Comando Sur moviliza a la 10ª División de Montaña y drones MQ-9 Reaper contra los carteles en América Latina

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Pete Hegseth - Instagram Foto: Pete Hegseth - Instagram

Un contingente de la 10ª División de Montaña del Ejército de Estados Unidos, con base en Fort Drum, en el estado de Nueva York, inició su traslado hacia América Latina para reforzar las operaciones contra el narcotráfico. Mientras funcionarios de defensa estadounidenses que hablaron bajo condición de anonimato informaron el miércoles (14) sobre la movilización de un batallón de aproximadamente 600 efectivos con destino a Panamá, Colombia y Honduras, la Embajada de Estados Unidos en Panamá rechazó esa cifra el mismo día y aseguró que únicamente 120 militares participan en un entrenamiento temporal en territorio panameño.

Los reportes de los integrantes del sector de defensa indican que el movimiento de tropas responde a la ampliación de la campaña del Pentágono, sede del Departamento de Defensa estadounidense, contra las organizaciones criminales y los carteles de la droga que operan en el continente. El cronograma detallado por las fuentes contempla una primera escala de los uniformados en una nueva instalación de adiestramiento en la selva de Panamá, para luego dar paso a maniobras conjuntas con las fuerzas armadas locales en Colombia y en Honduras.

Pete Hegseth
Foto: Pete Hegseth – Foto: Instagram

Un alto funcionario de la administración estadounidense ratificó que este posicionamiento avanzado se ejecuta bajo la supervisión del Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM), el organismo militar encargado de las misiones en América Central, América del Sur y el Caribe, el cual determinará los puntos exactos donde operará el personal. De acuerdo con las fuentes militares, estos efectivos podrían brindar respaldo a las unidades de Operaciones Especiales estadounidenses que ya asesoran a los ejércitos aliados en redadas contra sospechosos de tráfico de drogas, además de resguardar helicópteros de Estados Unidos y responder ante eventuales emergencias del personal en terreno.

De manera paralela al grupo desplazado hacia el sur, otros cientos de soldados pertenecientes a la misma 10ª División de Montaña fueron asignados para integrar un nuevo comando de operaciones enfocado en el Hemisferio Occidental, cuya sede funcionará en la ciudad de Miami, en el estado de Florida. En la estructura del Pentágono, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth —cargo que equivale al de ministro de Defensa en los gabinetes latinoamericanos—, estableció además una oficina dedicada de forma exclusiva a supervisar las acciones militares contra los carteles.

Respuesta diplomática en Ciudad de Panamá ante los informes del batallón de Fort Drum

Pocas horas después de que circularan las versiones sobre el envío de 600 efectivos, la Embajada de Estados Unidos en Panamá emitió un pronunciamiento oficial para desmentir el alcance de la movilización. “La publicación que alega el envío de 600 soldados estadounidenses a Panamá es categóricamente falsa”, manifestó la representación diplomática en su comunicado redactado originalmente en español.

La sede diplomática precisó que los 120 integrantes de la 10ª División de Montaña presentes en el país centroamericano viajaron por invitación directa del gobierno panameño con el objetivo de completar un curso de supervivencia y tácticas en la selva de dos semanas de duración. El documento añadió que el Centro de Entrenamiento de Operaciones en la Selva ubicado en Panamá opera desde hace más de un año como una escuela reconocida de manera oficial por el Ejército estadounidense, donde instructores de ambas naciones capacitan a los efectivos en programas combinados.

“Los participantes estadounidenses no permanecen en Panamá después de graduarse, sino que regresan a sus unidades de origen”, puntualizó la embajada en la misma nota informativa. Las versiones también discrepan respecto a la agenda militar de fin de mes en Sudamérica: aunque las fuentes de defensa anónimas señalaron que las tropas enviadas intervendrían a finales de octubre en el ejercicio militar Southern Vanguard en Colombia, la legación en Ciudad de Panamá sostuvo que serán otros efectivos estadounidenses quienes tomarán parte en esa maniobra.

Hasta el jueves 15 de octubre de 2026, los gobiernos de Panamá, de Colombia y de Honduras no habían emitido declaraciones públicas sobre los reportes del batallón de 600 soldados. Por su parte, la Casa Blanca mantiene gestiones ante los mandatarios de la región para intensificar las ofensivas armadas contra las redes de narcotráfico y autorizar operativos conjuntos dentro de sus fronteras, un esquema al que Colombia y Honduras ya accedieron formalmente dentro de una coalición regional liderada por Washington que agrupa a 19 países aliados.

Cifras, alcances y bases del operativo militar estadounidense en el continente

El despliegue terrestre y aéreo combina centros de instrucción, vigilancia fronteriza y patrullaje marítimo bajo el mando militar estadounidense en distintas zonas estratégicas:

  • Personal reportado en Panamá: 120 soldados en un curso de selva de dos semanas según la versión oficial de la Embajada de EE. UU., frente a los cerca de 600 integrantes de un batallón en movilización regional citados por fuentes militares bajo reserva.
  • Unidad de procedencia: 10ª División de Montaña del Ejército de Estados Unidos, acuartelada en la base de Fort Drum, en Nueva York, con personal adicional destinado a un nuevo comando en Miami.
  • Naciones incluidas en el esquema de entrenamiento y monitoreo: Panamá, Colombia, Honduras y Ecuador.
  • Cobertura aérea fronteriza: 732 kilómetros vigilados a lo largo del límite entre Ecuador y Colombia mediante aeronaves tripuladas a distancia.
  • Flota en el Caribe: al menos siete drones armados MQ-9A Reaper posicionados en el aeropuerto Rafael Hernández de Aguadilla, en Puerto Rico, desde donde operan misiones de largo alcance.
  • Registro de la ofensiva naval: un mínimo de 71 ataques ejecutados contra embarcaciones sospechosas de tráfico de drogas en aguas del Caribe y del Pacífico Oriental desde septiembre de 2025, con un saldo que supera los 235 muertos.

Redistribución de aeronaves MQ-9 Reaper desde África hacia los cielos de Colombia y Ecuador

El movimiento de infantería coincide con el reposicionamiento de recursos aéreos en América del Sur, una medida impulsada por el gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para ampliar la presencia operativa junto a los socios locales. Las fuerzas armadas estadounidenses trasladaron drones —aeronaves piloteadas a distancia— del modelo MQ-9 Reaper que cumplían misiones antiterroristas bajo el Comando de África (AFRICOM) contra el grupo extremista al-Shabaab, en Somalia, para destinarlos a las campañas antidrogas en Colombia y en Ecuador.

Estos aparatos fabricados por General Atomics cuentan con una envergadura de 20 metros, alcanzan una altitud de 15.240 metros y tienen una autonomía de vuelo continuo de entre 27 y 34 horas, lo que permite sostener vigilancia prolongada con cámaras electroópticas y sensores térmicos sobre las rutas que conectan los centros de producción de cocaína con la costa del Pacífico. Aunque el Pentágono y los portavoces de AFRICOM y SOUTHCOM declinaron revelar la cantidad total de unidades transferidas hacia Bogotá y Quito, las autoridades sudamericanas ya confirmaron las primeras recepciones en sus territorios.

El ministro de Defensa de Ecuador, Gian Carlo Loffredo, informó que dos ejemplares del MQ-9 Reaper ya vuelan en el espacio aéreo ecuatoriano para custodiar la franja fronteriza con Colombia. En paralelo, la administración colombiana acordó la recepción de tres unidades del modelo MQ-9A Reaper mediante un préstamo de Estados Unidos y estudia la adquisición de una cuarta aeronave, dentro de una estrategia que el Comando Sur fortaleció en abril de 2026 con la apertura de un Comando de Guerra Autónoma dedicado al manejo de sistemas no tripulados.

El portavoz del Comando Sur, Steven McCloud, explicó que la integración de estas plataformas autónomas busca ampliar el control sobre áreas marítimas, aéreas y fronterizas para facilitar las decisiones de interdicción de los países socios. Con más de doce meses de operaciones continuas en el mar, el general del Cuerpo de Marines Francis L. Donovan, quien asumió la jefatura del Comando Sur en febrero, mantuvo abierta la posibilidad de extender las incursiones hacia objetivos en tierra firme: “¿Veo los ataques terrestres como opciones? Sí. Queremos todas las opciones sobre la mesa”, declaró el comandante militar.

El alcance del despliegue terrestre llamó la atención de los organismos de seguimiento en la capital estadounidense. Para Adam Isacson, director de Supervisión de Defensa en la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por sus siglas en inglés), una organización no gubernamental dedicada a la investigación y los derechos humanos, un envío cercano a los 600 soldados hacia América Latina no registraba antecedentes de magnitud equivalente fuera de escenarios de invasión militar o de asistencia ante desastres naturales.

Fechas clave del movimiento de tropas y equipos de defensa en octubre de 2026

El refuerzo de las operaciones estadounidenses en la región se desarrolló a lo largo de cuatro momentos principales durante el mes:

  • 2 de octubre de 2026: el titular de Defensa ecuatoriano, Gian Carlo Loffredo, ratifica la llegada y puesta en marcha de dos drones MQ-9 Reaper en el espacio aéreo de su país para vigilar el límite norte.
  • 6 de octubre de 2026: funcionarios de Estados Unidos confirman bajo anonimato el traslado de las aeronaves no tripuladas desde las misiones en África hacia las bases de operaciones en Colombia y Ecuador.
  • 14 de octubre de 2026: fuentes del sector de defensa dan a conocer el inicio del despliegue del batallón de la 10ª División de Montaña rumbo a Panamá, mientras la embajada estadounidense en la capital panameña publica una nota oficial donde fija el contingente en 120 efectivos.
  • 25 de octubre de 2026: fecha programada en el calendario militar para la clausura del curso de adiestramiento en la selva de los 120 soldados en Panamá y su retorno inmediato a las instalaciones de Fort Drum, en el estado de Nueva York.

Luís Henrique Costa é jornalista formado pela FMU, editor-chefe e fundador do Mix Vale, portal de notícias em atividade desde 2013. Responde pela direção editorial do veículo, que cobre Brasil e mundo em economia, benefícios sociais, esportes, tecnologia, ciência e entretenimento. Atua na área há mais de 15 anos e lidera uma equipe de cerca de 15 colaboradores.

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