Huelga general en Francia 5 de noviembre de 2026: paro, protestas y cierre de la Torre EiffelPor Luís Henrique Costa
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La huelga general nacional convocada por las centrales sindicales paralizó el transporte público, obligó a cerrar la Torre Eiffel y llevó a miles de personas a las calles de varias ciudades de Francia el jueves 5 de noviembre de 2026. El Ministerio del Interior desplegó 70.000 policías y gendarmes, con blindados, aeronaves y drones, para contener las marchas convocadas en distintos puntos del país. Los manifestantes reclaman un aumento inmediato del salario mínimo y de las jubilaciones frente a la inflación de productos de consumo diario.
La paralización alcanzó el transporte ferroviario, las líneas urbanas de autobús y las estaciones de metro. Además, cientos de escuelas secundarias, públicas y privadas, suspendieron las clases porque los docentes se sumaron al paro.
El cierre de la Torre Eiffel se produjo después de que los trabajadores de recepción y seguridad del monumento adhirieran a la huelga. La empresa que administra el monumento anunció en su sitio oficial que la torre estaba cerrada «en razón de la huelga nacional», y pidió a los visitantes con entradas electrónicas revisar su correo para conocer las opciones de reembolso o reprogramación.
Las previsiones oficiales hablaban de entre 500.000 y 700.000 participantes en las provincias y de 40.000 a 80.000 en la capital. Al mediodía, sin embargo, las autoridades contabilizaron 270.000 manifestantes en 180 cortejos fuera de París. La movilización refleja la tensión económica de los últimos meses del mandato del presidente Emmanuel Macron, que termina en mayo de 2027.
El malestar social creció tras el aumento de los precios de los combustibles y tras las metas de contención del gasto público previstas para el presupuesto de 2027. Ante el alza de los gastos básicos del hogar, los sindicatos sostienen que el poder adquisitivo de los trabajadores se erosionó sin una compensación adecuada.

En el comunicado conjunto, las entidades resumieron su reclamo con una frase: «Combustible, alimentos, alquiler, gas, electricidad… Todo sube, excepto los salarios y las jubilaciones. La rabia es enorme». El texto también afirma que la situación del país es frágil y que los desafíos sociales y ambientales deben enfrentarse sin demora.
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Las fuerzas antidisturbios registraron incidentes en capitales regionales. En Rennes, hombres con el rostro cubierto levantaron barricadas en las calles y lanzaron esferas de acero contra los bloqueos policiales durante la mañana.
La policía usó gases lacrimógenos en París y en Lyon para despejar liceos y dispersar lanzamientos de objetos. En las avenidas de Marsella y Nantes, miles de manifestantes llevaban pancartas contra la política fiscal del gobierno. Según el Ministerio del Interior, hubo tensiones en Lyon, donde varios cientos de personas se organizaron como bloque negro, e incidentes en Nantes.
Durante la marcha en el centro de Estrasburgo, una estudiante de secundaria de 15 años afirmó que el movimiento sigue porque no las escuchan. Según su relato, los manifestantes salieron a la calle para intentar cambiar la situación.
Trenes, metro y colegios con servicio reducido
La jornada de paro nacional provocó fuertes restricciones en la movilidad urbana y en la atención presencial de los organismos estatales. Los usuarios del transporte público y los turistas deben tener en cuenta las siguientes recomendaciones:
- El transporte sobre rieles y el metro funcionan con intervalos ampliados y algunas estaciones cerradas. Conviene consultar antes los avisos de emergencia de las concesionarias.
- Los puntos turísticos de gran circulación, como la Torre Eiffel, suspendieron el ingreso de visitantes.
- Los accesos a aeropuertos y los ejes viales urbanos registran demoras puntuales por bloqueos intermitentes.
- Los establecimientos con adhesión docente mantienen suspendidas las clases hasta que terminen las asambleas de base.
Sindicatos y Gobierno chocan por el presupuesto y el gasto público
El movimiento reúne reclamos para recuperar las pérdidas acumuladas desde comienzos de año. El eje central es la mejora del salario mínimo interprofesional, la estabilidad laboral y más recursos para los servicios públicos esenciales.
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El gobierno francés sostiene que debe mantener las metas de responsabilidad fiscal para equilibrar las cuentas públicas en 2027. Los sindicatos responden que la población de menores ingresos soporta de forma desproporcionada el peso del aumento de la energía y de los alimentos básicos.
La crisis social cruzó las fronteras y motivó muestras de solidaridad de estudiantes y trabajadores en países vecinos, como España, Italia, Bélgica y Albania. Con la magnitud de las protestas, el Ejecutivo queda bajo presión directa para abrir negociaciones salariales formales con los líderes sindicales.
Cómo creció la movilización desde septiembre de 2026
Las protestas contra el costo de vida y las políticas económicas del gobierno acumulan semanas de movilización continua, según la secuencia de fechas siguiente:
- Septiembre de 2026: estudiantes de secundaria iniciaron paros puntuales y bloqueos de escuelas contra el aumento de los costos educativos y de subsistencia.
- 17 de octubre de 2026: las marchas callejeras ganaron escala en decenas de ciudades, con episodios de enfrentamientos, destrozos y saqueos al comercio minorista.
- Fines de octubre de 2026: las centrales sindicales unieron las demandas de la juventud con los reclamos salariales de empleados públicos y del sector privado, y ampliaron su base de apoyo.
- 5 de noviembre de 2026: la convocatoria a huelga general paralizó la circulación urbana, cerró colegios y atracciones turísticas, con 70.000 policías y gendarmes desplegados.
El Ministerio del Interior mantiene equipos de seguimiento permanente en las principales capitales para consolidar el número de detenidos y la magnitud de los daños materiales. Hasta el momento no hay un balance oficial publicado.







