Cinta adhesiva en la cámara del celular: por qué líderes mundiales la usanPor Luís Henrique Costa
3 min de lectura
![]() |
Más de 2 millones de visualizaciones acumuló en la red social X una publicación con imágenes de jefes de Estado que cubren la lente de sus celulares con cinta adhesiva de colores. El debate se reactivó el 3 de noviembre de 2026 y la pregunta central es por qué lo hacen. Según la publicación, la barrera física es un método inmediato para impedir la vigilancia visual cuando un equipo está infectado con herramientas espía avanzadas.
La práctica responde a protocolos estrictos de seguridad de la información frente a software invasivo que puede entrar en un teléfono sin que el usuario haga clic. Los sistemas de inteligencia y espionaje gubernamental pueden activar el módulo de video a distancia, sin que la luz indicadora se encienda ni que el usuario note una anomalía en el sistema operativo. En esos escenarios extremos, ninguna capa digital garantiza el secreto total.
Qué tan real es el peligro de los programas espía dirigidos
Los programas espía corporativos y gubernamentales infectan celulares aprovechando fallas que los propios fabricantes de los sistemas operativos todavía desconocen. Ataques documentados en la industria de seguridad digital logran tomar el control total del micrófono, de la localización y de las lentes integradas al aparelho.
Cubrir la lente con cinta opaca o con un adhesivo de goma no impide que los atacantes escuchen el audio del ambiente ni que descubran la posición del dispositivo. La barrera mecánica, en cambio, sí anula la captura de documentos confidenciales sobre mesas de reunión, la lectura de labios en salas reservadas y la identificación de instalaciones estratégicas.
El chatbot de inteligencia artificial Grok, integrado en X, respondió a la publicación viral con una explicación sobre la vulnerabilidad de los sistemas puramente digitales. Su respuesta afirma que el spyware avanzado puede activar una cámara sin acción del usuario ni señal visible, incluso en equipos bloqueados.
La preocupación por cámaras y sensores de dispositivos portátiles no es nueva en la tecnología ni en la seguridad internacional. En eventos públicos de 2016, el entonces director del FBI, James Comey, defendió abiertamente tapar las webcams de las computadoras personales para evitar invasiones oportunistas. Ese mismo año, fotos de ejecutivos del Vale do Silício, entre ellos Mark Zuckerberg, mostraron cintas oscuras sobre la cámara y el micrófono de notebooks corporativas.
Cuatro hábitos que reducen los accesos indebidos a la cámara
Los usuarios comunes rara vez son blanco de programas espía de millones de dólares, pero sí están expuestos a aplicaciones maliciosas, estafas y violaciones cotidianas de privacidad. Algunas medidas sencillas ayudan a reducir esos accesos sin necesidad de equipos complejos.
- Bloqueo físico con protectores deslizantes de plástico o adhesivos opacos especiales, evitando restos de pegamento en las lentes de celulares y notebooks.
- Revisión periódica de los permisos de las aplicaciones en la configuración del sistema, desactivando cámara, micrófono y localización en segundo plano.
- Instalación inmediata de las actualizaciones de las desarrolladoras de software, para corregir fallas y brechas recién descubiertas.
- Mantener el aparelho fuera de reuniones reservadas o salas de examen confidencial, para evitar la captación involuntaria de audio.
Gobiernos y delegaciones diplomáticas suelen recibir la instrucción de dejar los celulares personales fuera de gabinetes de alta seguridad. Esos gabinetes blindados neutralizan señales electromagnéticas durante deliberaciones delicadas.
















