Las cuentas bancarias a nombre de Adriana Sant’Anna sufrieron una retención de 367,7 mil reales por mandato del Poder Judicial del estado de São Paulo. La resolución judicial responde a un trámite de ejecución provisional de sentencia que reclama un monto global superior a 1,4 millones de reales contra la creadora de contenido y su esposo, el influenciador digital y excantante Rodrigo Gomes Simoni, conocido popularmente como Rodrigão.
La medida de indisponibilidad financiera se hizo efectiva mediante un embargo electrónico canalizado por el Sistema de Búsqueda de Activos del Poder Judicial (SISBAJUD) el martes 6 de octubre de 2026. Los rastreos telemáticos del sistema localizaron saldo positivo exclusivamente en las entidades bancarias asociadas al registro personal de Adriana Sant’Anna, mientras que las inspecciones patrimoniales sobre los depósitos de Rodrigão no arrojaron fondos disponibles.
Ruptura del grupo musical Os Marvados desencadenó el conflicto con la productora
El litigio entre las partes comenzó en el año 2017 a raíz de la renuncia de Rodrigão a la formación musical Os Marvados, trío de estilo sertanejo que integraba junto a los vocalistas Marlon y Bruno Araújo. El espectáculo musical contaba con financiamiento y representación de la compañía WFA Marketing e Eventos, firma administrada por el promotor artístico Fábio Ponte, quien previamente estuvo al frente de la gerencia de la agrupación Jeito Moleque. El 1 de enero de 2017, Rodrigão formalizó su salida del elenco y divulgó la resolución en sus plataformas digitales, hecho que motivó el inicio de la demanda civil por parte de la empresa gestora.
La representación procesal de WFA expuso en los tribunales que la desvinculación unilateral violó las condiciones de un convenio firmado con tres años de vigencia formal, el cual contemplaba una cláusula penal con indemnización por rescisión anticipada sin justa causa. El 1 de marzo de 2022, la magistrada Marian Najjar Abdo, titular del Juzgado Civil 42 del Foro Central de São Paulo, falló de forma parcialmente favorable a la productora y fijó una sanción contractual de 400 mil reales contra Rodrigão, junto a montos por concepto de daño moral exigidos a él y a Adriana Sant’Anna.
Durante la época en que se produjo la ruptura contractual, Fábio Ponte detalló los perjuicios ocasionados a las operaciones de la firma promotora. “Cuando el proyecto fue interrumpido por cuestiones familiares de Rodrigo, que terminaron impactando la relación profesional, no tuvimos únicamente perjuicios financieros. También perdimos la oportunidad de dar continuidad a un trabajo en el que creíamos mucho y que ya venía conquistando resultados significativos en diversas regiones del país”, declaró el empresario en las actuaciones.
Distribución de las responsabilidades financieras impuestas a la pareja
La resolución emitida en la primera instancia judicial fue ratificada con posterioridad en segundo grado por los magistrados del Tribunal de Justicia de São Paulo (TJSP). Debido a que los demandados interpusieron recursos para intentar elevar el expediente ante el Superior Tribunal de Justicia (STJ), la firma demandante solicitó el cumplimiento provisional de la condena, lo que derivó en la actualización de las sumas pendientes con recargos por intereses legales, ajuste inflacionario, costas de juicio y honorarios procesales.
La liquidación total que alcanza 1,4 millones de reales fue dividida por el juzgado en función del grado de imputación determinado en el expediente judicial. Una cuota aproximada de 1,21 millones de reales recae de manera individual sobre Rodrigão, en tanto que una suma de 218 mil reales fue requerida bajo régimen de responsabilidad solidaria entre ambos cónyuges. Ante la falta de consignación voluntaria del dinero y la ausencia de bienes muebles o inmuebles señalados por los deudores para garantizar la deuda, la jueza ordenó la intervención electrónica en las cuentas de la influenciadora.
Cifras oficiales fijadas en el juzgado civil de la capital paulista
- Órgano judicial: Juzgado Civil 42 del Foro Central de la Comarca de São Paulo.
- Importe total exigido en la ejecución provisional: 1,4 millones de reales.
- Monto bloqueado mediante SISBAJUD: 367,7 mil reales en cuentas de Adriana Sant’Anna.
- Obligación individual atribuida a Rodrigão: 1,21 millones de reales.
- Deuda solidaria asignada a la pareja: 218 mil reales.
- Requisito para solicitar el desbloqueo: entrega de extractos bancarios de los 60 días previos a la orden.
Dado que la retención monetaria se enmarca en un proceso de ejecución que aún reviste carácter provisional, los 367,7 mil reales permanecen inmovilizados en una cuenta judicial bajo custodia del tribunal paulista sin transferencia inmediata a la empresa WFA Marketing e Eventos. En el supuesto de que la defensa técnica de Adriana Sant’Anna tramite un pedido para liberar los depósitos, el juzgado estableció como requisito procesal la exhibición documental de los extractos bancarios correspondientes a los 60 días previos al dictado de la orden. En relación con el estado actual del pleito, Fábio Ponte señaló: “Continúo abierto a una solución consensual de manera equilibrada, respetando los derechos y los intereses de todos los involucrados y que permita cerrar definitivamente este capítulo”. El equipo jurídico de Adriana Sant’Anna y Rodrigão no emitió comentarios públicos sobre las determinaciones recientes.
