Astrónomos identifican azúcar en el espacio interestelar con pistas sobre el origen de la vida
Los científicos han anunciado un descubrimiento notable en el corazón de la Vía Láctea, con la detección de una molécula de azúcar por primera vez en el vasto espacio entre las estrellas. La revelación, que podría redefinir nuestra comprensión de la formación de la vida en la Tierra y otros rincones del universo, se detalló en un estudio publicado en la revista Nature Astronomy el lunes 13 de julio de 2026.
La sustancia identificada es la eritrorosa, un tipo de azúcar que se encuentra naturalmente en alimentos como las frambuesas e incluso en productos bronceadores artificiales. Su presencia fue confirmada en una región conocida como medio interestelar, una zona de gas y polvo que impregna la galaxia. Este hallazgo representa un hito importante en la búsqueda de moléculas orgánicas complejas más allá de nuestro planeta.
Comprender la importancia de los azúcares para la vida.
La detección de la eritrosis no es sólo una curiosidad astronómica; Tiene profundas implicaciones para la astrobiología. Los azúcares son componentes esenciales del ARN y el ADN, las moléculas fundamentales que codifican la información genética en todos los organismos vivos conocidos hoy en día. Encontrarlos en un entorno tan hostil como el espacio interestelar sugiere que los componentes básicos de la vida pueden ser más comunes de lo que se imaginaba anteriormente.
Más sobre el tema: Los científicos encuentran azúcar de frambuesa en el centro de la galaxia: ¿qué significa esto para la vida en el Universo?
Izaskun Jiménez-Serra, coautora del estudio y astrofísica del Centro de Astrobiología de España, destaca la relevancia del descubrimiento. “Este es el primer azúcar detectado en el espacio interestelar y nos dice que estos azúcares son más comunes de lo que pensábamos”, explicó el investigador. “Abre la posibilidad de que la vida pueda desarrollarse en otros mundos de forma similar a como ocurrió en la Tierra”.
Distinción crucial entre azúcares y otras moléculas orgánicas
La búsqueda de azúcares en el cosmos ha sido un desafío persistente para los astrónomos durante las últimas décadas. Aunque en el año 2000 un equipo informó del descubrimiento de glicolaldehído en el espacio interestelar, esta molécula no se considera formalmente un “verdadero azúcar”. Brett McGuire, astrofísico del MIT que no participó en el nuevo trabajo, aclara la diferencia fundamental.
McGuire explica que los verdaderos azúcares son moléculas de carbohidratos que contienen al menos tres átomos de carbono, además de oxígeno e hidrógeno. El glicolardehído, aunque es un precursor importante, tiene sólo dos átomos de carbono, por lo que no se ajusta a la definición estricta de azúcar para fines astrobiológicos. La eritrosis, a su vez, cumple estos criterios, lo que marca una distinción crucial en la investigación.
Sepa más: La vida en la Tierra pudo haber aparecido dos veces, indica nueva evidencia
Localizando la eritrorosa: una nube molecular a 27 mil años luz de distancia
La eritrorosa se identificó en una densa nube molecular de gas y polvo frío conocida como G+0,693-0,027. Esta intrigante región se encuentra aproximadamente a 27.000 años luz de la Tierra, cerca del centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Las nubes moleculares son viveros estelares, entornos donde se acumula la materia prima para nuevas estrellas y sistemas planetarios.
El equipo de Jiménez-Serra utilizó dos radiotelescopios en España para realizar las observaciones. Estos instrumentos son capaces de capturar las firmas de microondas únicas emitidas por diferentes moléculas en el espacio, lo que permite a los científicos identificar su composición química desde grandes distancias. La precisión de estas herramientas fue fundamental para distinguir la presencia de eritrosis.
Implicaciones más amplias para la astrobiología
La presencia de azúcares complejos en el medio interestelar refuerza la idea de que la “química prebiótica” (la formación de moléculas orgánicas complejas antes del surgimiento de la vida) puede ser un fenómeno generalizado en el universo. Aunque anteriormente se han encontrado azúcares reales en muestras de asteroides y meteoritos que han caído a la Tierra, esta es la primera vez que se detecta uno directamente en el espacio interestelar, el entorno donde se forman los planetas.
Este descubrimiento impulsa aún más los debates sobre la abiogénesis, el proceso por el cual la vida emerge de la materia no viva. Si los componentes esenciales de la vida, como los azúcares, están disponibles en abundancia en las nubes de gas y polvo que dan lugar a los sistemas planetarios, esto aumenta las posibilidades de que se formen entornos propicios para el desarrollo de la vida en muchos otros mundos. La investigación continúa para desentrañar las complejidades químicas que impregnan el cosmos y su papel potencial en el surgimiento de la vida.

















