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La evaluación del nuevo Samsung Galaxy A37 revela golpes de pantalla y fallos de carga

Galaxy A37 - Divulgação/ Samsung
Foto: Galaxy A37 - Divulgação/ Samsung
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El fabricante surcoreano actualizó su cartera de intermediarios con un dispositivo que apuesta por la seguridad de una receta ya conocida. Lanzado al mercado nacional en abril de 2026 por 3.299 reales, el teléfono inteligente ahora se puede encontrar en el comercio minorista a precios que rondan los 2.200 reales, específicamente en la variante con 256 GB de almacenamiento interno.

El hardware principal combina un panel Super AMOLED de 6,7 pulgadas que funciona a 120 Hz, el chip Exynos 1480 y un fotosensor primario de 50 MP. Con acabado trasero en Gorilla Glass Victus+ y protección contra líquidos IP68, el equipo pasó por tres semanas de intensas evaluaciones. La experiencia práctica demuestra que se trata de un terminal competente para las tareas diarias, aunque la evolución respecto a la generación anterior es bastante tímida.

El acabado refinado acerca al intermediario a modelos más caros.

La identidad visual adoptada por la marca busca entregar un aspecto lujoso al producto. El panel de cristal trasero, reforzado con tecnología Victus+, proporciona un agarre superior al tacto. Los lentes traseros fueron agrupados en un bloque ovalado que sigue el tono del chasis, generando una estética armoniosa en una carrocería que pesa 196 gramos y tiene apenas 7,4 milímetros de perfil.

Vendido en blanco, verde, negro y lavanda, el dispositivo utiliza bordes de plástico para mantener un precio competitivo. Una gran ventaja es la certificación IP68, que garantiza la supervivencia en inmersiones de hasta un metro y medio en agua dulce durante media hora. Durante las pruebas, esta característica proporcionó total seguridad al manipular el teléfono bajo la llovizna o con los dedos húmedos.

El ancho de 78,2 milímetros, sin embargo, requiere una adaptación por parte de usuarios acostumbrados a pantallas más pequeñas. Escribir mensajes con una sola mano requiere algunos malabarismos para tocar las esquinas opuestas de la pantalla. A pesar de este detalle ergonómico, la construcción final es muy agradable ya que hereda características de la codiciada línea Galaxy S.

  • Panel trasero recubierto con Gorilla Glass Victus+
  • Perfil ultrafino de 7,4 milímetros de grosor.
  • Resistencia garantizada contra el polvo y la inmersión (IP68)
  • Opciones de acabado en blanco, verde, negro y lavanda.
  • Medidas exactas del chasis: 162,9 x 78,2 x 7,4 mm

La calidad de visualización garantiza la inmersión en vídeos y redes sociales

La pantalla Super AMOLED de 6,7 pulgadas destaca como uno de los mayores éxitos del proyecto. La definición FHD+ ofrece imágenes nítidas, mientras que la frecuencia de actualización de 120 Hz garantiza transiciones extremadamente suaves al navegar por páginas web. Con un brillo máximo que alcanza los 1.900 nits, la visualización bajo la luz solar directa se produce sin ningún esfuerzo visual.

La intensa calibración del color y el excelente ángulo de visión transforman el teléfono celular en un centro multimedia portátil. A lo largo del análisis fue habitual preferir el smartphone al portátil para maratonear episodios de series o realizar pequeños retoques en fotografías. Como estas especificaciones son idénticas a las del modelo del año pasado, está claro que el fabricante optó por no cambiar el equipo ganador.

El punto de advertencia es la durabilidad del cristal frontal. Incluso adoptando Gorilla Glass 7i y sin sufrir caídas ni fricciones severas, la superficie presentó microarañazos dentro de los primeros siete días de uso. Por tanto, la aplicación inmediata de una película protectora es una medida casi obligatoria para mantener la integridad del panel a largo plazo.

El rendimiento fotográfico ofrece buenos resultados para las redes sociales

El módulo de captura de imágenes está encabezado por una lente de 50 MP dotada de estabilización óptica, acompañada de un sensor ultrawide de 8 MP y uno macro de 5 MP, además de la cámara frontal de 12 MP. Bajo abundante luz solar, el sensor principal registra escenas con un alto nivel de detalle y fidelidad cromática. Los tonos verdosos y azulados adquieren un toque característico gracias al posprocesamiento de la marca.

Cuando cae la noche, el software entra en acción para minimizar el ruido visual, priorizando la claridad del objeto enfocado. La aproximación óptica doble mantiene una resolución aceptable para publicaciones digitales. Una vez que se supera la marca de 4x, la pérdida de definición se hace evidente, pero el estabilizador hace su trabajo evitando fotos borrosas, mientras que la lente macro sorprende capturando texturas vibrantes a distancias mínimas.

La cámara gran angular ofrece flexibilidad para encuadrar paisajes, aunque la calidad general es inferior a la del objetivo principal. Los autorretratos muestran una gran definición en exteriores, pero la piel puede parecer ligeramente pálida en interiores. Al grabar vídeos, la compatibilidad con la resolución 4K garantiza clips ajustados y un cambio de lente fluido durante la filmación.

El efecto de fondo borroso funciona con precisión, recortando el sujeto principal de forma bastante natural. En general, la disposición de la cámara satisface plenamente al consumidor estándar que desea grabar momentos cotidianos sin la complejidad de un equipo profesional.

El procesador maneja bien las aplicaciones simultáneas, pero sufre de calentamiento

El motor detrás de su funcionamiento es el chip Exynos 1480, fabricado mediante litografía de 4 nanómetros y capaz de alcanzar los 2,75 GHz de velocidad. En la edición probada, equipada con 8 GB de RAM y 256 GB de espacio, el teléfono gestionó sin problemas más de treinta aplicaciones ejecutándose en segundo plano. La transición entre ventanas y navegación a través de la interfaz se produjo con una fluidez ejemplar.

El escenario cambia cuando se ejecutan títulos pesados ​​como Fortnite, donde la carcasa comienza a calentarse a los pocos minutos de jugar. El aumento térmico es bastante evidente durante juegos prolongados, aunque la velocidad de fotogramas no sufre caídas drásticas. En pruebas sintéticas, el dispositivo superó la marca del millón de puntos en AnTuTu, un indicio de fortaleza respetable para el segmento.

Quitar el cajón para ampliarlo mediante tarjeta de memoria obliga al consumidor a planificar cuidadosamente su compra. Para no quedarte sin espacio en el futuro, adquirir el modelo de 256 GB se convierte en la decisión más inteligente. Dentro de un perfil de uso moderado, el conjunto de hardware ofrece una experiencia coherente y sin fallos.

La autonomía energética agrada, pero la velocidad en el enchufe decepciona

El tanque de energía de 5000 mAh, un estándar establecido en la familia Galaxy A, proporciona un tiempo frente a la pantalla muy cómodo. Alternando entre redes sociales, reproducción de vídeo y llamadas esporádicas, el dispositivo llegó al periodo nocturno con carga de sobra. Este rendimiento positivo es un resultado directo de la eficiencia energética del procesador cuando se trata de operaciones menos exigentes.

El talón de Aquiles del paquete es, sin duda, el adaptador de enchufe de 15W que proporciona el fabricante. El ciclo para llenar la batería del cero al cien por cien lleva mucho tiempo, poniendo a prueba la paciencia de quienes necesitan una rápida inyección de energía antes de salir de casa. En el año 2026, mantener una potencia tan baja pone a la marca en desventaja frente a sus rivales chinos que ya ofrecen cargadores de 68W o más en el mismo rango de precios.

Longevidad del software y veredicto sobre costo-beneficio

Con Android 16 desde el primer momento, el dispositivo promete recibir seis años de actualizaciones del sistema operativo. Este compromiso a largo plazo es un gran diferenciador en el mercado de gama media, ya que garantiza que el teléfono móvil no se vuelva obsoleto rápidamente. Herramientas basadas en inteligencia artificial, como las sugerencias automáticas para la corrección de imágenes, están presentes de forma sutil y funcional.

La experiencia multimedia se complementa con parlantes estéreo a todo volumen. El sensor biométrico oculto bajo la pantalla lee la huella dactilar rápidamente en la inmensa mayoría de los intentos. En general, la interfaz personalizada fluye sin problemas y está libre de exceso de aplicaciones preinstaladas inútiles.

El nuevo integrante de la familia Galaxy se consolida como una alternativa segura para quienes necesitan un smartphone competente y duradero. Está lejos de reinventar la rueda, pero desempeña sus funciones principales con maestría. Los consumidores que prioricen una pantalla de alta calidad, resistencia al agua y soporte de software a largo plazo obtendrán una gran oferta. La transición no es recomendable para propietarios de la generación inmediatamente anterior, pero cualquiera que venga de dispositivos de tres o cuatro años sentirá un innegable salto tecnológico.

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