La pintura en el estanque reflectante del Monumento a Lincoln se desprende después de millones de años de trabajo encargado por Trump
La pintura que cubre el fondo del espejo de agua del Monumento a Lincoln, uno de los íconos de la capital estadounidense, comenzó a desprenderse pocos días después de finalizar una costosa renovación. La obra, que ascendió a 14,7 millones de dólares, fue una iniciativa del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, con el objetivo de devolverle la apariencia al sitio. El problema surge durante un período de celebraciones y cuestionamientos sobre la durabilidad de proyectos públicos altamente visibles.
Problemas en la restauración de la piscina histórica
El principal objetivo de la reforma fue eliminar el color verdoso del agua, provocado por la proliferación de algas. Para ello, se vació la piscina y el fondo recibió una nueva capa de pintura azul, a petición de Trump.
Menos de dos semanas después de que se anunciara la finalización, los visitantes notaron que la pintura se estaba descascarando y que partículas azules se mezclaban con el agua. Curiosamente, el tono verdoso persistió, lo que generó dudas sobre la eficacia de la intervención.
Altos costos y contrato sin licitación
La obra, valorada en US$ 14,7 millones, equivalente a alrededor de R$ 75,6 millones, se adjudicó mediante un contrato sin licitación. Este método y el posterior fracaso temprano de la pintura plantean debates sobre la gestión de los fondos y la transparencia en las obras gubernamentales.
La decisión de pintar el fondo de azul, en lugar de centrarse únicamente en el tratamiento de las algas, fue una elección personal del entonces presidente. El incidente pone de relieve la importancia de la supervisión en proyectos públicos que implican grandes sumas y plazos ajustados.
Otros planes de reurbanización para Washington D.C.
La renovación del Monumento a Lincoln fue parte del plan más amplio de Donald Trump para remodelar la capital federal. Entre los proyectos ambiciosos se encontraba la construcción de un nuevo salón de baile en el antiguo ala este de la Casa Blanca y un gran arco cerca del Cementerio Nacional de Arlington.
Estas iniciativas tenían como objetivo dejar una huella duradera en el paisaje urbano. Sin embargo, el rápido desprendimiento de la pintura del Monumento a Lincoln pone en duda la ejecución y la viabilidad a largo plazo de tales proyectos.
Reacciones públicas y falta de manifestaciones oficiales
El fracaso de la pintura generó descontento entre los visitantes. Robert Dale, uno de los observadores, dijo a la agencia de noticias Reuters que los recursos públicos podrían haberse utilizado mejor.
Hasta la fecha, ni el Servicio de Parques Nacionales ni la empresa Atlantic Industrial Coatings, responsable de la renovación, han emitido ningún comunicado oficial. La falta de posicionamiento contribuye a la percepción de falta de claridad y responsabilidad.
















