El cometa interestelar 3I/ATLAS se convirtió en el primer objeto de origen extrasolar en presentar emisión de rayos X detectada por instrumentos espaciales. La observación tuvo lugar entre el 26 y el 28 de noviembre de 2025 por el telescopio XRISM, una asociación entre la agencia japonesa JAXA y Agência Espacial Europeia (ESA). El fenómeno confirma que los visitantes interestelares pueden interactuar con el viento solar de forma similar a los cometas Sistema Solar.
La emisión forma un tenue halo que se extiende unos 400.000 kilómetros alrededor del núcleo. Los espectros Linhas de carbono, nitrógeno y oxígeno demuestran el origen cometario de los rayos X.
Cómo los cometas generan rayos X
El proceso ocurre cuando partículas cargadas del viento solar chocan con la coma del cometa. Las colisiones Essas quitan electrones de los átomos neutros presentes en la atmósfera temporal del objeto.
Las partículas solares obtienen mucha energía y emiten radiación de alta frecuencia. El mecanismo fue descubierto en 1996 durante el paso del cometa Hyakutake y ya ha sido observado en decenas de cometas Sistema Solar.
Las observaciones XRISM duraron 17 horas.
El telescopio XRISM dedicó 17 horas de trabajo a capturar datos de 3I/ATLAS. Las imágenes muestran un brillo constante a energías entre 0,3 y 1 keV.
La detección sólo fue posible después de que el cometa se alejó del intenso brillo de Sol en el cielo de la Tierra. El Antes de noviembre, la proximidad del sol impidió realizar observaciones seguras de rayos X.
Los espectros obtenidos muestran firmas claras de elementos ligeros. La presencia de estas líneas descarta la contaminación procedente de fuentes de fondo cósmico.
Estamos organizando un evento en vivo el Wednesday, Nov. 19 para compartir las últimas imágenes del cometa interestelar 3I/ATLAS, recopiladas por varias misiones de la NASA.
— NASA (@NASA)17 de noviembre de 2025
Sintoniza los detalles y envía tus preguntas para la transmisión en vivo con#Pregúntale a la NASA: https://t.co/vcFamtcjK2 pic.twitter.com/0d7fkTwRVP
Diferencias con otros interestelares.
3I/ATLAS se diferencia de los dos objetos interestelares anteriores. 1I/‘Oumuamua, descubierto en 2017, no mostró actividad cometaria ni emisión de rayos X.
2I/Borisov, en 2019, presentaba coma y cola, pero no fue observado en rayos X debido a la falta de telescopios adecuados en ese momento. El nuevo cometa es más grande, más activo y tiene una órbita hiperbólica más pronunciada.
Halo de 400 mil km indica coma extenso
La extensión del resplandor de los rayos X revela una nube de gas y polvo significativamente mayor que el coma óptico. La característica Essa demuestra una intensa producción de material volátil incluso a distancias considerables del Sol.
El próximo acercamiento ocurre en diciembre
El cometa alcanzará su distancia más cercana a Terra el 19 de diciembre de 2025. La separación mínima será de aproximadamente 270 millones de kilómetros, o alrededor de 1,8 unidades astronómicas.
Para las próximas semanas están previstas nuevas campañas de observación. Telescópios en diferentes longitudes de onda seguirá la evolución de la actividad.
La trayectoria actual indica que 3I/ATLAS abandonará Sistema Solar en los próximos años. La velocidad hiperbólica confirma su origen fuera del sistema planetario solar.
- Detectan carbono, nitrógeno y oxígeno en líneas de emisión
- Halo de rayos X se extiende 400 mil kilómetros
- La observación totalizó 17 horas entre el 26 y 28 de noviembre.
- La distancia mínima desde Terra será de 270 millones de kilómetros el 19 de diciembre
Importancia para los estudios interestelares
La detección abre una nueva ventana para el análisis químico de materiales formados en otros sistemas estelares. Los rayos X permiten identificar elementos que las observaciones ópticas no revelan con precisión.
Los datos de XRISM servirán de referencia para futuros pasos de objetos interestelares. La combinación de alta resolución espectral y sensibilidad del instrumento hizo posible una grabación sin precedentes.
