Un satélite chino en Marte registra imágenes sin precedentes del cometa interestelar 3I/ATLASPor Luís Henrique Costa
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El equipo espacial chino Tianwen-1 logró un hito histórico en astronomía al fotografiar el cometa interestelar 3I/ATLAS. Durante el mes de octubre de 2025, mientras orbitaba el Planeta Rojo, la nave logró enfocar sus lentes sobre el cuerpo celeste visitante, que pasó a una distancia estimada de 30 millones de kilómetros del equipo.
Este es el primer registro visual de un cuerpo celeste fuera de nuestro sistema solar realizado directamente desde la órbita marciana. Este punto de vista privilegiado, alejado de la Tierra, ofrece a los científicos un ángulo estereoscópico sin precedentes, que les permite cartografiar la trayectoria tridimensional del objeto con una precisión imposible de lograr únicamente con telescopios terrestres. El esfuerzo conjunto de varias naciones ha acelerado la comprensión de la formación de este tipo de roca espacial.

Identificado oficialmente el 1 de julio de 2025 por investigadores en Chile, 3I/ATLAS es sólo el tercer visitante interestelar confirmado por la ciencia moderna. Sucede al famoso Oumuamua, detectado en 2017, y a 2I/Borisov, descubierto en 2019, y tiene una trayectoria hiperbólica que prueba matemáticamente su origen en otro sistema estelar.
Adaptaciones al equipo fotográfico para capturar el objetivo rápido.
Para hacer posible la grabación, el equipo necesitó reprogramar la cámara HiRIC, construida originalmente para fotografiar el suelo marciano. El instrumento de muy alta resolución se sometió a ajustes de software para poder seguir un punto de luz muy débil que cruzaba el vacío a muy alta velocidad.
Los técnicos de la base de control de Pekín realizaron decenas de simulaciones virtuales antes del suceso real, buscando el momento exacto para abrir las lentes y evitar que la imagen saliera borrosa. Todo el paquete de datos recibido en la Tierra pasó por un filtro de procesamiento que transformó las capturas sin procesar en videoclips de medio minuto.
Obstáculos que enfrenta el equipo durante la alineación orbital
Mantener el foco en un objetivo situado a casi 30 millones de kilómetros de distancia requirió maniobras delicadas para posicionar la sonda. El control de la temperatura de los sensores y la estabilización milimétrica del satélite fueron pasos fundamentales para garantizar que el núcleo brillante no se perdiera en la oscuridad.
Con el material fotográfico en mano, los científicos armaron una representación visual que resalta el movimiento de la roca contra las estrellas fijas del fondo. Estas mediciones visuales ayudan a calcular las fuerzas no gravitacionales que empujan al cometa, revelando detalles sobre la liberación de gases en su interior.
Lo que revelan las nuevas imágenes sobre la estructura del visitante
Según el material publicado por la Administración Nacional del Espacio de China, el centro rocoso de 3I/ATLAS está rodeado por una densa nube de polvo cósmico. Esta capa gaseosa, conocida como coma, mide miles de kilómetros de diámetro, lo que indica que el calor del Sol está derritiendo rápidamente sus componentes.
La roca principal mide aproximadamente 5,6 kilómetros de punta a punta y atraviesa el espacio a una impresionante velocidad de 58 kilómetros por segundo. Durante el mes de agosto, su cola luminosa se expandió hasta alcanzar los 56 mil kilómetros de longitud, apuntando siempre en dirección opuesta a la radiación solar.
Los análisis químicos preliminares apuntan a una gran concentración de hielo común y dióxido de carbono, así como sutiles rastros de monóxido de carbono. Esta mezcla de elementos indica que el cuerpo celeste nació en un ambiente extremadamente helado, probablemente en los bordes de un sistema planetario muy alejado de nuestro vecindario cósmico.
- Estructura central: Mezcla compacta de hielo y roca que refleja una tonalidad rojiza debido a compuestos orgánicos.
- Nube externa: Envoltura de gas creada por el derretimiento inmediato de la superficie al recibir la luz solar.
- Estela luminosa: Fila de partículas empujadas por la fuerza de la luz, visibles según la posición del observador.
- Cambio de ruta: Cambio de velocidad provocado por chorros de gas, desviándose de las leyes normales de la gravedad.
La planificación anticipada aseguró el éxito de la misión china
Los preparativos para este momento histórico comenzaron en septiembre de 2025, basándose en rigurosos modelos matemáticos. Los investigadores cruzaron los datos de velocidad del objetivo con su baja emisión de luz para encontrar la ventana de minutos perfecta para activar las cámaras.
Se llevaron a cabo pruebas de comunicación con semanas de antelación para garantizar que no se perdieran bytes de imagen en el camino a la Tierra. La estrategia de utilizar clics rápidos en la lente resultó ser la mejor opción para capturar la luz de un objeto que estaba a más de 28 millones de kilómetros de distancia de la lente.
La utilización de un satélite de cartografía planetaria para la búsqueda de cometas sirvió como prueba de esfuerzo para el equipo a bordo. El éxito absoluto de la maniobra crea un nuevo manual de instrucciones para futuras naves que necesiten rastrear objetivos pequeños en la oscuridad del espacio.
Todo el proceso produjo un aprendizaje práctico sobre cómo las máquinas pueden tomar decisiones por sí mismas lejos de casa. La computadora de a bordo pudo procesar las imágenes y ajustar los sensores en tiempo real, sin tener que esperar órdenes de nuestro planeta.
El esfuerzo conjunto de organismos internacionales enriquece la investigación
Los equipos europeos, incluidos ExoMars TGO y Mars Express, también cambiaron sus lentes a 3I/ATLAS aproximadamente al mismo tiempo. Este cruce de datos entre satélites europeos y chinos crea una visión mucho más completa del evento astronómico.
Del lado americano, la agencia espacial activó el potente satélite MRO para tomar fotografías del núcleo en muy alta definición. El 4 de octubre, incluso el robot Perseverance, que recorre la superficie de Marte, intentó apuntar sus cámaras al cielo en busca del cometa.
Satélites centrados en el clima como MAVEN y la sonda Hope de los Emiratos Árabes Unidos aprovecharon la oportunidad para medir la radiación del objeto. Todo este volumen de información ayuda a los astrónomos a comprender cómo gira el cometa sobre su propio eje y qué lo acelera.
- Satélite europeo: Mars Express se centró en descubrir qué gases se escapaban del núcleo.
- Satélite americano: el MRO utilizó sus lentes espía para mapear la superficie de la roca.
- Robot terrestre: Perseverance buscó registrar el fenómeno mirando desde abajo.
- Sonda árabe: La misión Hope evaluó cómo el paso afectó a la atmósfera marciana circundante.
Historia de los logros del programa espacial en órbita marciana.
El viaje de los equipos chinos comenzó a mediados de 2020, alcanzando la gravedad marciana a principios de 2021 en un salto tecnológico sin precedentes para el país asiático. Unos meses más tarde, la misión logró aterrizar el robot Zhurong en la región de Utopia Planitia, donde pasó un año entero perforando el suelo, analizando minerales y buscando signos de entornos habitables del pasado. Mientras el robot descansaba, el satélite principal continuó su incansable trabajo de fotografiar casquetes polares y cartografiar tormentas de arena, ampliando el catálogo de datos sobre el clima del planeta vecino.
Los próximos pasos de China en la búsqueda de asteroides distantes
Toda la experiencia obtenida al fotografiar a este visitante interestelar servirá de base para la misión Tianwen-2, que inició su viaje en mayo de 2025. El nuevo proyecto chino tiene la ambición de tocar un asteroide cercano y un cometa tradicional para traer fragmentos de ellos de regreso a la Tierra, consolidando al país como una potencia en el estudio de las rocas espaciales.







