La estrella francesa Olise revela su admiración por el bello juego y su fuerte preferencia por la camiseta número 10
El centrocampista ofensivo Olise, pieza clave en la remontada de Francia que resultó en una victoria por 3-1 sobre Senegal en su primer partido de la Copa del Mundo, reveló su preferencia por un papel más centralizado, en la posición número 10.
En unas declaraciones a L’Équipe, el número 11 de la selección francesa destacó la capacidad del fútbol para ser un arte. “Me considero una persona creativa, aunque no me veo como un artista”, afirmó. Olise destacó el deseo de ofrecer un espectáculo visualmente agradable a los aficionados, tanto en el estadio como por televisión.
La visión de Olise sobre la belleza del fútbol
Inicialmente, en la primera ronda del Mundial, Olise comenzó el partido contra Senegal posicionado en los extremos del campo. Sin embargo, la táctica planeada por el técnico Didier Deschamps no surtió el efecto deseado y culminó con un empate sin goles al final de la primera parte.
Luego, Francia hizo un cambio estratégico en el descanso, moviendo a Olise al centro del mediocampo, asumiendo el papel de mediapunta. Tras este cambio, el equipo europeo controló el partido y consiguió una victoria por 3-1, con goles de Mbappé (dos) y Barcola. En su nuevo rol, Olise demostró dominio, dio una asistencia decisiva y fue reconocido como el mejor jugador del partido. Esta actuación reforzó su inclinación a jugar más central, como él mismo expresó a L’Équipe.
Impacto del cambio táctico con Olise en el campo
“Creo que prefiero jugar como el número 10”, afirmó el jugador, explicando que esta posición ofrece mayor libertad en el campo. Detalló que su formación futbolística desde pequeño fue en este rol, haciéndolo más instintivo para su estilo. Olise también destacó que su forma de jugar está profundamente influenciada por el fútbol callejero, vivido durante su infancia en Londres, Inglaterra.
El deportista detalló los orígenes de su estilo: “Yo diría que viene directamente del fútbol callejero”. Recordó su infancia cuando jugaba en la calle con su hermano, practicaba patadas contra las paredes y competía uno a uno. Olise describió esta modalidad como una forma distinta de aprendizaje, donde el fútbol, en estas circunstancias, representa la esencia de la libertad.
















