Temperaturas extremas superiores a 40°C provocan muertes en Francia y elevan las alertas en España y Bélgica
Las altas temperaturas que azotan Europa han provocado la muerte de tres personas en Francia, mientras varios países del continente han emitido avisos de olas de calor para esta semana. La situación extrema provocó el cierre o la modificación de horarios en casi 2.700 escuelas francesas, poniendo de relieve el impacto inmediato del clima adverso en la rutina.
Francia enfrenta un calor récord y muertes por problemas de salud
El lunes, la ciudad de Burdeos, situada en el suroeste de Francia, registró temperaturas que superaron los 42 grados centígrados. La agencia meteorológica Méteo France confirmó que 49 regiones administrativas del país estaban bajo alerta roja por la ola de calor, lo que indica condiciones climáticas de riesgo inminente para la salud pública.
Stephanie Rist, ministra de Sanidad francesa, advirtió en una entrevista con TF1 que el país se prepara para “varios días de tiempo muy, muy caluroso”, sin una predicción exacta de cuándo comenzarán a bajar las temperaturas. La declaración refuerza la gravedad y la duración esperada del fenómeno.
Las muertes en la región de Burdeos se produjeron durante el fin de semana y afectaron a tres personas mayores de entre 80 y 95 años. Sophie Brocas, representante del gobierno local, dijo a France TV el domingo que las muertes fueron el resultado de problemas de salud agravados por las altas temperaturas.
Extensión de la ola de calor y efectos en España
España también sufre un calor intenso, y la agencia meteorológica Aemet emitió una alerta roja para el País Vasco en el norte. La previsión indicaba que la ciudad de San Sebastián alcanzaría los 40°C, valor que más del doble de la media histórica para esta época del año, según datos de Reuters Climate Monitor.
Sorprendentemente, se esperaba que San Sebastián fuera más caluroso que ciudades del sur del país, como Sevilla y Córdoba, tradicionalmente conocidas por registrar las temperaturas más altas durante el verano español. Este dato pone de relieve la atipicidad de la ola de calor.
Rubén del Campo, portavoz de Aemet, explicó que las temperaturas observadas se sitúan entre 5 y 10 grados por encima de lo normal para esta temporada. En algunas zonas del norte, esta diferencia puede ser incluso mayor, superando en más de 10 grados la media histórica.
Incluso de la noche a la mañana, muchas regiones de España no recibieron ayuda. Las temperaturas no bajaron de los 25°C y, en lugares como el suroeste de la provincia de Almería, alcanzaron los 30°C, dificultando el enfriamiento natural y el descanso de la población.
Europa registra una desviación térmica significativa en comparación global
El lunes marcó a Europa como el continente con la mayor desviación del promedio histórico de temperatura. Con una máxima media de 24°C, el continente estuvo 4,1°C por encima de lo habitual entre 1961 y 1990. Para contextualizar la intensidad, Asia y América del Norte registraron desviaciones menores, de 2°C y 1,3°C por encima de la media histórica, respectivamente, poniendo de relieve la gravedad de la situación europea.
Impactos ambientales y medidas de protección de los trabajadores.
Los refugios de vida silvestre en el norte de Europa han tenido dificultades para hacer frente al creciente número de animales rescatados que sufren los efectos del calor. Las altas temperaturas afectaron especialmente a aves como vencejos, golondrinas, gorriones y estorninos, que anidan en los tejados.
Romaine de Jaegere, bióloga y fundadora del Centro de Rehabilitación de Animales Salvajes (Creaves) en Bélgica, explicó a Reuters que las temperaturas en los tejados pueden alcanzar hasta los 60 grados centígrados. Por eso, las aves prefieren correr el riesgo de caer antes que “cocinarse” en sus nidos, lo que llevó al refugio a recibir 150 animales en los últimos tres días.
En respuesta a la crisis, el Ministerio de Trabajo de España dijo el lunes que está supervisando el cumplimiento de las leyes laborales por parte de las empresas. Estos estándares permiten a los empleados ajustar o reducir sus horas de trabajo cuando se emiten alertas meteorológicas naranjas o rojas. Además, los trabajadores pueden tener derecho a hasta cuatro días de licencia remunerada si no pueden ir a trabajar debido a condiciones climáticas extremas.
















