Confirman muerte de dos descendientes de portugueses en terremoto en Venezuela; Madeira ofrece ayuda
El gobierno de Madeira confirmó la muerte de dos ciudadanos de ascendencia portuguesa luego de que un violento terremoto sacudiera Venezuela. Autoridades regionales indicaron que la isla ya expresó su voluntad de enviar ayuda y apoyo a las comunidades afectadas por el desastre natural.
Durante un acto festivo en Funchal, el jefe del Ejecutivo madeirense, Miguel Albuquerque, informó que los datos iniciales indican pérdidas considerables en Caracas y regiones vecinas. Se han registrado derrumbes de edificios y sistemas esenciales, pero graves problemas de comunicación dificultan una evaluación completa de los daños.
Albuquerque destacó la confirmación de las dos muertes con raíces en Madeira, pero destacó la existencia de innumerables personas que aún no han sido localizadas y sin ningún contacto. Destacó que las próximas cuarenta y ocho horas serán cruciales para el éxito de las acciones de búsqueda y rescate.
El líder regional detalló que Madeira ya notificó al Gobierno de la República Portuguesa y a otros organismos nacionales sobre los recursos que se pueden proporcionar para ayudar en la respuesta de emergencia. Se evalúa el envío de equipos especializados en salvamento y asistencia médica, que podrían formar parte de una misión de apoyo a nivel nacional o europeo.
Sin embargo, las operaciones de socorro enfrentan graves limitaciones logísticas, especialmente porque uno de los aeropuertos más grandes de la zona afectada sigue inoperable. Esto requiere la búsqueda de formas alternativas de transportar equipos y materiales esenciales.
Miguel Albuquerque destacó que, en esta etapa inicial, el enfoque principal es el rescate de personas atrapadas y el tratamiento de los heridos. Consideró apresurado publicar estadísticas definitivas sobre el número de víctimas o la magnitud de los daños materiales.
El presidente del gobierno de Madeira también trazó un paralelo con la catástrofe de Vargas, ocurrida en 1999, para resaltar la complejidad de contar con precisión las víctimas en desastres de esta magnitud. Admitió que recopilar el número final de muertos y heridos podría tardar varios días en completarse, un desafío recurrente en los grandes eventos sísmicos en la región.
Cuando se le preguntó sobre las necesidades de los ciudadanos madeirenses que viven en Venezuela, Albuquerque apeló a la calma y la unidad. Aseguró que la Región Autónoma de Madeira seguirá de cerca la evolución de la crisis y ofrecerá todo el apoyo viable a las familias afectadas.
















