Los expertos advierten de los riesgos a medida que las ventas de tadalafilo crecen un 2.000% entre los jóvenes

9 min de lectura
Tadalafila comprimido Foto: Tadalafila comprimido - Sonis Photography/shutterstock.com

La popularidad del tadalafil, un fármaco diseñado para tratar la disfunción eréctil, ha aumentado significativamente entre los hombres jóvenes en los últimos años. Además de utilizarse de forma recreativa para mejorar el rendimiento sexual, la sustancia fue promocionada en plataformas digitales como una supuesta ayuda en el culturismo, aunque sin ningún respaldo científico. Esta tendencia se ve confirmada por las cifras de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa), que revelan un impresionante salto en las ventas: de 3,2 millones de unidades en 2015 a 74,9 millones en 2025, lo que representa un aumento de más del 2.000% en apenas una década.

La expansión del uso de tadalafil va más allá de los datos gubernamentales. A lo largo de la investigación periodística para este artículo, varias narrativas sobre la toma del medicamento surgieron en discusiones casuales con hombres de entre 20 y 30 años. La mayoría de estas historias estaban vinculadas a la búsqueda de un rendimiento sexual optimizado y, más recientemente, a su incorporación a la rutina de entrenamiento.

Sin embargo, el aumento del consumo de este medicamento sin receta ha llevado a que organizaciones centradas en el uso consciente de medicamentos emitan advertencias sobre los peligros que implica. El Centro de Apoyo a la Terapia Racional a través de la Información sobre Medicamentos (CEATRIM), vinculado a la Universidad Federal Fluminense (UFF), fue una de las entidades que se pronunció. El centro indicó que la búsqueda de soluciones rápidas para optimizar el rendimiento físico, a menudo incentivada por contenidos en las redes sociales, puede promover el uso irresponsable de medicamentos.

Según CEATRIM, la administración incontrolada de tadalafilo es capaz de generar efectos no deseados e interacciones nocivas con otras sustancias. Entre los síntomas más frecuentemente observados se encuentran dolor de cabeza, malestar digestivo, lumbalgia, enrojecimiento facial, obstrucción nasal y mialgias. En situaciones menos comunes, el fármaco puede provocar cambios en la vista, el oído e incluso los latidos del corazón.

Parte de este crecimiento en el consumo de tadalafilo se atribuye a su creciente difusión en plataformas online, donde se presentaba como un recurso para mejorar el rendimiento sexual e incluso el rendimiento en actividades físicas. La sustancia, que antes estaba principalmente ligada a consultas urológicas, comenzó a aparecer en producciones de influencers digitales, quienes la avalaron como una especie de “pre-entrenamiento” entre el público.

La perspectiva de una mejor circulación sanguínea y un rendimiento físico superior impulsó incluso el desarrollo de productos con tadalafilo en forma de caramelos masticables, llamados “gomitas”. En el año 2025, Anvisa vetó la venta de estos productos, alegando preocupaciones regulatorias y de seguridad sanitaria.

Para este informe, se entrevistó a varios hombres de entre 26 y 30 años bajo condición de anonimato para proteger sus identidades. Uno de los participantes compartió que tiene colegas que usan medicamentos en exceso.

“Conozco a un amigo que tomó hasta cuatro dosis de una vez. Después experimentó dolores de cabeza, molestias en la espalda y dolores musculares, sintiéndose agotado. En cambio, nunca tuve ninguna reacción, ya que solo tomé una pastilla”, relató el joven.

El entrevistado indicó que los hombres muchas veces optan por no revelar el uso del medicamento a sus parejas antes de las relaciones sexuales. “Busqué información sobre las contraindicaciones y, aun así, decidí usarlo creyendo que beneficiaría la relación. Lo uso ocasionalmente y persisto por temor a posibles efectos adversos”, explicó.

Trabajando en el sector de eventos nocturnos, el joven afirmó que la búsqueda de tadalafilo es rutinaria en este contexto. “En las fiestas, es normal que alguien cuestione la disponibilidad de los vendedores de tadalafilo. Hay quienes se aprovechan de la situación, compran el producto en farmacias y lo revenden en ambientes nocturnos. Un paquete cuesta alrededor de R$ 10, pero hay quienes venden una sola tableta por R$ 30”, detalló.

En una interacción espontánea durante un evento, varios jóvenes confirmaron que ya habían consumido tadalafilo. Ciertos individuos mencionaron la costumbre de tomar el medicamento en las noches tranquilas, con la intención de prolongar la duración de sus encuentros íntimos. Uno de los chicos, que mantiene una relación de largo plazo, reveló que había elegido probar el compuesto para mejorar su desempeño con su pareja. “La experiencia fue positiva. Tuvimos varias relaciones consecutivas”, compartió.

Tadalafilo viagra sildenafil
Álex Segre/Shutterstock.com

Un colega del mismo grupo de edad admitió consumir la sustancia con mayor regularidad. “Es una cuestión de hombres, no lo entendería”, respondió cuando le preguntaron sobre las motivaciones del consumo.

Durante el debate, los presentes compartieron experiencias y sugerencias. Quienes usaban tadalafilo con mayor frecuencia animaban a otros a probar el compuesto, reiterando repetidamente: “No representa ningún peligro”.

Uno de los niños mencionó que la mayoría de sus amigos usan el medicamento y él mismo rara vez se queda sin un paquete. “Lo uso y disfruto de excelentes noches”, comentó entre risas. También afirmó que tenía conocimiento de personas que consumen la sustancia con fines de actividad física. “Varios compañeros incluso lo consumen para entrenar. Garantizan que ayuda mucho y no causa ningún daño”, añadió.

Entre los niños, al tadalafilo se le conoce popularmente como “pequeño azul”, en alusión directa al Viagra, que tiene citrato de sildenafil como componente activo. Viagra fue pionero entre los tratamientos orales para la disfunción eréctil y se hizo famoso por el color azulado de sus pastillas.

El escenario actual que rodea al tadalafilo se ve amplificado por la facilidad para obtenerlo. Ninguno de los jóvenes entrevistados contaba con receta médica para adquirir el medicamento. Al mismo tiempo, los influencers digitales obtienen millones de visitas en las redes sociales al compartir experiencias sobre los supuestos beneficios de la droga. En la mayoría de estos materiales, el tadalafilo se desvincula de su finalidad como tratamiento médico específico, siendo promocionado como un “energizante sexual” o un facilitador del desempeño en actividades físicas, lo que banaliza el uso de una sustancia con potentes efectos.

Sin embargo, los expertos advierten que la automedicación y el uso no prescrito pueden suponer riesgos para la salud e intensificar una cultura de exigencia en el desempeño sexual, que afecta especialmente a los hombres más jóvenes. Según el cardiólogo Marcelo Bergamo, el tadalafilo es seguro si se administra correctamente y bajo supervisión médica, pero no está exento de reacciones no deseadas.

“La acción principal del tadalafilo consiste en la dilatación de los vasos sanguíneos, lo que puede resultar en una disminución de la presión arterial. Para personas con enfermedades cardíacas preexistentes, hipotensión, arritmias o enfermedades coronarias, el consumo sin supervisión médica aumenta el riesgo de mareos, síncope y, en ciertos casos, consecuencias cardiovasculares más graves”, detalló el especialista.

Bérgamo destacó que gran parte de la población ignora la existencia de enfermedades cardíacas asintomáticas, lo que hace aún más preocupante la automedicación. Otro riesgo frecuente entre los jóvenes es la asociación de la droga con bebidas alcohólicas y sustancias recreativas. Según el médico, el alcohol puede intensificar la reducción de la presión arterial, aumentando la probabilidad de sufrir mareos, debilidad, desmayos y accidentes.

El escenario empeora considerablemente cuando el tadalafilo se combina con estimulantes como la cocaína, el éxtasis y las anfetaminas. “Estas sustancias aumentan la frecuencia cardíaca y la presión arterial, mientras que el tadalafilo induce vasodilatación. Esta asociación puede generar una sobrecarga del sistema cardiovascular, aumentando el peligro de arritmias, dolor torácico, infarto y, en individuos susceptibles, incluso muerte súbita”, advirtió el cardiólogo.

El médico también destacó que la interacción más crítica ocurre con los medicamentos a base de nitratos, comúnmente utilizados en el manejo de la angina y otras patologías cardíacas. Los ejemplos incluyen nitroglicerina, mononitrato de isosorbida y dinitrato de isosorbida. “El uso conjunto de estos fármacos con tadalafilo puede provocar una disminución repentina y potencialmente letal de la presión arterial”, aseguró.

Además de los nitratos, el cardiólogo recomienda precaución a los pacientes que utilizan ciertos medicamentos para la hipertensión, alfabloqueantes recetados para la disfunción urinaria y fármacos que influyen en el metabolismo del tadalafilo. Aunque la percepción común es que los riesgos sólo afectan a las personas mayores, Bérgamo aclara que la juventud no elimina la posibilidad de complicaciones. “Los incidentes graves son raros, pero pueden surgir, especialmente cuando el medicamento se administra en dosis altas o combinado con alcohol y drogas recreativas”, destacó.

Las señales de advertencia que requieren intervención médica urgente incluyen dolor en el pecho, dificultad para respirar, palpitaciones intensas, desmayos, vértigo intenso, cambios repentinos en la visión o la audición y erecciones dolorosas que persisten durante más de cuatro horas, un fenómeno conocido como priapismo.

Según la valoración del cardiólogo, el aumento del consumo recreativo entre los jóvenes ha generado preocupación en la comunidad médica y en las asociaciones científicas. “El uso sin prescripción médica puede llevar a una percepción poco realista de que el medicamento es esencial para el desempeño sexual, especialmente en jóvenes sin necesidad clínica. Además, ya existen registros de atención de emergencia vinculada al uso inadecuado, abarcando casos de hipotensión, síncope, arritmias, priapismo y complicaciones derivadas de la combinación con bebidas alcohólicas y sustancias ilícitas”, explicó.

Bérgamo reiteró que el tadalafilo no ofrece mejoras en la salud cardiovascular ni previene afecciones cardíacas. “Es una droga probadamente efectiva y segura cuando se usa bajo orientación, pero su aplicación no regulada, especialmente en situaciones recreativas y en combinación con alcohol o drogas, puede generar peligros importantes para la salud cardiovascular y el bienestar general. La gran popularidad de la sustancia no la hace inofensiva”, concluyó.

Para el psiquiatra Gustavo Estanislau, especialista en Psiquiatría del Niño y del Adolescente del Hospital de Clínicas de Porto Alegre (UFRGS) e investigador del Instituto Ame Sua Mente, el aumento del consumo de tadalafilo entre los jóvenes está directamente relacionado con una confluencia de factores: la facilidad de acceso al medicamento, su amplia promoción en las redes sociales y una creciente incertidumbre sobre su propio desempeño sexual.

El psiquiatra explicó que las plataformas digitales intensifican la premisa de que los hombres necesitan ser “capaces de desempeñarse constantemente” de manera “impecable”, alimentando sentimientos de ansiedad e insuficiencia. Ante esto, innumerables jóvenes que no tienen un diagnóstico de disfunción eréctil buscan medicación como una forma de asegurarse de que “no ocurrirá ningún imprevisto” en sus experiencias.

Estanislau advirtió que el riesgo más importante es la aparición de dependencia psicológica. “Los jóvenes empiezan a creer que su buen desempeño está ligado al uso de medicamentos”, comentó. El médico agregó que esta creencia los lleva a temer el fracaso sin el medicamento, resaltando la gravedad de la dependencia emocional. Para él, el tadalafilo puede disfrazar la inseguridad y la ansiedad por el desempeño, pero no resuelve el origen del problema.

Estanislau también demostró que el consumo de la sustancia está muchas veces vinculado a la ingesta de alcohol y otras drogas, inserto en un panorama de experimentación y búsqueda de aceptación social. “Observamos una disminución de la confianza en que son capaces de desempeñarse bien sin el apoyo de la medicación”, concluyó el psiquiatra.

Según el análisis del psiquiatra, la fijación por el desempeño impecable aleja a los jóvenes de experiencias más auténticas de intimidad, autodescubrimiento y desarrollo. “Las imperfecciones y los errores se interpretan como algo extremadamente grave”, aclaró, añadiendo que esta perspectiva reduce la resiliencia a las decepciones y puede comprometer la formación de vínculos afectivos más estables.

Beatriz Lima é colaboradora da redação do Mix Vale, portal de notícias com cobertura de Brasil e mundo. Produz conteúdo nas editorias de economia e benefícios, com foco em informação de serviço para o leitor brasileiro. Escreve para o portal desde 2024.

Notícias relacionadas