Dispositivos de rastreo secretos son utilizados por hombres para acechar a mujeres en São Paulo
Los hombres están utilizando discretos dispositivos de rastreo, popularmente llamados “tags”, que se camuflan en vehículos, bolsos, mochilas e incluso objetos infantiles. El objetivo es monitorear la vida cotidiana y perseguir a las mujeres en la capital de São Paulo.
Luego de un informe que detalla esta práctica el martes (23), la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) confirmó que el uso de estos dispositivos de manera oculta puede ser tipificado como un delito de persecución, conocido legalmente como acecho.
El acecho consiste en la persecución reiterada de una persona, generando una amenaza a su integridad física o psíquica, limitando su libertad o vulnerando su privacidad. La ley establece una pena de seis meses a dos años de prisión, además de multa, para quien cometa tal delito.
La SSP indicó que el ocultamiento de rastreadores en objetos personales puede tipificarse en el artículo 147-A del Código Penal, referido al delito de acecho. La administración estatal de Tarcísio de Freitas (Republicanos) aseguró que existe un seguimiento continuo de los antecedentes de persecución y otras infracciones vinculadas a la violencia contra las mujeres.
La legislación contra el acecho obsesivo cumple cinco años
Investigadores y expertos han observado un aumento significativo en los informes de mujeres que descubren que están siendo monitoreadas mediante dispositivos de seguimiento escondidos en sus pertenencias cotidianas.
Este equipo, del tamaño de una moneda y vendido por menos de 100 reales, permite seguir los movimientos de la víctima en tiempo real sin que ésta se dé cuenta de la vigilancia.
Aunque no hay datos oficiales que cuantifiquen específicamente el uso de estos dispositivos, los casos identificados comúnmente se registran como persecución o acecho.
Según informó la SSP, hubo un aumento de registros de este tipo de hechos en la 1ª Comisaría de Defensa de la Mujer (DDM), ubicada en Cambuci, región central de la ciudad, durante el primer trimestre de este año, en comparación con el mismo período de 2025.

Acciones de la Secretaría de Seguridad Pública en defensa de las mujeres
En una nota, la Secretaría de Seguridad Pública destacó que mantiene una serie de programas públicos integrados destinados a proteger a las mujeres, incluyendo campañas para incentivar la denuncia y fortalecer su red de servicios especializados. El objetivo es motivar a las víctimas a registrar los incidentes y así romper ciclos de violencia.
La secretaría destacó que el estado de São Paulo cuenta con 144 Comisarías de Defensa de la Mujer (DDM) y 220 salas de DDM. La estructura de apoyo también incluye la Cabina Lilás, un punto de atención en el Centro de Operaciones de la Policía Militar (Copom), que ya brindó 29.600 asistencias hasta mayo de este año, entre llamadas al teléfono 190, orientación y acciones policiales.
En el segmento tecnológico, el ministerio destacó la aplicación SP Mulher Segura, que ofrece herramientas de geolocalización y monitorea a agresores que utilizan tobilleras electrónicas. Según la SSP, la plataforma cuenta con más de 61 mil usuarios activos y ya suma más de 16,6 mil activaciones del botón de pánico.
La secretaría anunció que el seguimiento electrónico de los agresores se encuentra en fase de ampliación. Actualmente, el sistema supervisa a 434 personas, de las cuales 221 están relacionadas con episodios de violencia doméstica.
Desde la implementación de la medida, 136 personas han sido detenidas por no cumplir las medidas de protección establecidas, según información del ministerio.
Comprender la definición y pena del delito de acecho
El delito de acecho, conocido por la terminología inglesa stalking, fue añadido al Código Penal brasileño en 2021. Se caracteriza por la acción de alguien que persigue repetidamente a otra persona, provocando amenazas a su integridad física o psíquica, restringiendo su libertad o violando su privacidad.
La pena por este delito varía de seis meses a dos años de prisión, más una multa. La pena puede aumentar en determinadas condiciones, como cuando la víctima es una mujer.
















