Qué es un Heat Dome: cómo surge el evento meteorológico y desencadena olas de calor extremas en el continente europeo
Millones de personas en Europa se enfrentan esta semana a una intensa y esperada ola de calor, con temperaturas altísimas, y la causa señalada por los expertos es un fenómeno climático concreto: la cúpula de calor.
Vea a continuación los detalles esenciales para comprender este evento meteorológico y sus impactos.
Comprender la formación de domos de calor

Los domos de calor consisten en sistemas de alta presión atmosférica que se asientan sobre una región durante varios días, atrapando el calor y la humedad a niveles peligrosos. Como explica Mireia Ginesta, investigadora del Laboratorio de Litigio Climático de la Smith School of Business and the Environment, estas formaciones actúan como una especie de casquete térmico.
El surgimiento de estos domos se debe a una expansión hacia el norte de la corriente en chorro, una fuerte corriente de viento que circula a gran altura. Este cambio en la dinámica de los vientos de gran altitud es responsable de dar forma a las condiciones climáticas que experimentamos en la superficie.
Un sistema de alta presión implica que el aire está en proceso de descenso y, a medida que se acerca a altitudes más bajas, sufre compresión. Ginesta detalla que este proceso aumenta la presión atmosférica y, en consecuencia, provoca un aumento de la temperatura del aire.
Influencia directa de la cúpula sobre las olas de calor
Estas “protuberancias” en la corriente en chorro son el factor que genera las condiciones propicias para el desarrollo de una ola de calor, según Jennifer Francis, científica climática del Woodwell Climate Research Center.
Francisco aclara que la cúpula de calor representa la manifestación de la acción de la corriente en chorro, mientras que la ola de calor es la percepción y el impacto de esta condición en la superficie terrestre.
Escenario actual de calor extremo en Europa
Esta semana, millones de personas en varios países europeos, incluidos Francia, Italia, España y el Reino Unido, enfrentan temperaturas inusualmente altas, lo que marca el comienzo de una ola de calor inusualmente temprana.
El continente europeo, tradicionalmente menos acostumbrado a fenómenos meteorológicos extremos como este, sufre especialmente. Francisco señala que sólo en las últimas dos décadas estas fuertes olas de calor se han vuelto recurrentes, provocando importantes víctimas mortales debido a la falta de infraestructuras y de medios para que la población se enfríe adecuadamente.
Francia destaca como el país más afectado por la situación hasta el momento. Allí, el uso de sistemas de aire acondicionado no está generalizado y aproximadamente la mitad del territorio nacional se encuentra bajo alerta roja de ola de calor, emitida por el servicio meteorológico local. Además, las autoridades francesas registraron alrededor de 40 muertes por ahogamiento, directamente relacionadas con la búsqueda de refrigeración en ríos y lagos.
El pronóstico indica que estas condiciones climáticas adversas probablemente persistirán durante varios días, con temperaturas que alcanzarán los 40 grados centígrados.
Liz Bentley, directora ejecutiva de la Real Sociedad Meteorológica y profesora de meteorología en la Universidad de Reading, advierte que los récords de temperatura del mes de junio no sólo serán superados sino “completamente aniquilados” por este evento.
Impacto del cambio climático en los eventos extremos
Como señalan los expertos, el cambio climático global está creando un entorno más favorable y frecuente para la aparición de olas de calor. En consecuencia, un número cada vez mayor de naciones en todo el planeta se han visto afectadas por estos fenómenos.
“Al calentar el planeta, estamos cambiando el rango de temperaturas que experimenta una región determinada”, explica Francis. Agrega que, con este cambio en la amplitud térmica, la probabilidad de que ocurran temperaturas extremas aumenta significativamente.
Liz Bentley utiliza una analogía para ilustrar la situación, afirmando que, en la práctica, es como si la humanidad hubiera ajustado el “termostato” global a una temperatura más alta.
Bentley destaca que el cambio climático tiene un impacto decisivo en las olas de calor, haciéndolas más recurrentes, más fuertes y más duraderas. “Duran mucho más que antes”, concluye el experto.
Medidas imprescindibles para protegerse del calor
Para quienes enfrentan temperaturas extremas, es crucial mantener una hidratación constante, evitar la actividad física intensa durante las horas de mayor calor, buscar refugio en lugares con sombra y utilizar fuentes de agua como arroyos, lagos o el mar para refrescarse de manera segura, cuando estén disponibles.
En países como Francia se han implementado varias medidas preventivas. Hubo cancelaciones de servicios de trenes, espectáculos y eventos deportivos, y las autoridades locales impusieron restricciones al consumo de bebidas alcohólicas en espacios públicos.
Francisco destaca que el calor nocturno representa uno de los mayores desafíos para la salud. La incapacidad del cuerpo para enfriarse adecuadamente durante la noche permite que se acumule calor, lo que puede tener graves consecuencias para el bienestar. Por esta razón, encontrar formas efectivas de mantener el cuerpo fresco durante la noche es una medida extremadamente importante para la salud pública.
















