Un estudio revela el número real de pedos diarios en adultos sanos
La aparición de gases intestinales, o flatulencias, en adultos sanos ha sido objeto de un nuevo estudio en profundidad realizado por investigadores de la Universidad de Maryland, en Estados Unidos. El equipo decidió explorar esta cuestión no sólo por curiosidad, sino también por su relevancia científica para comprender la salud intestinal.
El volumen y la constancia de la eliminación de gases proporcionan información importante sobre cómo las bacterias del intestino procesan los carbohidratos que quedan después de la digestión. Con los nuevos datos de 32 emisiones diarias, los médicos ahora tienen un valor de referencia más preciso para interpretar la actividad microbiana, lo que podría ayudar en diagnósticos futuros.
Hasta entonces, obtener datos confiables sobre esta función corporal representaba un desafío, ya que los profesionales de la salud dependían de la memoria y los informes de los pacientes, lo que podía resultar en recuentos inexactos.
La principal innovación de la investigación es la creación de un “sensor” de hidrógeno que se integra discretamente en la ropa interior y funciona de forma similar a un monitor continuo de glucosa, pero centrado en la detección de gases. El dispositivo demostró una impresionante precisión del 94,7% en la identificación de las emisiones producidas por el microbioma intestinal.
Los resultados preliminares indican que los adultos sanos liberan un promedio de 32 gases por día, una cifra que duplica con creces el promedio de 14 registrado previamente en la literatura médica.
Sin embargo, la investigación observó una variación individual considerable: algunos participantes registraron solo cuatro emisiones diarias, mientras que otros llegaron a 59.

Con base en estos hallazgos, los científicos clasificaron a los individuos en tres categorías distintas:
- Los “digestores zen”, que consumen grandes cantidades de fibra (entre 25 y 38 gramos al día) y producen muy pocos gases, contribuyen a comprender la adaptación del microbioma a las dietas ricas en fibra.
- Los “hiperproductores de hidrógeno”, cuyos casos pueden revelar los mecanismos detrás de la flatulencia excesiva.
- “Personas normales”, que se sitúan en un nivel intermedio entre los dos grupos anteriores.
Las fases iniciales del estudio contaron con la participación de 19 a 38 adultos en Estados Unidos, quienes portaron el sensor de hidrógeno durante un período de una semana.
El equipo de investigación planea ahora ampliar el proyecto, reclutando el mayor número posible de voluntarios para elaborar el primer “atlas de pedos humanos”, que por ahora se limita al territorio americano.
El objetivo principal es establecer un nivel de referencia para las flatulencias, algo que pueda utilizarse en evaluaciones de salud de forma similar a los niveles de colesterol o glucosa en sangre.
El interés público en la investigación fue tan fuerte que se suspendió temporalmente la inscripción de nuevos voluntarios, aunque todavía es posible unirse a una lista de espera.
Aún será necesario verificar si una muestra más amplia y diversa de participantes confirmará los resultados iniciales y cuándo una iniciativa de tal magnitud podrá implementarse en otras regiones, como Brasil.
















