Con casi todo el conteo completado, la candidata conservadora Keiko Fujimori retomó el liderazgo en las elecciones presidenciales de Perú este jueves (11). Ella aparece con el 50,002% de los votos contra el 49,998% de su rival de izquierda Roberto Sánchez, una diferencia de apenas 561 votos, según datos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).
El punto de inflexión se produjo con el avance del conteo de votos enviados desde el exterior, que favorecen a Fujimori. A la fecha se han procesado el 98,216% de las papeletas. El resultado final aún puede tardar semanas en hacerse oficial.
Las elecciones del 7 de junio reflejan la profunda polarización del país. Fujimori, que se postula por cuarta vez para el cargo, lidera el partido Fuerza Popular. Sánchez, de Juntos por el Perú, ganó terreno con votos de las zonas rurales.
La geografía y el voto impreso explican la lentitudPerú utiliza papeletas de voto, que deben ser transportadas desde regiones remotas a los centros de escrutinio. En zonas de selva y montaña, el proceso involucra embarcaciones o animales de carga, lo que alarga el tiempo. Los votos del exterior también llegan más tarde.
Esta estructura, combinada con el margen mínimo, significa que el resultado oficial será a mediados de julio. En las últimas elecciones, las pequeñas diferencias generaron largos conteos y cuestionamientos.
La inestabilidad política como telón de fondoEl próximo presidente será el noveno en diez años en el Perú. Ningún presidente completó un mandato de cinco años en esta década marcada por despidos, dimisiones y escándalos. La crisis de gobernabilidad y la desconfianza en las instituciones pesa sobre las elecciones.
Fujimori promete endurecer la lucha contra el crimen, atraer inversión privada y reformas fiscales. Sánchez defiende medidas contra la pobreza, el apoyo a la agricultura familiar y una mayor participación del Estado en la economía. También señaló su intención de indultar al expresidente Pedro Castillo.
¿Qué está en juego para el país?Es poco probable que una victoria de cualquiera de los candidatos consiga una mayoría en el Congreso, lo que podría mantener la inestabilidad. El ajustado resultado refuerza la división entre las regiones urbanas, rurales y la diáspora. Perú busca estabilidad para afrontar desafíos como la seguridad pública, la economía y la exploración minera.
La investigación continúa y posibles objeciones podrían cambiar el panorama final. Hasta entonces, el país sigue un puntaje que sigue fluctuando.

