El Atlético de Madrid trazó un nuevo camino para cubrir la vacante crucial que dejó la marcha de Antoine Griezmann, apuntando al talento del surcoreano Kang-in Lee. Aunque Bernardo Silva, con su dilatada experiencia en el Manchester City, emergió como una opción de talento inmediata, la dirección del club optó por una estrategia a largo plazo. La decisión estratégica refleja el deseo de tener un jugador con toda su carrera por delante, listo para ser desarrollado por Diego Simeone, tal como el técnico transformó a Griezmann en una estrella mundial.
La elección del jugador surcoreano está fuertemente influenciada por la convicción de Mateu Alemany, directivo del Atlético, que ya había identificado el potencial de Kang-in Lee a los 17 años, convirtiéndolo en profesional en el Valencia. Esta confianza se combina con la reconocida capacidad de Simeone para refinar y transformar a los deportistas, elevando su nivel de juego. Ejemplos como el de Pubill, que se convirtió en defensa mundialista tras pasar de Segunda División, y las historias de éxito de Marcos Llorente y del propio Griezmann, demuestran la capacidad del técnico argentino.
Reemplazar a uno de los mayores ídolos de la historia del Atlético de Madrid presenta un desafío considerable, pero la trayectoria de Kang-in Lee se alinea notablemente con el camino que transformó a Griezmann en una leyenda. Aunque el surcoreano llega al Metropolitano con dos Ligas de Campeones en su haber, el club le ofrece la posibilidad de impulsar su carrera. Griezmann llegó al Atlético con 23 años, tras cinco temporadas de madurez en la Real Sociedad; Kang-in Lee, a sus 25 años, se encuentra en una fase ideal para asumir un papel destacado tras sus prometedoras etapas en Valencia y Mallorca, y su experiencia en el PSG.
Además de actuar como extremos en sus respectivas llegadas al Atlético (derecha para el asiático, izquierda para el francés), las estadísticas de los dos jugadores antes de vestir la camiseta colchonera revelan intrigantes paralelismos. Griezmann ha disputado 202 partidos con la Real Sociedad, con 52 goles y 18 asistencias, mientras que Kang-in Lee ha disputado 259 partidos como profesional, registrando 26 goles y 30 asistencias. Esta diferencia, uno más anotador y el otro más asistente, proporciona la base perfecta para la intervención de Simeone, que busca replicar la transformación de Griezmann en un jugador completo.
El impacto en las selecciones: comparaciones entre talentos
El rendimiento en las selecciones representa quizás el punto de mayor divergencia entre ambos talentos en sus respectivas etapas de fichaje por el Atlético. Kang-in Lee demuestra un impacto mucho más significativo en Corea del Sur, como lo demuestra su reciente participación en la Copa del Mundo. Con 48 partidos, 11 goles y 14 asistencias, su peso en la selección surcoreana supera el récord de Antoine Griezmann al fichar por el Atlético, que registró nueve partidos y tres goles con Francia, pese a haber jugado ya con Didier Deschamps y participado en el Mundial de Brasil 2014.
La notable actuación del jugador del PSG con su país indica que su influencia en el campo podría extenderse más allá de la posición de lateral. Su precisión en los pases, con 17 aciertos en el último tercio del campo, y su asistencia al gol de la victoria sirven como una clara invitación a la “migración al centro”. Esta es la misma estrategia que empleó Diego Simeone para guiar a Griezmann de un gran talento en la Real Sociedad a una estrella de calibre mundial en el Atlético de Madrid.
