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Trump y Putin negocian paz en cumbre en Alaska en medio de protestas pro-Ucrania

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Foto: Donald Trump tarifas - Foto: divulgação

Anchorage, Alaska, 15 de agosto de 2025 – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente ruso, Vladimir Putin, se reúnen hoy en la Base Conjunta Elmendorf-Richardson, en Anchorage, para discutir el fin de la guerra en Ucrania, iniciada en 2022. La cumbre, programada para comenzar a las 15:30 (hora del este de EE.UU.), es vista como un momento crucial para la diplomacia global, pero también ha generado controversias debido a la exclusión del presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, y la realización de protestas en apoyo a Ucrania en todo Alaska. Trump busca un alto el fuego, mientras que Putin insiste en demandas territoriales. La ausencia de Kiev en las negociaciones y las amenazas de sanciones estadounidenses intensifican las tensiones. La reunión podría redefinir la seguridad europea y las relaciones entre Washington y Moscú.

La elección de Alaska como sede de la cumbre tiene significados históricos y estratégicos. Durante la Guerra Fría, la región fue un punto de tensión entre EE.UU. y la antigua Unión Soviética debido a su proximidad con Rusia. La base militar donde se realiza el encuentro es un símbolo de esa rivalidad, pero también un lugar seguro para evitar protestas directas. Trump describió la reunión como un “ejercicio de escucha”, pero advirtió que podría terminarla rápidamente si no hay avances.

  • Objetivos de la cumbre: Negociar un posible alto el fuego en Ucrania.
  • Exclusión de Zelenskyy: Ucrania no fue invitada, generando críticas de aliados europeos.
  • Protestas en Alaska: Residentes locales muestran apoyo a Kiev y oposición a Putin.
  • Amenazas de sanciones: Trump prometió “consecuencias severas” si Putin no cede.

La cumbre ocurre en un momento delicado, con la guerra en Ucrania causando miles de muertes y desplazando a millones de personas. Las negociaciones podrían impactar no solo a Ucrania, sino también a la economía global y la estabilidad geopolítica.

Putin
Putin – Foto: Madina Nurmanova / Shutterstock.com

Reacciones locales intensifican el debate

En Alaska, la llegada de Putin desencadenó protestas en al menos 16 ciudades, desde Fairbanks hasta Ketchikan. Los manifestantes exhibieron banderas ucranianas y carteles con mensajes como “Alaska apoya a Ucrania”. En Anchorage, un gran evento en Delaney Park Strip incluyó la apertura de una bandera ucraniana gigante. Organizadores como Nicole Collins, del grupo Ketchikan Mayday for Democracy, expresaron solidaridad con los ucranianos e indignación por la presencia de Putin, descrito como un “criminal de guerra” debido a la invasión de 2022.

Las protestas reflejan el malestar local con la cumbre. Riza Smith, exmilitar y organizador en Anchorage, destacó la ironía de recibir a Putin en una base militar estadounidense, considerando los ejercicios regulares de EE.UU. para contrarrestar incursiones rusas en el espacio aéreo de Alaska. Para muchos, la reunión es vista como un intento de Trump de consolidar su imagen de negociador global, pero también como un riesgo de legitimar las acciones rusas.

  • Vigilias en Ketchikan: Eventos nocturnos mostraron apoyo a Ucrania.
  • Manifestación en Anchorage: Miles se reunieron en el centro de la ciudad.
  • Críticas a Trump: Manifestantes cuestionan su postura amigable con Putin.

La movilización en Alaska refleja la división de opiniones sobre la cumbre. Mientras algunos la ven como una oportunidad para la paz, otros temen que resulte en concesiones perjudiciales para Ucrania.

Negociaciones bajo presión internacional

La exclusión de Zelenskyy de la cumbre generó críticas de líderes europeos, que temen un acuerdo que ignore los intereses ucranianos. El miércoles, Trump participó en una reunión virtual con líderes de Alemania, Francia y el Reino Unido, organizada por el canciller alemán Friedrich Merz. Ellos reforzaron que cualquier negociación debe incluir a Ucrania y respetar sus fronteras. El primer ministro británico, Keir Starmer, destacó que “las fronteras internacionales no pueden ser alteradas por la fuerza”.

Zelenskyy, en visita a Londres el jueves, reiteró que las decisiones sin la participación de Kiev serían “nulas”. Advirtió que Putin no negocia de buena fe, señalando las demandas rusas de control sobre cuatro regiones ucranianas: Donetsk, Luhansk, Kherson y Zaporizhzhia. Estas áreas, parcialmente ocupadas por Moscú, son centrales en las exigencias de Putin, que también busca la neutralidad de Ucrania respecto a la OTAN.

Trump sugirió la posibilidad de “intercambios de territorios” para lograr la paz, una idea rechazada por Kiev. El presidente estadounidense afirmó que, si la cumbre tiene éxito, organizará una reunión trilateral con Zelenskyy. Sin embargo, analistas advierten que cualquier concesión territorial podría debilitar la soberanía ucraniana y la credibilidad de la OTAN.

Aspectos económicos en juego

Además de la guerra, la cumbre aborda cuestiones económicas, como sanciones y comercio. Trump amenazó con imponer sanciones secundarias a países que compran petróleo ruso, como India, que enfrenta aranceles del 25% sobre sus exportaciones a EE.UU. Estas medidas buscan presionar a Moscú, pero también generan tensiones con aliados. India argumenta que sus compras de petróleo ruso estabilizan el mercado global, beneficiando incluso a los consumidores estadounidenses.

La delegación rusa, que incluye al ministro de Finanzas, Anton Siluanov, y al jefe del fondo soberano, Kirill Dmitriev, señala interés en discutir lazos económicos. Putin también mencionó la posibilidad de un nuevo acuerdo de control de armas nucleares, que reemplazaría el tratado que expira en 2026. Estas propuestas amplían el alcance de la cumbre, pero podrían desviar el foco de la cuestión ucraniana.

  • Sanciones secundarias: Amenazan a países como India y China.
  • Petróleo ruso: Compras por aliados de EE.UU. están en el centro del debate.
  • Acuerdo nuclear: Putin propone negociaciones para renovar el tratado.
  • Impacto económico: Las sanciones podrían elevar los precios globales de la energía.

La presencia de figuras como el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el secretario de Comercio, Howard Lutnick, en la delegación estadounidense refuerza la relevancia económica de las discusiones. Sin embargo, la prioridad de Trump sigue siendo el alto el fuego en Ucrania.

Riesgos y expectativas de la cumbre

La cumbre es vista como una oportunidad para que Trump cumpla su promesa de campaña de poner fin a la guerra en Ucrania rápidamente. Sin embargo, las expectativas son moderadas. El propio Trump estimó un 25% de probabilidad de fracaso, mientras que Putin mantiene una postura rígida, rechazando altos el fuego temporales sin garantías de desmilitarización de Ucrania.

Analistas señalan que Putin podría usar la cumbre para ganar tiempo y legitimidad internacional, mientras que Trump enfrenta el riesgo de ser percibido como conciliador con Moscú. La ausencia de Zelenskyy y las demandas rusas complican un acuerdo viable. La proximidad geográfica de Alaska con Rusia añade un simbolismo único, pero también aumenta la presión sobre los resultados.

  • Riesgo de fracaso: Trump podría abandonar la reunión si no hay avances.
  • Postura de Putin: Rusia insiste en demandas maximalistas.
  • Presión europea: Aliados exigen la participación de Kiev.
  • Simbolismo de Alaska: La ubicación refuerza la rivalidad histórica entre EE.UU. y Rusia.

El mundo observa la cumbre con atención, consciente de que sus consecuencias podrían ir más allá de Ucrania, afectando la seguridad global y las relaciones entre grandes potencias.

Solidaridad con Ucrania en el centro de atención

Las protestas en Alaska destacan el apoyo a Ucrania en un momento crítico. Grupos como Stand UP Alaska, liderado por Erin Jackson-Hill, organizaron manifestaciones en Anchorage con lemas como “Alaska apoya a Ucrania”. Los eventos atrajeron a miles de personas, incluidos veteranos y miembros de la comunidad ucraniana local. Expresan indignación por la presencia de Putin, acusado de crímenes de guerra por el Tribunal Penal Internacional.

Las manifestaciones también critican la exclusión de Zelenskyy. Para muchos manifestantes, la cumbre representa un riesgo de acuerdos que ignoren la soberanía ucraniana. La movilización refleja el sentimiento de que la guerra, aunque lejana, tiene implicaciones globales, incluso para Alaska, que comparte una frontera marítima con Rusia.

  • Banderas ucranianas: Símbolo central de las protestas en Anchorage.
  • Críticas a Putin: Manifestantes lo llaman “criminal de guerra”.
  • Apoyo a Zelenskyy: Exigencia de inclusión de Ucrania en las negociaciones.

La cumbre de Anchorage, por lo tanto, no es solo un evento diplomático, sino también un catalizador de movilización popular, destacando la complejidad del conflicto y las divisiones que provoca.