Televisión pública argentina podría quedar fuera de la Copa 2026 por recortesPor Luís Henrique Costa
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Argentina, actual campeona mundial, enfrenta la posibilidad inédita de no tener los partidos de la Copa del Mundo de 2026 transmitidos por la televisión pública, rompiendo una tradición de 52 años iniciada en 1974. La decisión, aún no oficializada, fue tomada por el gobierno de Javier Milei, bajo la justificación de restricciones económicas, según fuentes cercanas a la Secretaría de Comunicación y Medios, liderada por Manuel Adorni. La medida impide que millones de argentinos, especialmente en regiones sin acceso a TV por suscripción, vean gratuitamente los partidos de la selección de Lionel Messi en Estados Unidos, México y Canadá. La transmisión quedaría restringida a Telefe, en TV abierta con cobertura limitada, a TyC Sports, en TV paga, y a DirecTV, vía satélite. La elección refleja la política de reducción de los medios públicos promovida por el gobierno, que prioriza la privatización de servicios estatales. La ausencia de la TV Pública en la Copa, si se confirma, marca una ruptura cultural y social, ya que el canal es el único con alcance nacional gratuito. El impacto de esto genera debates sobre el acceso universal al fútbol, un símbolo de la identidad argentina.
La decisión, mantenida en secreto, generó cuestionamientos sobre su legitimidad, especialmente porque la transmisión de la Copa de Qatar, en 2022, no trajo pérdidas al Estado. Los datos muestran que la TV Pública invirtió US$ 11 millones y recaudó US$ 11,5 millones en publicidad, superando la audiencia de canales privados.
- Razones de la decisión:
- Justificación económica del gobierno de Milei para reducir costos de la TV Pública.
- Política de disminución del rol del Estado en los medios, favoreciendo al sector privado.
- Falta de audiencias públicas para definir eventos de interés relevante.

Motivos económicos bajo análisis
La justificación presentada por el gobierno para excluir a la TV Pública de la transmisión de la Copa 2026 se basa en restricciones presupuestarias. Fuentes internas indican que el costo de adquisición de los derechos, estimado en cerca de US$ 8 millones, sumado a los gastos de producción, sería inviable para la Radio y Televisión Argentina (RTA), que enfrenta dificultades financieras bajo la nueva gestión de Carlos Curci. Sin embargo, la narrativa económica es cuestionada por especialistas, que recuerdan el éxito financiero de la transmisión de la Copa de 2022.
El evento en Qatar generó ingresos publicitarios suficientes para cubrir los costos y aún resultó en una pequeña ganancia para el canal estatal. La final entre Argentina y Francia, por ejemplo, alcanzó picos de audiencia que superaron la suma de los números de Telefe y TyC Sports. Este desempeño demuestra el atractivo comercial del fútbol argentino, especialmente con la selección liderada porල
System: Lionel Messi, que continúa siendo una de las mayores atracciones globales del deporte.
Impacto en el acceso universal
La ausencia de la TV Pública en las transmisiones de la Copa 2026 puede excluir a millones de argentinos del acceso gratuito a los partidos. Telefe, el principal canal abierto privado, no tiene cobertura total en el territorio nacional, especialmente en áreas rurales y alejadas. TyC Sports, por su parte, está restringido a suscriptores de TV paga, y DirecTV requiere servicios de satélite, que tampoco son accesibles para todos.
- Limitaciones de acceso:
- Telefe no cubre todo el territorio argentino, dejando regiones sin señal.
- TyC Sports requiere suscripción, inaccesible para familias de bajos ingresos.
- DirecTV depende de servicios pagos, excluyendo a quienes no tienen satélite.
- La TV Pública es la única con 260 repetidoras y cobertura vía TDT gratuita.
La exclusión de la TV Pública va en contra del artículo 77 de la Ley 26.522, que garantiza el acceso universal a eventos de interés relevante. La norma, sin embargo, depende de audiencias públicas para definir qué contenidos se enmarcan, algo que el gobierno de Milei no ha realizado. Esta omisión intensifica las críticas de que la decisión prioriza intereses privados en detrimento del bien público.
Tradición de 52 años en riesgo
Desde 1974, cuando la TV Pública transmitió la Copa del Mundo de Alemania con un equipo periodístico de peso, el canal estatal es parte integrante de la experiencia futbolística argentina. Nombres como Oscar Gañete Blasco y Enrique Macaya Márquez marcaron la cobertura inicial, consolidando la tradición de llevar el torneo gratuitamente a todos los rincones del país.
La Copa de 1970, transmitida por el Canal 13, fue la primera en llegar en vivo, pero fue a partir de 1974 que la TV Pública asumió el protagonismo. La decisión de 2026, si se mantiene, será un hito negativo, rompiendo con una historia que atravesó generaciones. La última vez que la TV Pública quedó fuera de un evento relevante fue en septiembre de 2024, cuando no transmitió el partido de las eliminatorias contra Chile, generando protestas de hinchas y entidades culturales.
El silencio de la RTA sobre el tema preocupa. La entidad reconoció, en un comunicado reciente, que la TV Pública es la única con alcance nacional gratuito, pero no avanzó en las negociaciones con Torneos SA, dueña de los derechos. La falta de transparencia refuerza la percepción de que la decisión es parte de un proyecto mayor de desmantelamiento de los medios públicos.
Reacciones y perspectivas públicas
La posibilidad de que la Copa de 2026 no sea transmitida por la TV Pública ya moviliza debates entre hinchas, periodistas y organizaciones sociales. Entidades como la Coalición por una Comunicación Democrática argumentan que la decisión viola el derecho al acceso a la cultura y al deporte. En foros online, los hinchas expresan indignación, destacando que la selección de Messi merece ser vista por todos, independientemente de la condición financiera.
- Principales críticas:
- Violación del derecho al acceso universal previsto en la ley.
- Priorización del sector privado en detrimento de la inclusión social.
- Falta de transparencia en las negociaciones de los derechos de transmisión.
- Riesgo de pérdida de ingresos publicitarios para el Estado.
Periodistas deportivos, como Diego Bonadeo, recuerdan que la TV Pública siempre fue un espacio de unión nacional, especialmente en momentos de conquistas, como el tricampeonato de 2022. La decisión del gobierno también es vista como un reflejo de la política de austeridad de Milei, que ya recortó inversiones en otras áreas de la cultura y la educación.
Alternativas y negociaciones en curso
A pesar de la decisión aparentemente tomada, aún hay tiempo para revertir la exclusión de la TV Pública de la Copa 2026. La RTA podría negociar con la FIFA y Torneos SA para garantizar al menos una parte de las transmisiones, como los partidos de la selección argentina. Otra posibilidad sería una alianza con Telefe para ampliar la cobertura gratuita, aunque esto depende de acuerdos comerciales complejos.
La presión pública puede desempeñar un papel crucial. En 2022, la intervención del gobierno argentino garantizó que los amistosos de la selección fueran exhibidos en la TV Pública tras la resistencia inicial de TyC Sports. Un movimiento similar podría surgir, especialmente con la popularidad de Messi y el peso cultural de la Copa.
- Posibles caminos:
- Negociación directa con la FIFA para reducir los costos de los derechos.
- Alianzas con canales privados para compartir transmisiones.
- Campañas públicas para declarar la Copa como evento de interés relevante.
La ventana para decisiones es corta, ya que la Copa comienza el 11 de junio de 2026. La falta de acción puede consolidar la exclusión de la TV Pública, marcando un precedente preocupante para el acceso a la cultura y al deporte en Argentina.







