Neurólogo detalla señales de advertencia de dolores de cabeza y riesgo de uso excesivo de analgésicosPor Bruna
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La mayoría de los pacientes que buscan atención médica reportan dolor de cabeza, conocido popularmente como dolor de cabeza, como la queja más frecuente. Según datos de la Sociedad Brasileña de Cefalea, el problema afecta a alrededor de 140 millones de brasileños, cifra que pone de relieve la magnitud de la enfermedad en la población.
Como señaló el neurólogo Henrique Freitas, coordinador del Servicio de Neurología del Mater Dei, en su participación en el programa Acir Antão este martes 16 de junio, “es raro encontrar a alguien que nunca haya tenido dolor de cabeza”. Esta afirmación subraya la universalidad de la experiencia, pero también plantea la cuestión de cuándo el dolor deja de ser una molestia ocasional y se convierte en una señal de alerta.
El profesional de la salud explica que las cefaleas se dividen en dos grandes grupos, distinción fundamental para un adecuado diagnóstico y tratamiento. Los hay primarios, donde la persona tiene una predisposición genética natural, siendo la migraña el ejemplo más conocido. Por el contrario, las enfermedades secundarias son desencadenadas por otras condiciones de salud más graves, como accidentes cerebrovasculares, aneurismas, tumores o trombosis.
En el caso concreto de las migrañas, el médico afirma que la mayoría de los desencadenantes están relacionados con los hábitos alimentarios. Explica que es muy común que los pacientes experimenten náuseas y vómitos, síntomas que muchas veces se asocian erróneamente con problemas hepáticos, pero que en realidad son manifestaciones de la propia migraña. El consumo de alcohol también destaca como un factor desencadenante frecuente, ya sea por su efecto tóxico directo o por la posterior resaca.
Factores como el estrés y la ansiedad también contribuyen a la aparición de dolores de cabeza, incluidos los dolores tensionales. Esta manifestación se describe como una sensación de pesadez o tirantez que suele aparecer al final de la tarde. A diferencia de las migrañas, no son incapacitantes, pero su persistencia diaria puede comprometer gradualmente la calidad de vida y el bienestar del individuo.
Una advertencia importante proviene del uso constante de analgésicos, que paradójicamente pueden empeorar la afección. El médico destaca que el llamado dolor crónico por abuso de analgésicos se produce cuando el individuo utiliza medicamentos como dipirona, paracetamol o ibuprofeno durante más de tres días a la semana de forma habitual. En este escenario, el cerebro desarrolla una dependencia y el dolor tiende a regresar con intensidad tan pronto como desaparece el efecto de la medicación, creando un círculo vicioso.
Ciertas características del dolor de cabeza sugieren la búsqueda inmediata de un profesional de neurología:
- Dolor nuevo en individuos sin antecedentes previos.
- Inicio de crisis dolorosas después de los 50 años.
- Episodios de dolor que surgen tras algún tipo de trauma físico.
- Dolor de cabeza acompañado de síntomas como fiebre, mareos u otras disfunciones neurológicas.
- Dolor que compromete significativamente la rutina y el bienestar, que se presenta más de cuatro veces al mes o que resulta en ausencias del trabajo.







