Simulación predice 14.072 satélites visibles en São Paulo con el plan de SpaceX para 1 millón de objetos
SpaceX, la empresa aeroespacial de Elon Musk, apuesta por los centros de datos orbitales como uno de sus nuevos pilares de crecimiento. La empresa solicitó autorización a los reguladores de Estados Unidos para lanzar una megaconstelación con hasta 1 millón de satélites dedicados al procesamiento de datos en el espacio.
Aún a la espera de la aprobación regulatoria, la iniciativa ha intensificado las críticas de científicos y astrónomos. Señalan preocupaciones por el aumento de la iluminación artificial en el cielo nocturno y los posibles riesgos ambientales que puede generar una constelación de esta magnitud, afectando la observación a simple vista y la investigación científica realizada en la Tierra.
Con la oferta pública inicial de acciones de la empresa, la propuesta ganó mayor relevancia en el mercado financiero. SpaceX fijó el precio de su oferta pública inicial en 135 dólares por acción, recaudando 75.000 millones de dólares y alcanzando una valoración de mercado de 1,77 billones de dólares, según información de Reuters.
La cotización de las acciones de la compañía, bajo el símbolo SPCX, estaba programada para comenzar en el Nasdaq el 12 de junio. Este debut destacó la infraestructura orbital como un componente crucial en la estrategia de expansión de la compañía.
En materiales distribuidos a inversores, SpaceX relacionó el uso de satélites para el procesamiento de datos con el avance de la inteligencia artificial. La empresa pretende ofrecer servicios digitales con baja latencia, aprovechando la energía solar en órbita y, en consecuencia, reduciendo la carga de los centros de datos ubicados en la superficie terrestre.
Las preocupaciones de los astrónomos sobre la luminosidad en el cielo nocturno
Entre los expertos en astronomía, la principal preocupación reside en la gran cantidad de cuerpos celestes iluminados que podrían orbitar alrededor de la Tierra. Esta presencia masiva tiene el potencial de comprometer la visión del cielo a simple vista e interferir con las investigaciones científicas realizadas por telescopios terrestres.
El problema destacado por varios investigadores se debe a que estos satélites, cuando se colocan en determinadas órbitas, pueden reflejar la luz solar incluso después de la puesta del sol. Esto los haría visibles en grandes cantidades durante períodos cruciales para la observación astronómica.
Para cuantificar este posible impacto en una gran ciudad brasileña, la profesora Samantha Lawler, astrónoma de la Universidad de Regina, en Canadá, realizó una simulación específica para el cielo de São Paulo.
En el escenario diseñado para el solsticio de verano, que ocurre el 21 de diciembre, se estima que el número de satélites SpaceX visibles en el cielo de la capital paulista pasaría de cero a la alarmante cifra de 14.072 objetos, si el proyecto se implementara en su totalidad.
“Aún subestimamos el tamaño de los satélites, según los datos que SpaceX presentó posteriormente después de que se cerró el período de comentarios de la FCC”, afirmó Lawler.
En la latitud canadiense, en la que se basó el estudio original, la proyección mencionada por los astrónomos apunta a unos 40.000 satélites visibles. Esta cifra contrasta marcadamente con las aproximadamente 5.000 estrellas observables a simple vista, un escenario que intensificó las advertencias sobre la magnitud del proyecto.
Avanza la solicitud de SpaceX ante la agencia reguladora FCC
El avance de la iniciativa está sujeto a la aprobación de la FCC, la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos. Este organismo es responsable de examinar las solicitudes relacionadas con los sistemas de comunicaciones espaciales por satélite en el país.
Durante el proceso de análisis regulatorio, la agencia abrió un período para comentarios públicos sobre la propuesta. Este paso es fundamental para recoger comentarios de investigadores, empresas, organizaciones civiles y ciudadanos que puedan verse afectados o interesados en los impactos de una red orbital de tal tamaño.
La revista especializada Sky & Telescope informó que el plazo para enviar declaraciones sobre la solicitud de SpaceX finalizó el 6 de marzo. El procedimiento fue considerado bastante ágil por astrónomos y empresas competidoras que siguen de cerca el proceso.
















