El calor extremo cierra escuelas en Reino Unido y retrasa trenes tras inundaciones en Londres
La capital inglesa, Londres, se enfrenta a una ola de calor sin precedentes que ha provocado el cierre de varias escuelas y la paralización de parte del sistema de transporte. Se pronostica que las temperaturas en el Reino Unido alcanzarán un récord de 39°C. Además, las fuertes lluvias provocaron inundaciones repentinas, lo que complicó aún más la movilidad en la región metropolitana.
La decisión de interrumpir las actividades docentes fue tomada por las autoridades educativas, con el objetivo de proteger la salud y el bienestar de los estudiantes. Miles de niños y adolescentes fueron expulsados temprano de sus clases, como medida preventiva contra los riesgos de agotamiento e insolación provocados por el intenso calor.
El sistema ferroviario también ha sufrido importantes perturbaciones, con numerosos retrasos y cancelaciones en importantes rutas de pasajeros. Inundaciones repentinas, resultantes de lluvias torrenciales, afectaron secciones de la red ferroviaria, comprometiendo la seguridad y puntualidad de los viajes en toda el área de Londres y sus alrededores.
Los expertos meteorológicos han emitido advertencias sobre la gravedad de estas condiciones meteorológicas, consideradas inusuales en el Reino Unido. Temperaturas tan extremas y el volumen de precipitaciones intensas ponen de relieve la creciente vulnerabilidad de ciudades como Londres a fenómenos meteorológicos extremos. La infraestructura británica, que tradicionalmente no está diseñada para soportar un calor prolongado o inundaciones rápidas, ahora enfrenta importantes desafíos para adaptarse a un panorama climático cambiante.
Las autoridades locales aconsejan a la población mantenerse hidratada y evitar viajes no esenciales, especialmente en las horas pico. Se han publicado directrices para tomar precauciones adicionales, ya que el pronóstico indica la persistencia de la ola de calor y la posibilidad de más lluvias intensas en los próximos días, lo que requiere precaución continua.

















