros teléfonos inteligentes también pueden verse afectados
Para asimilar este aumento significativo sin aumentar drásticamente el valor de su dispositivo premium, Apple podría fragmentar esta carga entre otras líneas de productos. El iPhone 17 Pro, por ejemplo, es uno de los primeros en sentir los efectos de este reajuste, cuyo impacto se espera para la segunda semana de agosto. Hasta que se completó esta investigación, el precio indicado en el sitio web oficial de Apple se mantuvo sin cambios.
Una de las alertas emitidas apunta a un escenario aún más complejo para los modelos Android en los próximos meses. Los elevados costes deberían manifestarse más claramente, especialmente en los teléfonos inteligentes básicos o de gama media, segmentos en los que los márgenes de beneficio de los fabricantes son más estrechos.
La falta de memoria RAM se ha convertido en un problema global en el mercado tecnológico. La concentración de las empresas productoras de memoria en componentes destinados a servidores de inteligencia artificial ha provocado una reducción en la disponibilidad de chips para otros productos de hardware. Esta situación impactó en varios sectores, desde la informática hasta el mundo de los videojuegos, provocando retrasos y aumento de los costes de desarrollo de futuros lanzamientos, como la tan esperada PlayStation 6.
