El fabricante de automóviles presentó recientemente una nueva arquitectura mecánica destinada a redefinir la eficiencia energética y la capacidad todoterreno en el segmento de los SUV. El sistema sin precedentes, denominado comercialmente Hybrid 150 4×4, fue desarrollado para equipar el modelo Bigster y promete ofrecer tracción total bajo demanda. La ingeniería detrás del proyecto combina un motor de combustión colocado en el eje delantero con una unidad de propulsión eléctrica instalada en el eje trasero, eliminando la necesidad de conexiones mecánicas tradicionales como el eje cardán.
Esta innovadora configuración permite activar electrónicamente la tracción a las cuatro ruedas siempre que sea necesario, garantizando una estabilidad superior en terrenos difíciles sin aumentar drásticamente el consumo de combustible. La tecnología no se limita solo al modelo más grande de la marca, sino que también beneficia a la línea Duster, que recibe nuevas calibraciones de potencia y rendimiento derivadas de esta técnica. La integración de sistemas busca satisfacer la creciente demanda de vehículos versátiles, capaces de moverse entre el uso urbano cotidiano y aventuras todoterreno ligeras con la misma competencia.
Las pruebas iniciales realizadas por la marca indican que la innovación reduce significativamente las emisiones contaminantes y mejora la respuesta dinámica del vehículo en diversas situaciones de conducción. La gestión electrónica del paquete prioriza la eficiencia energética, cambiando imperceptiblemente entre los modos de conducción disponibles. Con la implementación de estas características, el fabricante de automóviles refuerza su posicionamiento en el mercado europeo y global, ofreciendo soluciones que equilibran costos asequibles y tecnología avanzada para los consumidores que buscan robustez mecánica combinada con ahorros operativos.
Especificaciones técnicas del motor.
El corazón del nuevo sistema Hybrid 150 4×4 es un motor de gasolina de 1.2 litros, capaz de generar 140 caballos de fuerza, que funciona en conjunto con un motor eléctrico trasero de 31 caballos. La arquitectura híbrida fue diseñada para permitir una conducción puramente eléctrica a bajas velocidades, una característica ideal para áreas urbanas congestionadas donde reducir el ruido y las emisiones es una prioridad. La batería compacta de 0,84 kWh tiene un tamaño estratégico para mantener el peso bajo del vehículo, preservando la agilidad sin necesidad de recarga externa en los enchufes.
Cuando el terreno requiere mayor agarre, como en superficies resbaladizas o senderos ligeros, el sistema activa automáticamente el eje trasero eléctrico. Diferente que los sistemas mecánicos tradicionales, aquí la respuesta es inmediata debido al par instantáneo de la electricidad, proporcionando una salida segura ante situaciones adversas. La potencia combinada del conjunto ronda los 148 y 150 caballos, cifras competitivas para la categoría de SUV medianos y compactos.
Además de la tracción, la transmisión también recibió especial atención con la adopción de una transmisión automática de seis velocidades con doble embrague. El componente fue ajustado para realizar cambios suaves y aprovechar al máximo la curva de torque de ambos motores, asegurando que el auto tenga aliento tanto al adelantar en carretera como al arrancar desde un semáforo.
Autonomía ampliada y sistema dual fuel
Una de las grandes novedades presentadas es la integración de la tecnología híbrida con el sistema Gás Liquefeito de Petróleo (GLP), creando una solución con un alcance impresionante. El vehículo está equipado con dos depósitos de combustible independientes, uno de gasolina y otro de gas, ambos con una capacidad de 50 litros. Con esta configuración, el SUV puede recorrer largas distancias sin la ansiedad propia de los vehículos puramente eléctricos.
Los principales beneficios de esta configuración incluyen:
– Alcance total que puede alcanzar casi 1.500 km sin necesidad de repostaje inmediato.
– Redução de costos operativos hasta en un 30% debido al precio asequible del GLP en varios mercados.
– Capacidade para circular en modo eléctrico hasta el 60% del tiempo en trayectos urbanos.
– Flexibilidade para viajar a través de regiones con infraestructura de abastecimiento de combustible limitada.
Evolución en la línea Duster y Bigster
El Duster, un modelo ya consolidado a nivel mundial, recibe importantes actualizaciones que lo sitúan a la par tecnológica de su “hermano mayor”, el Bigster. La nueva versión híbrida del SUV compacto entrega ahora 155 caballos de fuerza, un aumento considerable respecto a los 140 caballos de la generación anterior. La ganancia de potencia Esse se traduce en una capacidad de aceleración superior y una mayor fuerza de remolque, características valoradas por los propietarios del modelo.
Para quienes buscan opciones de entrada, la variante microhíbrida también ha evolucionado, pasando de 130 a 140 caballos. El motor utiliza un sistema eléctrico de 48V para asistir al motor de combustión en momentos de mayor esfuerzo y recuperar energía durante la frenada. Já la opción Eco-G orientada a gasolina se ha actualizado a 120 caballos de fuerza, lo que garantiza que la economía de combustible no vaya acompañada de un rendimiento mediocre.
Además de los motores, el equipo de ingeniería del Dacia aplicó mejoras al aislamiento acústico y la suspensión del Duster. El objetivo era perfeccionar la experiencia de conducción, reduciendo las vibraciones internas y el ruido, acercando el confort del vehículo utilitario compacto a los estándares de segmentos superiores.
Impacto en el mercado y disponibilidad
La introducción del Bigster con el nuevo motor posiciona al modelo como una alternativa robusta para familias numerosas, ofreciendo una opción de siete plazas y un maletero versátil. Con alrededor de 4,6 metros de largo, el SUV tope de gama de la marca utiliza una plataforma modular para ofrecer un generoso espacio interno. La estrategia del fabricante de automóviles es competir directamente con rivales más caros, utilizando la relación coste-beneficio como principal argumento de venta.
En el escenario reglamentario, los nuevos motores ya están preparados para los exigentes estándares Euro 7, con una reducción estimada de 20 gramos de CO2 por kilómetro respecto a sus antecesores. Isso garantiza una mayor vida comercial de los modelos y evita restricciones de circulación en los grandes centros europeos que monitorean la huella de carbono de los vehículos.
Los interesados en las nuevas versiones deberán esperar la apertura oficial de pedidos, prevista para los últimos meses de 2026. Las primeras entregas están previstas para la primavera siguiente, consolidando la renovación del portfolio de la marca. El Dacia mantiene la promesa de que, incluso con la incorporación de tecnologías complejas como la tracción total electrificada, los precios seguirán siendo asequibles dentro de las realidades del mercado automovilístico actual.
