Investigaciones recientes han revelado la existencia del “cementerio de ballenas” más grande conocido en todo el planeta, sacando a la luz un hallazgo impresionante para la ciencia. La vasta zona del fondo del Océano Índico alberga alrededor de 500 esqueletos de gigantes marinos, se extiende a lo largo de aproximadamente 1.200 kilómetros y contiene registros de hasta cinco millones de años de la historia evolutiva de estos animales, según información publicada por Scientific American.
Los detalles completos del descubrimiento fueron publicados en la reconocida revista científica Nature, atrayendo la atención de expertos de distintas partes del mundo. El paleontólogo Nick Pyenson, del Museo Nacional de Historia Natural del Instituto Smithsonian, en Estados Unidos, calificó el estudio como una revelación sin precedentes y sumamente importante para comprender la vida en las profundidades del océano.
La región de formación de la zona de fractura de Diamantina alberga el sitio
La ubicación exacta de los fósiles se identificó en un área geográfica conocida como Zona de Fractura del Diamante. Esta enorme formación geológica se ubica al oeste de la porción suroeste de Australia y tiene su origen hace alrededor de 50 millones de años, cuando el continente australiano inició su proceso de separación de la Antártida.
La ubicación fue identificada a principios de 2023, durante una expedición en la que los investigadores emplearon un submarino tripulado para investigar un valle submarino a una profundidad de aproximadamente 7.000 metros. Durante el contacto inicial con el medio ambiente, el equipo encontró un fósil de ballena y, posteriormente, más de treinta inmersiones adicionales confirmaron la gran cantidad de restos esparcidos por la región.
Entre los esqueletos encontrados, una porción de cinco ejemplares se consideran relativamente recientes y mantienen ecosistemas activos, conocidos como “saltos de ballena”. Este fenómeno natural ocurre cuando el cuerpo de un animal marino se hunde hasta el fondo del océano, convirtiéndose en fuente de alimento para una variada secuencia de organismos, que incluye desde grandes carroñeros hasta bacterias especializadas que dependen exclusivamente de este proceso.
Según las observaciones de los científicos, estos cinco ejemplares se encontraban en avanzados estados de descomposición, con sus huesos completamente expuestos y cubiertos por densas comunidades microbianas. También se identificaron varias especies de animales asociados al medio ambiente, como gusanos que se alimentan de huesos, langostas enanas, gusanos cuchara y medusas. Hay indicios de que algunas de estas especies pueden ser aún desconocidas para la ciencia.
Sin embargo, lo más destacable del descubrimiento reside en los cientos de esqueletos fosilizados que fueron encontrados sin ninguna evidencia de estos ecosistemas activos. En estos casos, los restos de animales lograron transformarse en fósiles antes de ser consumidos por completo por los organismos descomponedores.
Debido a que la acumulación de sedimentos en las profundidades del océano es un proceso extremadamente lento, muchos de estos fósiles permanecieron expuestos durante miles, o incluso millones, de años.
El equipo de científicos recolectó 33 muestras para un análisis detallado, y la datación de estos materiales reveló edades que oscilan entre 120.000 y 5,26 millones de años. Para muchos expertos, el sitio aparece como una especie de análogo marino a los famosos depósitos de fósiles de La Brea, en Los Ángeles, conocidos por preservar animales de diferentes períodos geológicos con una riqueza de detalles que ofrece una ventana sin precedentes a la evolución de la megafauna marina.
El paleontólogo Stephen Godfrey, del Museo Marino de Calvert, que no participó directamente en la investigación, comentó que el estudio representa sólo el comienzo de una serie de revelaciones importantes. En un comunicado publicado en el propio Nature, comparó la obra con “el tráiler de la primera película de una franquicia épica”, expresando la expectativa de muchos descubrimientos similares en el futuro.

