Pronóstico de Super El Niño aumenta proyección de costos de factura eléctrica para consumidores brasileños en 2027
Un escenario de súper El Niño, que se espera que se consolide en los próximos meses, podría tener un impacto en los presupuestos de las familias brasileñas el próximo año. Los analistas pronostican un aumento significativo en el valor de la factura eléctrica, impulsado por la necesidad de activar más termoeléctricas en 2027. Esta medida apunta a preservar los niveles de los embalses hidroeléctricos, que pueden entrar al próximo ciclo con stocks reducidos debido al evento climático extremo.
La reducida disponibilidad de agua en los principales embalses obliga al sistema energético a depender de fuentes más costosas, como las termoeléctricas. Este desequilibrio puede llevar a la activación de banderas tarifarias más onerosas, lo que resultaría en facturas de electricidad más altas tanto para el sector productivo como para los consumidores residenciales en todo el país.
Pedro Moro, gerente de Precios y Estudios de Mercado de la consultora Thymos, enfatizó que la evolución de las condiciones hidrológicas y, fundamentalmente, el volumen de precipitaciones durante el próximo período húmedo, serán factores decisivos para definir los precios de la energía en 2027.
Las proyecciones de Thymos indican que el Precio de Liquidación Diferencial (PLD), que sirve de referencia para el mercado e influye en los costos sectoriales, debería estar entre R$ 150 por megavatio-hora (MWh) y R$ 200/MWh en el segundo semestre de 2026. Moro explicó que, incluso con embalses en niveles relativamente cómodos, las variaciones pueden ser significativas entre meses y momentos, dependiendo de las condiciones climáticas y del funcionamiento del sistema.
Sin embargo, los impactos de El Niño no se distribuyen de manera homogénea en todo Brasil y varían considerablemente entre regiones y a lo largo del tiempo. Mientras que el Sur puede registrar lluvias más intensas en primavera, favoreciendo los embalses locales, las regiones Norte y Nordeste tienden a experimentar una reducción en los volúmenes de lluvia durante el período húmedo, que comienza en noviembre. Este contraste podría resultar decisivo para el balance energético y la formación de precios en 2027.
El experto añadió que las temperaturas más altas en primavera también podrían impulsar la demanda de energía, contribuyendo al alto consumo y a la volatilidad diaria del PLD. La consecuencia más directa del fenómeno es la aplicación de banderas tarifarias, que implican cargos adicionales en la factura eléctrica.
La consultora Thymos proyecta que la bandera arancelaria permanecerá amarilla hasta noviembre. Para diciembre, hay perspectivas de bandera verde, lo que indica la ausencia de cargos adicionales.
Mateus Cavaliere, responsable de Planificación e Inteligencia de Mercados del PSR, destacó que uno de los efectos de El Niño podría ser un período de lluvias más intenso en el Sudeste, lo que beneficiaría el almacenamiento de agua en la región.
Cavaliere destacó la importancia de observar si el fenómeno se restringirá al Sur o avanzará hacia el Sudeste, contribuyendo al llenado de los embalses. Señaló que los costos de la energía podrían aumentar este año, ya que, incluso con los altos niveles actuales de embalses, el sistema eléctrico podría verse presionado por un mayor consumo durante un período de sequía.
Para 2027, la escalada de costos y su mantenimiento en el año siguiente dependen de la intensidad de El Niño. Cavaliere advirtió que, si el nivel del embalse baja drásticamente, los impactos podrían extenderse hasta 2028, escenario que no debe descartarse.
Los esfuerzos sectoriales son cruciales para reducir los efectos negativos
Cavaliere también destacó la relevancia del papel de la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel) en la coordinación entre los distintos agentes del sector ante condiciones climáticas extremas, como El Niño. Explicó que los distribuidores del Sur deben estar preparados para las inundaciones, mientras que los transmisores pueden enfrentar mayores pérdidas en las líneas debido al calentamiento de los cables en períodos de calor intenso.
Las empresas, según Cavaliere, ya implementan medidas para mitigar los impactos de eventos climáticos severos, incluido el monitoreo satelital y planes de contingencia con equipos técnicos para acelerar la atención al cliente.
“Aunque muchos discuten el potencial de El Niño, lo fundamental es la unidad del sector para minimizar al máximo el impacto, y ese es el trabajo de la Aneel”, afirmó el experto.
El organismo regulador programó una reunión para el próximo lunes 22 con representantes del sector y organismos gubernamentales. El objetivo es discutir medidas preventivas para combatir El Niño y el encuentro tendrá lugar en Manaus (AM), en la sede de Âmbar Energia Amazonas.
Nivalde de Castro, coordinador general del Grupo de Estudio del Sector Eléctrico (Gesel) de la UFRJ, indicó que el mayor riesgo de El Niño se evaluará a partir de octubre. El problema, según él, podría extenderse hasta 2027 si los efectos del fenómeno son más severos.
Castro aclaró que no hay riesgo de apagón, pues el sistema cuenta con otras fuentes que pueden activarse. Sin embargo, la activación prioritaria de termoeléctricas para salvar embalses elevará banderas tarifarias, lo que se traducirá en mayores costos de energía e impactos en la inflación.
Empresas eléctricas fortalecen preparativos para El Niño
Ante la expectativa de un súper El Niño, empresas y autoridades del sector eléctrico intensifican la implementación de medidas preventivas. Los esfuerzos apuntan a mitigar impactos en las redes de distribución y transmisión, así como en las plantas de generación, además de fortalecer los planes de contingencia para asegurar una respuesta efectiva ante eventos extremos.
La experiencia reciente de episodios climáticos severos ha sido fundamental para orientar las acciones, buscando prevenir mayores daños a equipos e instalaciones y optimizar la planificación. En Copel, que en noviembre pasado enfrentó un tornado F4 en Rio Bonito do Iguaçu (PR), la revisión del plan de contingencia incluyó un aumento del equipo y mejoras tecnológicas para la planificación operativa.
Gustavo Theodor Carvalho, superintendente de Operación y Mantenimiento de Copel, informó que la empresa está contratando electricistas, algo que no ocurría desde hace una década. Más de 100 nuevos profesionales, cuya formación está prevista para agosto, podrán trabajar en la respuesta a incidentes, justo antes del período de mayor impacto potencial de El Niño, a partir de septiembre.
Además, Copel invierte en una herramienta de inteligencia artificial desarrollada en alianza con el Sistema Meteorológico de Paraná (Simepar). La tecnología predice los impactos operativos de los fenómenos meteorológicos con siete días de antelación, lo que permite el posicionamiento estratégico de equipos y equipos. Carvalho destacó la asertividad de la herramienta durante las tormentas del año pasado.
En CPFL Energia, las lecciones aprendidas de las inundaciones en Rio Grande do Sul en 2024 guían acciones para evitar problemas futuros. Gustavo Estrella, presidente de la empresa, afirmó que se realizaron obras de adecuación, como trasladar la sala de máquinas de una subestación a un piso superior, evitando inundaciones.
La colaboración entre empresas y gobierno aumenta la capacidad de respuesta
Durante un evento del sector de la distribución realizado la semana pasada, Gustavo Estrella, de CPFL, destacó la importancia de los aprendizajes aprendidos sobre movilización, comunicación con el público y cooperación entre organismos gubernamentales y las propias empresas del sector. Destacó que “la colaboración con estos sectores es fundamental para que podamos movilizar esfuerzos y poder afrontar la crisis”.
Celesc, en Santa Catarina, ejemplifica este enfoque. La empresa, en alianza con la Secretaría de Defensa Civil estatal, estructuró un plan de contingencia para acciones preventivas y coordinadas. El presidente de Celesc, Edson Moritz, detalló que el plan contempla monitoreo meteorológico constante, movilización temprana de equipos en sus 16 regiones, distribución de equipos de emergencia (como baterías y generadores propios) y activación de estructuras de apoyo de acuerdo a la gravedad de cada evento.
Moritz calificó el plan de “muy avanzado” y mencionó el aprendizaje de las inundaciones de octubre de 2023, cuando trabajaba en la empresa de saneamiento Casan. Destacó la complejidad del ecosistema catarinense, con desafíos variados, que requiere flexibilidad en la gestión.
A nivel federal, el Ministerio de Minas y Energía (MME) y Aneel también intensifican el seguimiento y la movilización para medidas preventivas contra el “súper El Niño”. La Aneel incluso convocó a la citada reunión para el próximo lunes, en Manaos, con agentes del sector y órganos gubernamentales.
La agencia reguladora también envió una carta a las empresas hidroeléctricas, solicitando acciones preventivas enfocadas en la seguridad de las represas. El objetivo es identificar y mitigar riesgos que puedan comprometer la seguridad de estas estructuras.
Mateus Cavaliere, del PSR, reiteró la importancia de la Aneel en la coordinación de los distintos actores en escenarios climáticos extremos. Para él, “lo más importante es la cohesión del sector para intentar minimizar al máximo el impacto, y ese es el trabajo de la Aneel”.
Grupo Energisa refuerza medidas de prevención y respuesta
Grupo Energisa informó que, desde 2011, ha mejorado continuamente sus acciones ante eventos climáticos extremos, con un enfoque estratégico en la prevención, monitoreo y respuesta. La empresa destacó que, a partir de diciembre de 2025, también se prepara para cumplir con las directrices de la Resolución Normativa Aneel nº 1.137. Esta resolución tiene como objetivo fortalecer la capacidad de las distribuidoras ante situaciones de eventos extremos, con lineamientos claros para acciones preventivas, como podas y manejo de la vegetación, y el refuerzo de los procedimientos de emergencias, comunicación con la población y difusión de información sobre interrupciones y provisiones para el restablecimiento del suministro.
Según Energisa, la preparación de las nueve distribuidoras del grupo, que atienden el Sudeste, Centro-Oeste, Nordeste y Norte de Brasil, incluye frentes específicos para olas de calor, incendios, tormentas y otras contingencias. El objetivo es reducir las vulnerabilidades, acelerar la devolución de los servicios y garantizar la seguridad de los clientes, empleados y comunidades.
















