Aproximación al cometa 3I ATLAS: la detección de ondas de radio revela la composición química de un objeto de otra estrellaPor Carolina Costa
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Científicos de varios países anunciaron la detección de la primera señal de radio emitida por un cometa interestelar, 3I/Atlas, el 24 de octubre de 2025. El radiotelescopio MeerKAT, en Sudáfrica, captó líneas de absorción de radicales hidroxilo en frecuencias de 1.665 GHz y 1.667 GHz, resultado de la sublimación del hielo a medida que el objeto se acercaba al Sol. Esta observación se produjo tras intentos frustrados en septiembre y marca un avance en la radioastronomía de cuerpos procedentes de fuera del Sistema Solar.
El cometa, descubierto en julio de 2025 por el proyecto ATLAS en Chile, viaja a altas velocidades y presenta una aceleración no gravitacional, provocada por chorros de gas liberados desde su superficie. Desde entonces, los astrónomos han estado monitoreando 3I/Atlas para mapear su composición química, que difiere de la de los cometas locales debido a su origen en otro sistema estelar. La detección confirma la presencia de agua y otros compuestos volátiles, esenciales para comprender la formación de planetas distantes.
Detección de señales pionera
El radiotelescopio MeerKAT identificó líneas de absorción de OH con precisión, midiendo flujos integrados de -7,9 mJy km/s y -19,1 mJy km/s. Esta captura se produjo cuando el cometa se encontraba a 3,76 grados del Sol, lo que facilitó la observación a pesar de la proximidad solar.
Los investigadores destacan que la señal refleja actividad naturalal del núcleo helado, con la sublimación acelerada por el calor solar. El análisis espectral confirma velocidades heliocéntricas consistentes con el modelo orbital del objeto.
Características únicas de 3I/Atlas
Los astrónomos observaron aceleración no gravitacional en 3I/Atlas, con ganancias de velocidad más allá de la atracción solar. Los chorros de gas vaporizado actúan como propulsores, cambiando la trayectoria en fracciones de porcentaje.
El objeto exhibe un cambio de color a tonos azulados, indicativo de la liberación de dióxido de carbono e hidrógeno. Su núcleo mide entre 3 y 11 kilómetros, mayor que el de ‘Oumuamua, el primer interestelar detectado en 2017.
- Diámetro estimado: 3 a 11 km, con coma activo de hasta 0,7 grados.
- Velocidad actual: unos 30 km/s, superior a la de los cometas solares.
- Composición: Hielo rico en OH, conservado durante miles de millones de años.
Origen y viaje interestelar
3I/Atlas se formó en regiones frías de la Vía Láctea, expulsada de su sistema original hace millones de años. Su captura temporal por la gravedad solar permite un estudio más cercano, revelando las condiciones químicas de las estrellas distantes.
El bombardeo de rayos cósmicos durante el viaje moldeó su superficie, aumentando la volatilidad. En comparación con Borisov, el segundo interestelar de 2019, 3I/Atlas muestra una mayor actividad de chorros, con al menos siete observados en imágenes recientes.
Esta trayectoriaLa óptica hiperbólica confirma origen externo, estimándose el período de permanencia en el Sistema Solar en meses. Las observaciones ópticas del telescopio espacial James Webb capturaron emisiones infrarrojas, complementando los datos de radio.
Comportamiento observado en detalle
El perihelio ocurrió el 30 de octubre de 2025, a 1,4 unidades astronómicas del Sol, intensificando la sublimación. Las imágenes del 11 de noviembre muestran una cola de iones alargada 0,7 grados, con una anticola visible desde la perspectiva orbital.
Los cambios en la forma incluyen una duplicación del brillo en cuestión de semanas, lo que sugiere una rápida liberación de material. Los astrónomos registran fluctuaciones en los rayos ultravioleta, relacionadas con las interacciones con el viento solar.
La detección de OH refuerza la alta pérdida de agua, incluso a 1,8 AU de la Tierra en diciembre. Estos datos excluyen hipótesis artificiales y se alinean con los modelos de cometas naturales.
Próximas observaciones planificadas
En marzo de 2026, 3I/Atlas pasará a 50 millones de kilómetros de Júpiter. La sonda Juno de la NASA utilizará su antena para capturar señales de entre 40 y 50 MHz, analizando las respuestas a la radiación planetaria.
- Enfoque principal: emisiones de baja frecuencia para mapear la atmósfera temporal.
- Distancia mínima a la Tierra: 270 millones de kilómetros el 19 de diciembre de 2025.
- Instrumentos involucrados: antena dipolo Juno y telescopios terrestres.
EstoUn enfoque integrado promete datos sobre interacciones magnéticas, ampliando el conocimiento de los visitantes interestelares. El seguimiento continuo se realiza a través de una red global de observatorios.
Implicaciones para la astronomía
La radioastronomía avanza con 3I/Atlas, permitiendo “huellas dactilares” químicas sin sondas físicas. Las frecuencias detectadas se alinean con los patrones OH en los cometas solares, validando los modelos galácticos.
Los estudios indican que objetos como este contienen rastros de nubes moleculares distantes, de más de 10 mil millones de años. Este muestreo directo contrasta con las simulaciones, que refinan las teorías de la formación estelar.
La investigación futura prioriza las detecciones en bandas de 1.420 MHz, la línea del hidrógeno, para trazar trayectorias precisas. El caso refuerza la necesidad de telescopios como MeerKAT en las redes internacionales.







