La Casa Blanca revocó este jueves (15) la iniciativa del Departamento de Defensa que buscaba emitir en directo por internet la ejecución de Nidal Malik Hasan, el exmayor del Ejército condenado por el ataque de 2009 en la base de Fort Hood. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la prohibición de difundir las imágenes tras una semana de críticas en el Congreso y entre altos mandos militares retirados, aunque ratificó que el fusilamiento se llevará a cabo según el calendario oficial. El cumplimiento de la pena capital está programado para el 3 de diciembre de 2026 a las 13:00 (hora local) en las instalaciones castrenses ubicadas en el estado de Texas.
Bajo la nueva directriz presidencial, el acceso al recinto donde actuará el pelotón de fusilamiento quedará restringido de manera exclusiva a los parientes directos de las víctimas del tiroteo que deseen asistir en persona. La rectificación fue comunicada por el mandatario a través de su perfil en la plataforma Truth Social, dejando sin efecto el plan que el Pentágono había hecho público apenas siete días antes.
En su mensaje, el jefe de Estado argumentó que la ciudadanía prefiere evitar la exposición de la muerte a través de pantallas, si bien sostuvo que la difusión habría tenido un efecto disuasorio frente al terrorismo. “Creo que transmitir la ejecución para que todos la vieran podría haber sido un fuerte elemento disuasorio para que el mundo fuera testigo de cómo Estados Unidos trata a los terroristas y a la escoria como Hasan, pero muchas personas muy buenas y bienintencionadas prefieren no verlo morir, a través de streaming o de cualquier otro dispositivo visual”, escribió Donald Trump. “Él morirá, según lo programado, por pelotón de fusilamiento, pero este evento no será transmitido. Dicho esto, la ejecución podrá ser vista en persona por los familiares directos de las víctimas, si así lo eligen. Ellos merecen presenciar la justicia”, añadió el gobernante.
Críticas bipartidistas en el Congreso y rechazo del 80% de los ciudadanos a la emisión
El proyecto de abrir la ejecución al público general a través de la red fue presentado el jueves (8) por el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, durante una conversación con el activista político Jack Posobiec en la cadena televisiva Real America’s Voice. En aquella intervención, el titular del Pentágono aseguró que habilitaría la visualización abierta porque “las personas necesitan entender que existen consecuencias graves para este tipo de cosas”.
Tras hacerse oficial la marcha atrás ordenada por el Ejecutivo, el portavoz principal del Pentágono, Sean Parnell, explicó que tanto el mandatario como el responsable de la cartera de Defensa dialogaron sobre el tema antes de la publicación del anuncio. “El secretario apoya la decisión del presidente, y ellos están completamente alineados”, afirmó Parnell en un comunicado oficial.
Durante los siete días previos a la cancelación, la propuesta de Pete Hegseth acumuló el rechazo de legisladores tanto del Partido Demócrata como del Partido Republicano, además de líderes religiosos y sobrevivientes de la matanza. Una encuesta nacional de Post-ABC-Ipsos divulgada este mismo jueves (15) reveló que el 80% de los adultos estadounidenses —es decir, 8 de cada 10 ciudadanos— se opone a la transmisión en directo de la muerte de Hasan, frente a solo un 18% que respalda la emisión. Aunque el 53% de los consultados apoya que el exmilitar sea ejecutado mediante un pelotón de fusilamiento, el 69% dentro de ese mismo grupo favorable a la pena capital rechaza que el acto se difunda por internet.
Dentro del propio oficialismo, figuras de primer nivel marcaron distancia con la idea del Departamento de Defensa. El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, y el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Johnson, adelantaron en declaraciones públicas que no verían el video en caso de concretarse la difusión. “Ahora, dicho esto, quiero decir, mire, si finalmente se transmite en vivo, yo no lo voy a ver”, declaró Vance. Johnson, por su parte, advirtió que sus colegas en el Capitolio temían que una grabación de esa naturaleza pudiera convertirse en una herramienta de reclutamiento para futuros extremistas, mientras que el representante republicano por Georgia, Austin Scott, miembro del Comité de Servicios Armados de la Cámara, sostuvo que emitir ejecuciones por internet es una práctica propia de grupos yihadistas y no de Estados Unidos.
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A las objeciones políticas se sumaron pronunciamientos de instituciones militares y religiosas. El miércoles (14), decenas de almirantes, generales y oficiales retirados de las Fuerzas Armadas firmaron una carta abierta contra la iniciativa del Pentágono, advirtiendo que la exposición en línea mancharía el honor militar y transformaría un castigo solemne en un espectáculo para espectadores. “Transmitir en vivo esta ejecución violaría claramente la dignidad humana básica del prisionero condenado”, señalaron los exmandos en el documento. Asimismo, el arzobispo Paul S. Coakley, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, calificó el plan de emisión como una promoción de la cultura de la muerte que debía ser reconsiderada.
Cronología del ataque en Fort Hood y primera ejecución militar desde 1961
Los hechos por los que Nidal Malik Hasan fue sentenciado a la pena máxima ocurrieron el 5 de noviembre de 2009 en el centro de procesamiento médico de soldados de Fort Hood, en Texas. En aquel momento, Hasan se desempeñaba como psiquiatra del Ejército con el rango de mayor y abrió fuego contra el personal uniformado que hacía fila para recibir vacunas y revisiones médicas previas a su despliegue en el extranjero. El ataque dejó un saldo de 13 personas muertas y otras 32 heridas, lo que derivó en su condena a muerte por 13 cargos de homicidio premeditado y 32 cargos de tentativa de homicidio premeditado.
Durante el tiroteo para detenerlo en la base, Hasan recibió disparos que le provocaron una parálisis irreversible de la cintura hacia abajo, motivo por el cual permanece en silla de ruedas desde entonces. En conversaciones privadas previas a su decisión de este jueves (15), el presidente Donald Trump comentó que inicialmente desconocía que el recluso se encontraba paralítico. La orden formal para ejecutar la sentencia mediante fusilamiento fue firmada el 6 de octubre de 2026 por el secretario interino del Ejército, Adam Telle.
El procedimiento fijado para diciembre marca el regreso de la pena capital al ámbito castrense estadounidense tras más de seis décadas sin aplicarse y presenta antecedentes específicos en la justicia del país:
- Fecha y hora de la sentencia: 3 de diciembre de 2026 a las 13:00 (hora local de Texas), en la base militar de Fort Hood.
- Última ejecución militar en EE. UU.: realizada en el año 1961, lo que convierte el caso de Hasan en el primero de las Fuerzas Armadas en 65 años.
- Último fusilamiento militar: ejecutado en 1945, al término de la Segunda Guerra Mundial.
- Precedente civil descartado: de haberse mantenido la orden de Pete Hegseth, habría sido la primera ejecución transmitida en directo por internet en la historia de Estados Unidos y la primera ejecución pública en el país en casi un siglo.
