Muere a los 81 años Kenji Hayashi, defensor de la inocencia de Masumi Hayashi y marido del convicto curry
A la edad de 81 años, Kenji Hayashi, esposo de Masumi Hayashi, sentenciado a muerte en el famoso caso de curry envenenado en Wakayama, Japón, murió el 22 de junio. Siguió siendo un defensor incansable de la inocencia de su esposa, incluso después de cumplir condena por conspiración relacionada con el mismo crimen que la llevó al corredor de la muerte.
La partida de un marido leal.
Kenji Hayashi dedicó los últimos años de su vida a luchar por la absolución de Masumi, una batalla que se había prolongado durante décadas desde su condena. Su muerte marca el final de un persistente viaje personal, donde la fe en la inocencia de su compañero nunca flaqueó, convirtiéndose en un símbolo de lealtad en medio de uno de los casos criminales más impactantes de Japón.
Recordando el caso del curry envenenado en Wakayama
El caso Wakayama, que conmocionó a Japón en 1998, implicó el envenenamiento de un plato de curry durante un festival de verano en la ciudad. Cuatro personas murieron y decenas enfermaron tras ingerir alimentos contaminados con arsénico. Masumi Hayashi, vecina y participante del hecho, fue señalada como principal sospechosa, aunque su condena se basó principalmente en pruebas circunstanciales, generando un importante debate sobre la solidez del proceso judicial. La tragedia dejó una profunda huella en la comunidad y el sistema de justicia japoneses.
La participación y convicción de Kenji Hayashi
En el curso de las investigaciones también estuvo implicado Kenji Hayashi. Fue declarado culpable de conspiración con su esposa en el Tribunal de Distrito de Wakayama y cumplió una pena de prisión de seis años. Su liberación se produjo en junio de 2005, marcando el comienzo de una nueva etapa en su vida, dedicada enteramente a la defensa pública de Masumi. Incluso después de verse directamente afectado por el caso, su convicción sobre la inocencia de ella permaneció inquebrantable.
Una defensa pública y apasionada
Después de salir de prisión, Kenji Hayashi decidió vivir solo en la prefectura de Wakayama. Se convirtió en una figura pública, participó activamente en mítines y concedió entrevistas de prensa para reiterar la inocencia de su esposa. En una ocasión explicó el cambio en el testimonio de Masumi en un caso anterior de intento de asesinato (1997) que involucraba la ingestión de arsénico con gachas. Manifestó que ella declaró que había ingerido el veneno para defraudar a la compañía de seguros, y él mismo declaró para evitar que su esposa fuera injustamente condenada a muerte, manteniendo siempre la creencia en su inocencia.
La lucha de Masumi por un nuevo juicio
A pesar de que el Tribunal Supremo confirmó la sentencia de muerte en 2009, Masumi Hayashi sigue negando cualquier implicación en los crímenes. Ha presentado múltiples solicitudes para un nuevo juicio, buscando revertir la sentencia y demostrar su inocencia. La persistencia de Kenji en su defensa, a pesar de las abrumadoras probabilidades y su propia convicción, añade una capa de complejidad y drama humano a un caso que continúa dividiendo la opinión en Japón. La ausencia de su más fuerte defensor plantea un nuevo desafío al largo proceso de apelación.
















