El automovilismo argentino lamenta la pérdida de una figura legendaria. Jorge Pedersoli, reconocido como el constructor de motores más premiado en la historia de Turismo Carretera (TC), falleció a los 84 años de edad el 27 de agosto de 2026. La confirmación llegó por parte de su familia, causando gran conmoción en la comunidad del deporte automovilístico del país. El entierro de su cuerpo está previsto para el 28 de agosto de 2026, a las 12.30, en la Capilla del Cementerio La Chacarita, en Buenos Aires.
- Una trayectoria exitosa y grandes logros en el deporte
- La carrera de Jorge Pedersoli abarcó más de cinco décadas y culminó con la impresionante cifra de 14 títulos en la categoría más popular del automovilismo argentino. Su habilidad y dedicación lo convirtieron en un referente en el panorama automovilístico del país. A lo largo de este recorrido acumuló campeonatos con diferentes fabricantes, demostrando su notable versatilidad:
- Se ganaron diez títulos con vehículos Chevrolet.
- Tres campeonatos llegaron con Dodge.
- Se celebró un título con Ford.
- Esta longevidad y éxito multifacético son aspectos que lo distinguen y solidifican su lugar en la historia del deporte, mostrando su influencia en varios equipos.
Vehículos memorables que marcaron la historia de Turismo Carretera
El nombre de Pedersoli está intrínsecamente ligado a dos automóviles que permanecen vivos en la memoria colectiva de Turismo Carretera. Uno de ellos es el icónico “Orange Thunder”, el Chevrolet que llevó a Pairetti al título de campeonato en 1968. Otro es el legendario “Golden 7”, el coche con el que Roberto Mouras estableció un notable récord de seis victorias consecutivas en 1976. Esta marca impresiona a los aficionados al automovilismo hasta el día de hoy, destacando la excelencia de los motores preparados por Pedersoli y el impacto de su ingeniería.
Las asociaciones estratégicas que impulsaron el éxito
La colaboración entre Jorge Pedersoli y el preparador de motores Omar Wilke formó una de las duplas más exitosas en la historia del automovilismo argentino. Juntos desarrollaron motores para pilotos de renombre como Pairetti, Carlos Marincovich, Francisco Espinosa y el propio Roberto Mouras. Esta sinergia fue crucial para la consecución de muchos de los títulos y récords que marcaron la época dorada del Turismo Carretera, consolidando una era de dominación.
Versatilidad y el impacto en campeones de diferentes marcas.
Posteriormente, trabajando independientemente de su taller en San Martín, Pedersoli continuó ampliando su legado. Fue el responsable de los motores que llevaron al “Toro de Carlos Casares” a tres campeonatos consecutivos entre 1983 y 1985, esta vez con un Dodge. Luego de regresar a la marca Chevrolet, continuó al lado de Mouras hasta la trágica muerte del piloto el 22 de noviembre de 1992. Además, sus motores impulsaron al Flaco Traverso a ganar cuatro títulos (1995, 1996, 1997 y 1999), tres con Chevrolet y uno con Ford. También contribuyó a los campeonatos de Guillermo Ortelli y Christian Ledesma, destacando su capacidad de adaptación y éxito en varios frentes. Pedersoli también trabajó con Traverso en la serie TC 2000 en 1995, utilizando un Peugeot 405.
El legado de una vida dedicada a la ingeniería del automóvil
La vinculación de Jorge Pedersoli con General Motors fue la columna vertebral de su carrera, donde dejó las huellas más profundas. Sin embargo, su notable versatilidad se hizo evidente en su capacidad para ganar campeonatos con fabricantes rivales. Su trayectoria en el deporte del motor comenzó en la década de 1950 y abarcó décadas, hasta llegar al siglo XXI, con una persistencia y pasión que inspiraron a generaciones. La memoria de Pedersoli siempre será celebrada por su aporte fundamental a la ingeniería y la pasión por las carreras en Argentina, dejando un vacío en el deporte que será difícil de llenar.
