El gobierno estadounidense publica nuevos registros de ovnis con informes de esferas y luces espaciales
El Pentágono ha hecho pública una colección sin precedentes de registros gubernamentales que detallan encuentros con objetos voladores no identificados, ampliando el acceso de la población a datos que antes eran confidenciales. La publicación, que tuvo lugar este viernes (22), saca a la luz impresionantes descripciones de anomalías en el cielo, como esferas verdes y estructuras en forma de disco que sobrevolaron el territorio de Estados Unidos. Este movimiento estratégico responde a una directiva directa del presidente Donald Trump, que busca acelerar la desclasificación de materiales acumulados desde los años 1970.
La medida representa el segundo gran volumen de información puesto a disposición por las autoridades militares estadounidenses en un corto período. El objetivo central de esta política de transparencia es desmitificar el tema ante la sociedad civil, trasladando el debate del campo de las teorías conspirativas al riguroso escrutinio público y científico, permitiendo a los investigadores independientes tener acceso a la misma información que los analistas de defensa.
Investigación de anomalías luminosas en instalaciones militares de Nuevo México
Entre los materiales más extensos de este nuevo lote destaca un dossier de 116 páginas centrado exclusivamente en incidentes ocurridos en los alrededores de Sandia, Nuevo México. Históricamente, esta región albergó laboratorios cruciales para el desarrollo del arsenal nuclear estadounidense, lo que hace que la presencia de intrusos aéreos sea una cuestión de máxima seguridad nacional. Los registros indican que, sólo entre 1948 y 1950, se documentaron 209 sucesos visuales inexplicables en esta área restringida.
Los centinelas e investigadores de la época describieron repetidamente la aparición de globos verdosos brillantes y masas de fuego que cruzaban el espacio aéreo de la base. La riqueza de detalles contenidos en estos informes históricos demuestra que el seguimiento de estas anomalías fue tratado con extrema seriedad por las fuerzas armadas poco después del final de la Segunda Guerra Mundial, un período marcado por el inicio de la Guerra Fría y el miedo al espionaje tecnológico avanzado.
Sorprendentes relatos de astronautas durante la misión lunar
La colección desclasificada va también más allá de la atmósfera terrestre y revela episodios intrigantes vividos por los pioneros de la exploración espacial. Los documentos médicos posteriores al vuelo de la misión Apolo 12 muestran que los astronautas Charles “Pete” Conrad, Richard “Dick” Gordon y Alan L. Bean enfrentaron alteraciones visuales mientras intentaban descansar en la oscuridad de la nave espacial. Informaron de la clara percepción de destellos repentinos y estelas luminosas que cruzaban su campo de visión.
Aunque los archivos tratan el caso como un misterio interno de la época, los estudios espaciales modernos indican que estos destellos suelen ser causados por rayos cósmicos que atraviesan las retinas de los tripulantes, un fenómeno biológico y físico que comenzó a comprenderse precisamente durante el programa Apolo. Aún así, la inclusión de estos informes en el paquete de archivo OVNI refuerza cuán completa fue la recopilación de datos del gobierno sobre cualquier evento no estándar experimentado por sus funcionarios.
La nueva política de datos abiertos impulsada por la Casa Blanca
La actual fase de divulgación masiva de información confidencial comenzó en mayo, cuando se hizo público el primer lote de archivos. Para centralizar esta evidencia, el gobierno estructuró el portal oficial WAR.GOV/UFO, que actúa como una biblioteca digital definitiva para los llamados Fenómenos Anómalos No Identificados. Esta plataforma digital fue creada para garantizar que cualquier ciudadano tenga acceso directo a los documentos originales, sin intermediarios ni filtros institucionales.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, se ha pronunciado firmemente a favor de esta violación del secreto, argumentando que la confidencialidad excesiva sólo ha alimentado rumores sin fundamento a lo largo de décadas. En su declaración, el jefe del Ministerio militar subrayó que la sociedad estadounidense tiene el derecho inalienable de analizar por sí misma las pruebas fotográficas y de vídeo. La administración de Donald Trump ha utilizado esta agenda para criticar a administraciones pasadas, acusándolas de intentar ridiculizar el interés popular en el tema.
Es esencial comprender la terminología adoptada por las agencias de inteligencia actuales. El uso del acrónimo UAP sirve para clasificar eventos aéreos, marítimos o espaciales que desafían las explicaciones tecnológicas convencionales disponibles en el momento de la observación. Las autoridades dejan claro que la imposibilidad de identificar un objeto no prueba la existencia de vida extraterrestre, sino más bien una laguna en el conocimiento científico o en la capacidad de seguimiento de radares y sensores.
- Registros visuales de esferas verdes y platillos voladores sobrevolando el complejo de investigación de Sandia, por un total de más de doscientas notificaciones de posguerra.
- Observaciones de anomalías lumínicas y destellos inexplicables reportadas por la tripulación del Apolo 12 durante los períodos de descanso en el espacio.
- Capturas de vídeo tomadas por equipos de visión térmica instalados en modernos aviones de combate de los Estados Unidos.
Participación civil y análisis de capturas termográficas recientes.
Además de los documentos textuales, el Pentágono difundió material audiovisual captado por sensores infrarrojos de alta precisión operados por diferentes divisiones militares. Uno de los vídeos más recientes, grabado en 2023 bajo la jurisdicción del Comando Norte de Estados Unidos, muestra un objetivo aéreo moviéndose de forma inusual. Otras dos grabaciones, fechadas en 2021 y 2022, tuvieron lugar en el área de actividad del Comando Central, lo que muestra que las reuniones tienen lugar en múltiples zonas de operaciones globales.
Estos archivos multimedia fueron enviados inicialmente a redes de inteligencia cerradas antes de someterse al riguroso proceso de revisión que culminó en la publicación actual. La disponibilidad de estas imágenes térmicas ofrece a los investigadores independientes una base material sólida para realizar investigaciones paralelas, evitando la dependencia exclusiva de informes basados en testimonios humanos, que pueden sufrir variaciones de interpretación.
Para acelerar la resolución de estos casos pendientes, el Departamento de Guerra está haciendo un llamamiento directo a la comunidad científica y a las empresas de tecnología del sector privado. La expectativa es que el uso de inteligencia artificial y análisis avanzado de datos por parte de entidades civiles puedan descifrar los patrones ocultos en estos fenómenos. El gobierno prometió mantener un flujo continuo de publicaciones, actualizando a la población cada vez que finalmente se resuelva un caso antiguo o cuando las fuerzas de defensa registren nuevas anomalías.
















