La sorprendente calma de Cabo Verde en el Mundial 2026 desafía a favoritos como España y Uruguay
Una actuación notable marcó el debut de Cabo Verde en la Copa Mundial de la FIFA 2026™, logrando un empate crucial contra la poderosa selección de España y luego enfrentándose en el campo a sus compañeros campeones del mundo, Uruguay. La gran pregunta que surge es: ¿cuál es el origen de la serenidad que muestra el equipo caboverdiano en momentos de mucha presión?
Inicialmente, los analistas del Grupo H de la Copa Mundial de la FIFA 2026™ predijeron un escenario desafiante para Cabo Verde, frente a dos potencias como España y Uruguay. Sin embargo, tanto antes como después de los memorables empates 0-0 con los españoles y 2-2 con los uruguayos, el equipo demostró una compostura inusitada, actuando como si fuera un día cualquiera. Esta actitud mental, poco común en un debutante ante gigantes, se convirtió en un pilar estratégico que permitió al equipo competir en igualdad de condiciones.

Para el jugador Kevin Pina, la fórmula para este estado de ánimo es sencilla: “Lo principal es nuestra unidad dentro de la plantilla, nuestra hermandad. Todos mantenemos la calma. Somos conscientes de nuestra capacidad y de lo que estamos logrando. No representa una dificultad extraordinaria. Nuestro objetivo es mostrar al mundo quiénes somos y elevar el nivel de nuestro país”, afirmó.
El centrocampista añadió que su corazón sigue tranquilo. “Después del enfrentamiento inicial [con España] entendimos que no es algo del otro mundo. No es gran cosa. Evidentemente hay deportistas de altísima calidad, pero en el campo todos son iguales. La diferencia está en quién más lo quiere, quién se entrega a la lucha para conseguir el resultado”, añadió el deportista.
La actitud del equipo parece reflejar un modelo de liderazgo ejemplar procedente del técnico Bubista. Desde antes de los partidos, el técnico aseguró que su grupo no tenía motivos para sentir ningún tipo de aprensión previa, y esa calma prometida se dejó notar en su discurso.
“Por mi parte, estoy tranquilo. No vinimos aquí sólo para participar, vinimos a competir. Mi equipo no tiene por qué estar nervioso”, dijo Bubista. Al mismo tiempo, expresó su profundo respeto por la formidable selección de España, y más tarde, también por Uruguay. “No hay nada como enfrentarse a dos campeones del mundo [España y Uruguay] y Arabia Saudita, un equipo asiático fuerte. Esta es una manera fantástica de presentar nuestra nación al mundo”.
Durante el partido contra España, aunque la brillante actuación del portero Vozinha fue lo más destacado, Cabo Verde impresionó por su dominio de controlar las emociones y la ansiedad, incluso cuando se enfrentó al jugador estrella Lamine Yamal. “Siempre intentamos mantener la calma. Disfrutamos el partido con responsabilidad, pero competimos sin miedo”, explicó Bubista.
Seis días después, en Miami, en vísperas del partido contra Uruguay, el tono de Bubista se mantuvo inalterado, aunque el ambiente en torno al equipo caboverdiano había sufrido una completa transformación tras la hazaña lograda contra los españoles.
Sin lugar a dudas, el técnico y los jugadores se contagiaron del fervor de sus compatriotas difundido globalmente y en las redes sociales, además del apoyo de aficionados de distintas nacionalidades. Era imposible ignorarlo. “Todo lo que ha pasado ha sido muy intenso”, admitió el delantero Garry Rodrigues. “Está claro que somos seres humanos, estamos atentos a lo que se dice, pero también somos profesionales. Nuestros jugadores están concentrados, tienen un objetivo y saben hacia dónde quieren llegar. El partido contra España ya es cosa del pasado”.
Reconocer y aceptar este cariño es una cosa; dejarse llevar demasiado es otra. “Nuestra población ha estado celebrando mucho”, dijo Bubista. “Yo mismo declaré antes de llegar que no deberíamos permitir que ningún otro lugar celebrara más que nosotros, ya que somos un país tan pequeño, pero que muestra valentía para luchar por los logros más desafiantes”.
El entrenador Bubista prosiguió: “La celebración se da más externamente que en nuestra concentración. Fuera, en las redes sociales, en Cabo Verde o en cualquier parte del mundo donde haya caboverdianos. Tuvimos momentos de gran satisfacción, estamos contentos de haber demostrado que, además de que nada es imposible, las naciones más pequeñas pueden enfrentarse a grandes equipos y buscar resultados. Sin embargo, mantenemos la serenidad, conscientes de que nuestra concentración debe estar al 200%. Deseamos vivir el presente”.
Los empates contra España y Uruguay ya forman parte del pasado y la historia de Cabo Verde. Ahora, la próxima misión de los caboverdianos es intentar superar a Arabia Saudita el 26 de junio, con el partido previsto para las 19 horas locales en Houston (21 horas en Brasilia, 23 horas en Praia y la 01 horas del día 27 en Lisboa). “Conocemos el poder de Uruguay, otro campeón mundial y sudamericano. Sin embargo, desde el principio dijimos que, independientemente del resultado contra España, siempre mantendríamos un buen nivel mental”, añadió Bubista.
“Nuestra filosofía es competir siempre con audacia, organización y también sin miedo. Haremos, o intentaremos hacer, nuestro juego; obviamente, tuvimos un buen desempeño defensivo y estamos buscando mejorar nuestra forma de atacar. Espero que podamos lograrlo”.
















