Acecho: Médico del DF sufre persecución de expaciente desde hace 4 años y critica a la JusticiaPor Luís Henrique Costa
4 min de leitura
![]() |
Un psiquiatra del Distrito Federal vive un drama desde hace más de cuatro años, víctima de la persecución de un expaciente. Laura Campos, de 34 años, dijo a g1 que el caso de acoso comenzó en 2021, luego de dos consultas realizadas en 2019. El agresor, considerado inexplicable por trastornos psiquiátricos, no puede ser detenido, lo que intensifica el sentimiento de impotencia de la víctima. A pesar de las medidas de protección, la persecución persiste, con mensajes e intentos de contacto.
La doctora acudió a los tribunales, contrató abogados y cambió su rutina, pero las acciones no surtieron efecto. El acosador ya ha sido hospitalizado dos veces, pero reanudó la persecución tras ser dado de alta. Laura incluso cambió de lugar de trabajo y empezó a trabajar sólo online por motivos de seguridad.
- El caso ganó visibilidad con un vídeo en TikTok, que superó el millón de visitas.
- La Ley de Acecho, sancionada en 2021, prevé una pena de 6 meses a 2 años, pero no se aplica a personas no imputables.
- Laura mantiene el correo electrónico del atacante desbloqueado para monitorear posibles brotes.
Inicio de la persecución
El caso comenzó en abril de 2021, cuando la expaciente comenzó a seguir a Laura en Instagram. Inicialmente, las interacciones eran inofensivas, pero evolucionaron hacia mensajes extraños, como “no tienes por qué tenerme miedo”. Tras ser bloqueado, el hombre se presentó en la clínica donde ella trabajaba.
Laura llamó a la seguridad del edificio, pero el acosador regresó días después. El médico relata que los acercamientos se han vuelto frecuentes, con mensajesalterna entre tonos cariñosos y amenazantes.
Medidas legales ineficaces
La víctima denunció el caso a la policía y obtuvo medidas de protección. Sin embargo, el atacante, considerado irresponsable por un psiquiatra forense, no respetó las órdenes judiciales. La inimputabilidad impide su detención, limitándose las actuaciones a hospitalizaciones temporales.
Después de cada descargo, el acosador reanudó los intentos de contacto, incluidos mensajes del 8 de septiembre de 2025. Laura gastó recursos en abogados, pero dice sentirse desprotegida por el sistema judicial.
Impacto en la rutina de la víctima
La persecución obligó a Laura a abandonar la atención presencial. Durante meses trabajó únicamente en línea por temor a nuevos enfoques.
La doctora también cambió su rutina personal, evitando lugares públicos y monitoreando las comunicaciones del atacante para anticipar brotes. El caso la llevó a compartir su historia en las redes sociales, buscando apoyo y concientización.
Ley de acecho y sus limitaciones
La Ley de Acecho (artículo 147-A del Código Penal), sancionada en 2021, tipifica el acecho como un delito, con una pena de 6 meses a 2 años. La legislación cubre amenazas a la integridad física o psicológica, restricción de movimiento o invasión de la privacidad.
En el caso de Laura, la falta de responsabilidad del agresor impide la aplicación de la pena. Estuvo internado dos veces, pero sin seguimiento continuo en el CAPS (Centro de Atención Psicosocial).
El médico critica la falta de medidas efectivas para proteger a las víctimas en casos similares.
Sentimiento de impotencia
Laura expresa su frustración con el sistema de justicia y afirma que ha “perdido la esperanza”. A pesar de los esfuerzos legales, la persecución continúa, impactando su salud mental y profesional.
Fallos en la atención psiquiátrica
El atacante, diagnosticado con trastornos psiquiátricos, no recibe tratamiento regular tras su hospitalización. La falta de seguimiento por parte del CAPS contribuye a la reincidencia.
El médico sugiere que el sistema de salud mental necesita una mejor estructura para monitorear casos como este.
Laura defiende cambios en la legislación para proteger a las víctimas de acosadores irresponsables.
El caso pone de relieve las lagunas en el sistema judicial y de salud mental, que dejan a víctimas como Laura en una situación vulnerable.







