La búsqueda de señales artificiales en 3I/ATLAS fracasa y los científicos calculan un diámetro de 1 kilómetro

5 min de lectura
Comet Foto: Comet - Photo: Nazarii Neshcherenskyi/istock

Un reciente análisis exhaustivo del objeto interestelar 3I/ATLAS concluyó sin detectar ninguna señal de radio de origen artificial. El resultado, fruto de una extensa campaña de observación con algunos de los radiotelescopios más sensibles del mundo, refuerza la hipótesis de que el visitante procedente de otro sistema estelar es un cuerpo de naturaleza puramente natural.

Paralelamente a la búsqueda de transmisiones, un estudio centrado en las propiedades físicas del objeto proporcionó una estimación más concreta de sus dimensiones. Pesquisadores ahora cree que el núcleo de 3I/ATLAS mide aproximadamente un kilómetro de diámetro, un tamaño consistente con el de los cometas encontrados en nuestro propio Sistema Solar.

Estos nuevos datos, tanto de análisis de radio como de caracterización física, son fundamentales para construir un perfil más completo del tercer objeto interestelar que se ha confirmado que cruza nuestra vecindad cósmica. Los descubrimientos ayudan a contextualizar la naturaleza de estos raros visitantes y orientar futuras investigaciones.

La búsqueda intensiva de señales artificiales

Allen Telescope Array (ATA), un potente instrumento diseñado específicamente para Busca mediante la recopilación de datos inicial, generó una gran cantidad de detecciones, totalizando casi 74 millones de señales candidatas, un volumen esperado en escaneos de esta magnitud.

La inmensa mayoría de estas señales iniciales se originan en fuentes humanas en Terra, como satélites, redes de telefonía móvil y torres de transmisión. El verdadero desafío científico reside en filtrar meticulosamente este ruido terrestre. El equipo utilizó algoritmos sofisticados para analizar los datos, eliminando primero las señales que no procedían de la ubicación precisa de 3I/ATLAS en el cielo, lo que redujo el número de candidatos a aproximadamente dos millones. Luego, las señales restantes fueron analizadas en función de la trayectoria y velocidad del objeto, dando como resultado 211 candidatos que fueron inspeccionados visualmente, sin ninguna característica reveladora de origen tecnológico.

Qué significa la ausencia de transmisión

El silencio de radio proveniente de 3I/ATLAS es información científica valiosa. Las observaciones establecieron límites superiores estrictos para la potencia de cualquier posible transmisor a bordo del objeto.

Los datos de Allen Telescope Array indican que cualquier transmisión isotrópica (emitida en todas las direcciones) tendría que ser inferior a 10 a 110 vatios. El nivel de potencia de Este es notablemente bajo, a menudo más bajo que el de los electrodomésticos comunes o dispositivos de comunicaciones portátiles.

Las observaciones complementarias de Green Bank Telescope, realizadas en diciembre de 2025, impusieron restricciones aún más severas, limitando cualquier señal potencial a solo 0,1 vatios. La ausencia de “tecnofirmas” detectables sugiere fuertemente que 3I/ATLAS no alberga tecnología alienígena activa, lo que hace que el escenario de una sonda en funcionamiento sea muy improbable.

Estimación del diámetro del núcleo.

Simultáneamente con la búsqueda de señales de radio, otro frente de investigación se centró en las características físicas de 3I/ATLAS, centrándose en su “aceleración no gravitacional”. El fenómeno Este ocurre cuando un cometa se acerca a una estrella y el calentamiento hace que los gases congelados en su superficie se sublimen, siendo expulsados ​​al espacio en forma de chorros. El proceso de desgasificación, conocido como “desgasificación”, funciona como un pequeño motor de cohete, alterando sutilmente la trayectoria del cometa de maneras que la gravedad por sí sola no puede explicar. Combinando mediciones de este ligero cambio en la trayectoria con estimaciones de la tasa de pérdida de masa del objeto, los científicos aplicaron los principios de conservación del impulso para calcular el tamaño de su núcleo sólido. El estudio concluyó que el diámetro del núcleo de 3I/ATLAS es del orden de un kilómetro, un resultado significativo ya que está en línea con predicciones anteriores y es un tamaño típico de los cometas de nuestro Sistema Solar, lo que refuerza su clasificación como objeto natural.

Factores de incertidumbre en el análisis físico.

A pesar de la estimación sólida, varios factores introducen cierto grado de incertidumbre al calcular el diámetro del objeto.

La principal fuente de ambigüedad reside en las propias mediciones de la aceleración no gravitacional, que han sido revisadas varias veces debido a la dificultad de seguir con precisión la posición del objeto.

Los modelos matemáticos utilizados dependen de suposiciones sobre las eyecciones; El impulso transferido al núcleo varía dependiendo de si los chorros son de gas o de fragmentos de hielo de mayor tamaño.

La dirección y la velocidad de estos chorros también son cruciales y actualmente no existen mediciones directas, lo que obliga a los científicos a utilizar valores supuestos que pueden no corresponderse con la realidad del fenómeno.

Contexto con otros visitantes interestelares

3I/ATLAS es el tercer objeto interestelar confirmado que visita nuestro Sistema Solar, luego de los descubrimientos de ‘Oumuamua en 2017 y 2I/Borisov en 2019. Cada, uno de estos visitantes, mostró características únicas, ampliando nuestra comprensión de la formación de sistemas planetarios más allá del nuestro.

Si bien 2I/Borisov se comportó como un cometa típico, la trayectoria y forma inusuales de ‘Oumuamua provocaron especulaciones sobre un posible origen artificial. Los datos completos de 3I/ATLAS, con su clara actividad cometaria y falta de señales, proporcionan un contrapunto crucial, sugiriendo que los objetos naturales similares a los cometas pueden ser los visitantes interestelares más comunes.

Observaciones futuras y próximos pasos

La investigación sobre 3I/ATLAS continúa. Astrônomos espera que futuras observaciones con instrumentos avanzados, como Telescópio Espacial James Webb, puedan proporcionar datos más detallados para medir directamente la composición y la velocidad de la eyección, refinando así las estimaciones de sus propiedades físicas.

Luís Henrique Costa é jornalista formado pela FMU, editor-chefe e fundador do Mix Vale, portal de notícias em atividade desde 2013. Responde pela direção editorial do veículo, que cobre Brasil e mundo em economia, benefícios sociais, esportes, tecnologia, ciência e entretenimento. Atua na área há mais de 15 anos e lidera uma equipe de cerca de 15 colaboradores.

Notícias relacionadas