Los tenistas anuncian una reducción de las entrevistas en Wimbledon para protestar por el importe de los premios
El detrás de escena del circuito de tenis cobró intensidad en vísperas de Wimbledon. En un comunicado enviado a los organizadores del torneo el miércoles (24), los jugadores anunciaron que las conferencias de prensa de la primera semana se limitarán a 15 minutos. La medida es una protesta directa contra la actual división de ingresos y los montos de premios asignados a los deportistas, en un evento que se desarrollará del 29 de junio al 12 de julio.
La restricción de 15 minutos en las entrevistas es simbólica y representa el 15% de los ingresos totales que los torneos de Grand Slam tradicionalmente asignan a los premios en metálico de los competidores. Este porcentaje, que los atletas suelen considerar insuficiente, refleja una búsqueda de larga data de una mayor participación en las ganancias del evento. La deliberación fue el resultado de extensas discusiones entre tenistas de los circuitos masculino (ATP) y femenino (WTA).
El 11 de junio, la organización de Wimbledon había anunciado un aumento del 20% en el premio total para la edición de 2026. El torneo repartirá 64,2 millones de libras esterlinas, el equivalente a aproximadamente 445 millones de reales. En la temporada anterior, el total distribuido fue de 53,5 millones de libras, unos 367 millones de reales.
Aunque reconocen el aumento como un “paso significativo”, los tenistas siguen exigiendo que los premios de Grand Slam sean directamente proporcionales y estén vinculados a los ingresos generales generados por los propios eventos.
Movimiento de protesta ya se produjo en Roland Garros
La posición adoptada en Wimbledon es una continuación de las protestas observadas anteriormente en Roland Garros. Durante el Grand Slam en Francia, jugadores destacados como Aryna Sabalenka, Jannik Sinner e Iga Swiatek ya habían recortado sus compromisos con la prensa, acortando las tradicionales ruedas de prensa del “Media Day”.
En aquella ocasión, el tenista bielorruso aclaró que la manifestación no estaba dirigida a los periodistas, sino a exigir un “reparto más justo” de las ganancias.
















